La temporada de huracanes del Atlántico de 1978 comenzó el 1 de junio de 1978 y terminó el 30 de noviembre de 1978. A veces las tormentas pueden formarse antes del 1 de junio o después del 30 de noviembre. Esta temporada es un muy buen ejemplo de que eso ocurre. En esta temporada se formó una tormenta subtropical en el mes de enero, mucho antes del 1 de junio. Esta temporada estuvo en la media de la actividad de las tormentas. 1978 sería el último año en el que la lista de nombres contenía sólo nombres femeninos, ya que al año siguiente se añadieron nombres masculinos.


 

Eventos destacados

Además de la curiosa formación de una tormenta subtropical en enero, la temporada presentó las características típicas del Atlántico: sistemas que se originaron tanto en el océano abierto como en el área del Caribe y el Golfo de México. Aunque la temporada estuvo cerca de la media en términos generales, algunas tormentas causaron impactos locales en zonas costeras y en islas del Caribe, con vientos fuertes, lluvias intensas y marejadas ciclónicas en áreas expuestas.

Contexto y cambios en la nomenclatura

1978 es relevante en la historia de la nomenclatura de ciclones del Atlántico porque fue el último año en que se utilizó una lista compuesta únicamente por nombres femeninos. A raíz del debate sobre la equidad en la asignación de nombres y para reflejar mejor la diversidad de la sociedad, en la temporada siguiente (1979) se introdujeron nombres masculinos alternados con los femeninos. Desde entonces las listas se rotan cada seis años, con algunas modificaciones cuando un nombre es retirado por haber sido asociado a un ciclón particularmente destructivo.

Meteorología y explicación de tormentas fuera de temporada

  • Las tormentas subtropicales, como la que se formó en enero de 1978, suelen originarse por la interacción entre aire frío en niveles altos y aguas relativamente cálidas en la superficie. Estas condiciones pueden producir circulación ciclónica aun cuando no es pleno verano.
  • Las condiciones que determinan la actividad de la temporada incluyen la temperatura de la superficie del mar, la cizalladura del viento en niveles altos y los patrones atmosféricos a gran escala (por ejemplo, la fase de El Niño/La Niña).
  • Las fechas oficiales (1 de junio a 30 de noviembre) marcan el periodo de mayor probabilidad de formación tropical, pero no impiden que ocurran eventos fuera de ese rango.

Seguimiento, alertas y preparación

Independientemente de si una temporada es más o menos activa que la media, es importante que residentes y visitantes en áreas vulnerables mantengan un plan de emergencias: conocer rutas de evacuación, disponer de un kit básico (agua, alimentos no perecederos, linterna, medicinas) y seguir las alertas y avisos de las autoridades meteorológicas. Los servicios nacionales de meteorología y el Centro Nacional de Huracanes (NHC) emiten pronósticos y avisos que conviene seguir para minimizar riesgos.

Legado

La temporada de 1978 se recuerda por mostrar que las tormentas pueden formarse fuera del periodo oficial y por marcar el final de una era en la nomenclatura de huracanes. A partir de la temporada siguiente, la inclusión de nombres masculinos representó un cambio en la práctica de nombrar ciclones tropicales en el Atlántico y en la forma en que se comunica sobre estos fenómenos.