B.B. King (nacido Riley B. King; 16 de septiembre de 1925 - 14 de mayo de 2015) fue un guitarrista y cantautor de blues estadounidense. La revista Rolling Stone dijo que King era el tercer "mejor guitarrista de todos los tiempos" en 2003.

Nacido en una zona rural de Mississippi, creció en un contexto marcado por la pobreza y la fuerte presencia del góspel y el blues del Delta, influencias que dejaron una huella decisiva en su manera de tocar. Desde muy joven desarrolló una relación profunda con la guitarra y, con el paso del tiempo, convirtió su estilo en una referencia mundial por su sensibilidad, su fraseo expresivo y el característico vibrato de sus notas.

Durante su larga carrera, B.B. King llevó el blues a públicos de todo el mundo y ayudó a popularizarlo más allá de sus raíces regionales. Su forma de interpretar combinaba técnica, emoción y una notable capacidad para contar historias a través de la música. Entre sus canciones más reconocidas se encuentran The Thrill Is Gone, tema que consolidó su fama internacional y se convirtió en uno de los himnos más recordados del género.

Además de su talento como intérprete, King fue un artista influyente por su constancia y su enorme presencia en directo. Tocó durante décadas, realizó giras por numerosos países y colaboró con músicos de diferentes estilos, lo que reforzó su papel como embajador del blues. Su guitarra, a la que bautizó Lucille, se transformó en un símbolo inseparable de su identidad artística.

A lo largo de su vida recibió múltiples premios y reconocimientos, incluidos varios premios Grammy, así como homenajes de instituciones musicales y culturales. Su legado sigue siendo fundamental para comprender la evolución del blues moderno y la influencia que este género tuvo en el rock, el soul y la música popular contemporánea. B.B. King murió el 14 de mayo de 2015, pero su obra continúa inspirando a nuevas generaciones de músicos y oyentes.