Ryszard Kaczorowski (nacido el 26 de noviembre de 1919 en Białystok y fallecido el 10 de abril de 2010 en Smolensk, cerca del bosque de Katyn) fue un político y estadista polaco, conocido por ser el último Presidente de Polonia dentro del Gobierno en el Exilio. Su trayectoria abarca la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, la permanencia en el exilio y la simbólica transferencia de la continuidad del Estado polaco tras la caída del comunismo.
Procedente de una familia de la región del este de Polonia, Kaczorowski se destacó desde joven en el movimiento scout. Participó activamente en la organización de la resistencia antisoviética tras la invasión de 1939 y, entre 1939 y 1940, fue detenido por las autoridades soviéticas. Inicialmente condenado a muerte, su pena fue conmutada por diez años de trabajos forzados y fue internado en campos de la Unión Soviética. Fue liberado en 1941 tras la firma del acuerdo que permitió la formación del ejército polaco en la URSS.
Tras su liberación, se alistó en las formaciones del general Władysław Anders —conocidas como el Ejército de Anders— y participó en la campaña en el frente occidental, incluida la famosa batalla de Monte Cassino. Al finalizar la guerra, y ante la imposibilidad de regresar a una Polonia gobernada por el régimen comunista, Kaczorowski decidió permanecer en el Reino Unido.
En el exilio desarrolló una larga actividad profesional y cívica: trabajó como economista, se implicó en organizaciones de emigrantes polacos y ejerció un papel destacado en el movimiento scout en el extranjero, llegando a ser jefe del movimiento scout polaco en el exilio. A lo largo de su vida en Londres no adquirió la nacionalidad británica, manteniendo su identidad y compromiso con la causa polaca.
Dentro del Gobierno de la República de Polonia en el Exilio ocupó diversos cargos, entre ellos el de Ministro del Interior. Tras la repentina muerte del presidente en el exilio Kazimierz Sabbat, Kaczorowski fue designado su sucesor y asumió la presidencia el 19 de julio de 1989. Su mandato estuvo marcado por la preparación para una transición simbólica hacia la Polonia libre.
El acontecimiento más representativo de su presidencia fue la entrega de las insignias de la presidencia de la Polonia de antes de la guerra a Lech Wałęsa, tras la elección democrática de éste en 1990. La ceremonia, celebrada a finales de diciembre de 1990, representó la culminación de la continuidad legal y simbólica entre la República prebélica y la nueva Tercera República de Polonia: con este acto el Gobierno en el Exilio dio por concluida su misión histórica y reconoció las instituciones democráticamente elegidas en Varsovia.
Aunque no volvió a desempeñar cargos públicos permanentes en Polonia, Kaczorowski mantuvo una intensa actividad pública y de representación: visitaba con frecuencia Polonia (residiendo de forma permanente en Londres) para participar en ceremonias militares y actos conmemorativos, especialmente los relacionados con la memoria de la guerra y la diáspora. A lo largo de su vida recibió reconocimientos y condecoraciones tanto en el exilio como en la Polonia ya democrática.
El 10 de abril de 2010 falleció en el trágico accidente del avión presidencial polaco cerca de Rusia (Smolensk), en el que también perdió la vida el presidente Lech Kaczyński y buena parte de la cúpula estatal polaca. Tras su repatriación, su cuerpo fue velado en el Palacio Belvedere de Varsovia y, posteriormente, su féretro fue inhumado en la cripta del Templo Nacional de la Divina Providencia de Varsovia.
El legado de Ryszard Kaczorowski está vinculado a la preservación de la continuidad del Estado polaco durante décadas de exilio y a la simbológica reconciliación entre la Polonia de la diáspora y la Polonia democrática surgida tras 1989. Su vida resume la experiencia de generaciones enteras que, desde fuera del país, trabajaron por la libertad y la memoria histórica de Polonia.
