Del 25 de junio al 1 de julio de 2020 se celebró un referéndum para reformar la Constitución de Rusia. El presidente Vladimir Putin propuso el referéndum durante su discurso ante la Asamblea Federal el 15 de enero de 2020.

El referéndum se denomina legalmente "voto de toda Rusia" (en ruso: общероссийское голосование, romanizado: obshcherossiyskoye golosovaniye), ya que no se celebra de acuerdo con la Ley Constitucional Federal sobre el Referéndum.

Contexto y convocatoria

Inicialmente prevista para el 22 de abril, la votación se pospuso a una fecha posterior debido a la pandemia de COVID-19 en Rusia. Se había señalado que la fecha inicial de la votación coincidía con el 150º aniversario del nacimiento de Vladimir Lenin. La propuesta de reformas fue presentada por el equipo de Putin y aprobada por la Duma y el Consejo de la Federación en forma de proyecto de enmiendas constitucionales que luego fueron sometidas a este voto popular.

Principales enmiendas propuestas

Las enmiendas incluyeron cambios de alcance político, jurídico y social. Entre las medidas más destacadas están:

  • “Anulación” de mandatos previos: la reforma permitió que los mandatos presidenciales ya cumplidos por una persona no se contabilicen a efectos de futuros límites de mandato, lo que abre la puerta a que Putin pueda presentarse a dos nuevos mandatos de seis años (a menudo referido informalmente como el “reset” u «обнуление» de los mandatos).
  • Primacía de la Constitución rusa frente al derecho internacional en casos de conflicto, reforzando la soberanía constitucional del país.
  • Garantías sociales anunciadas en el texto, como la obligación de indexar pensiones y el salario mínimo por encima del umbral de la pobreza (enmiendas con lenguaje programático sobre protección social).
  • Restricciones para cargos públicos, incluyendo prohibiciones para que personas con ciudadanía o residencia permanente en el extranjero ocupen ciertos puestos estatales (diseñadas para evitar vínculos exteriores entre altos funcionarios).
  • Definición constitucional del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, lo que formaliza una estricta definición tradicional en la Carta Magna.
  • Mayor reconocimiento del Consejo de Estado y otros cambios que fortalecen algunos órganos consultivos del poder ejecutivo.

Proceso de votación y características

Para hacer frente a la pandemia, las autoridades introdujeron modalidades de votación ampliadas: urnas móviles, votación anticipada y la posibilidad de votar durante varios días (del 25 de junio al 1 de julio) en lugar de una sola jornada. Además, en algunas zonas se emplearon sistemas de votación electrónica. La organización y la calendarización del voto, así como la denominación legal del procedimiento como “voto de toda Rusia”, fueron objeto de críticas por parte de opositores y observadores independientes que alegaron que el proceso no siguió los procedimientos habituales de un referéndum regulado por la ley federal específica.

Resultados oficiales

Según la Comisión Electoral Central rusa, la mayoría apoyó las enmiendas. Las cifras publicadas oficialmente indicaron que una amplia mayoría votó a favor (cifras oficiales ubicadas en torno al 78–79% de los votos válidos) y que la participación alcanzó más del 60% del censo electoral. Estas cifras permitieron la promulgación inmediata de las reformas por parte del Parlamento y la publicación de la nueva versión de la Constitución.

Denuncias de irregularidades y críticas

Tras la votación surgieron numerosas denuncias de irregularidades:

  • Informes de observadores y ONG locales sobre entrega masiva de papeletas, identificación insuficiente de votantes y falta de transparencia en el conteo en algunos distritos.
  • Acusaciones de presión sobre empleados públicos y estudiantes para que participaran o votaran a favor, y uso intensivo de la campaña estatal a favor de las enmiendas.
  • Controversias en torno a la votación electrónica en Moscú, donde se señalaron discrepancias entre los resultados electrónicos y los recuentos observados en las mesas físicas.
  • Quejas sobre la propia legalidad del mecanismo de “voto de toda Rusia”, pues no siguió el procedimiento de referéndum establecido por la ley federal que regula plebiscitos y consultas populares.

Organismos internacionales y gobiernos occidentales expresaron preocupación por la falta de condiciones competitivas y de supervisión independiente plena; algunas organizaciones de derechos y observadores criticaron el proceso y la limitada posibilidad de verificación exterior.

Consecuencias políticas

El resultado permitió la entrada en vigor de las enmiendas y abrió la vía legal para que Putin vuelva a presentarse a la presidencia en futuras elecciones, lo que, de confirmarse su victoria en próximos comicios, podría prolongar su mandato hasta 2036. Más ampliamente, las reformas cambiaron el equilibrio institucional y ampliaron el marco constitucional en sentido conservador y soberanista, con implicaciones sobre la separación de poderes y el control estatal.

El referéndum de 2020 y sus consecuencias siguen siendo objeto de debate en Rusia y en el exterior: para sus defensores constituyen estabilidad y protección social; para sus críticos, suponen un endurecimiento del autoritarismo y un debilitamiento del pluralismo político y del control democrático.