Mary Toft (de soltera Denyer) (c. 1701-1763), también llamada Mary Tofts, fue una mujer inglesa de Godalming, Surrey. En 1726 engañó a los médicos haciéndoles creer que había dado a luz a conejos. Se hizo famosa y fue llevada a Londres. Allí fue examinada por médicos reales. Más tarde confesó y fue enviada a prisión.
Toft se quedó embarazada en 1726, pero posteriormente abortó. Había desarrollado un gran interés por un conejo que había visto mientras trabajaba, y afirmó haber dado a luz partes de animales. El cirujano local John Howard fue llamado para ver si era cierto, y al dar a luz varias partes de animales se lo contó a otros médicos importantes. El suceso llegó a conocimiento de Nathaniel St. André, cirujano de la Casa Real del rey Jorge I de Gran Bretaña. St. André investigó más a fondo el suceso y decidió que Toft decía la verdad. El rey también envió al cirujano Cyriacus Ahlers a ver a Toft, pero Ahlers no lo creyó. Ya muy famosa, Toft fue llevada a Londres y estudiada a fondo. Se la vigiló de cerca. No volvió a producir más conejos, y finalmente confesó el engaño y fue enviada a prisión por fraude.
La opinión pública se enteró de que los médicos habían sido engañados, y esto creó pánico en la profesión médica. Se arruinó la carrera de varios cirujanos importantes. Se publicaron panfletos que se burlaban de los médicos, y William Hogarth fue muy crítico con la profesión. Finalmente, Toft fue liberada sin cargos y regresó a su casa.