Nadine Marejke Angerer (nacida el 10 de noviembre de 1978 en Lohr am Main, Alemania) es una guardameta alemana retirada del fútbol de asociación. Durante gran parte de su carrera jugó en la máxima categoría alemana (Frauen-Bundesliga) y cerró su trayectoria profesional en la NWSL con el Portland Thorns FC, club en el que fue la última vez que jugó. Con la selección femenina de fútbol de Alemania protagonizó una carrera internacional larga y exitosa. Fue la Jugadora Mundial del Año 2013 de la FIFA, convirtiéndose en la primera portera en recibir ese galardón.
Carrera internacional
Angerer debutó con Alemania en 1996 y permaneció en la élite internacional durante casi dos décadas. Con la selección ganó los Mundiales de 2003 y 2007, convirtiéndose en una pieza clave de una generación dorada del fútbol femenino alemán. También formó parte de los equipos que conquistaron la Eurocopa femenina de la UEFA en 1997, 2001, 2005, 2009 y 2013, y obtuvo las medallas de bronce en los Juegos Olímpicos de 2000, 2004 y 2008.
Carrera en clubes
A nivel de clubes, Angerer desarrolló la mayor parte de su carrera en Alemania, con participación habitual en competiciones nacionales y europeas de clubes. En la última fase de su trayectoria se trasladó a Estados Unidos para jugar en la NWSL con el Portland Thorns FC, donde aportó experiencia y liderazgo a una liga emergente y competitiva.
Estilo de juego y aportación
Angerer era conocida por su temple, lectura del juego y capacidad para organizar la defensa. Destacó por su seguridad bajo los palos, sus reflejos en acciones de uno contra uno y su fiabilidad en situaciones de presión. Asimismo, se la valoró por su carácter veterano y su papel como referente dentro del vestuario, transmitiendo calma y profesionalidad a compañeras más jóvenes.
Reconocimientos y legado
El reconocimiento más destacado de su carrera individual fue el de Jugadora Mundial del Año 2013 de la FIFA, un premio histórico al ser la primera portera en conseguirlo. A nivel colectivo, sus títulos con la selección —dos Mundiales y múltiples Eurocopas— la consolidaron como una de las grandes figuras del fútbol femenino alemán. Su trayectoria sirvió de inspiración para generaciones de guardametas y ayudó a visibilizar la importancia del trabajo específico de porteras en el fútbol femenino.
Después del retiro
Tras colgar las botas, Angerer ha mantenido su vínculo con el fútbol participando en actividades relacionadas con la formación, el entrenamiento y la promoción del deporte femenino. Su carrera y sus logros siguen siendo citados como ejemplo de perseverancia, profesionalidad y excelencia en la portería.
