Bloques de la tabla periódica — Definición y tipos (s, p, d, f)

Descubre los bloques de la tabla periódica: definición, características y tipos (s, p, d, f) para entender cómo se organizan los elementos según sus orbitales.

Autor: Leandro Alegsa

Un bloque en la tabla periódica es un grupo de elementos que tienen todos sus electrones en el mismo orbital atómico. Hay cuatro bloques: s-, d-, f y p-. La palabra "bloque" fue utilizada por primera vez para describir esto por Charles Janet.

 

¿Qué define un bloque?

Un bloque se define por la subcapa donde se encuentra el electrón de mayor energía (el último electrón añadido según el principio de Aufbau). En la práctica esto quiere decir que:

  • El bloque s tiene su electrón más externo en una subcapa s (capacidad máxima: 2 electrones).
  • El bloque p tiene su electrón más externo en una subcapa p (capacidad máxima: 6 electrones).
  • El bloque d (metales de transición) tiene su electrón más externo en una subcapa d (capacidad máxima: 10 electrones).
  • El bloque f (lantanidos y actínidos) tiene su electrón más externo en una subcapa f (capacidad máxima: 14 electrones).

Esta definición es una aproximación basada en la configuración electrónica; hay excepciones y detalles finos (por ejemplo, algunos elementos muestran configuraciones electrónicas no estrictamente siguiendo el orden esperado por Aufbau).

Características y ejemplos de cada bloque

  • Bloque s (grupos 1–2 y el hidrógeno y helio): incluye metales alcalinos y alcalinotérreos. Son elementos con baja energía de ionización y alta reactividad (especialmente los alcalinos). Ejemplos: H, He, Li, Be. Nota: el helio tiene configuración 1s2 pero en la tabla se coloca en el grupo de los gases nobles por sus propiedades químicas.
  • Bloque p (grupos 13–18): contiene una mezcla de metales, metaloides y no metales, incluyendo los gases nobles. Aquí aparecen elementos con una gran variedad de propiedades y estados de oxidación. Ejemplos: B, C, N, O, F, Ne, Al, Si, P, S, Cl, Ar.
  • Bloque d (grupos 3–12, metales de transición): caracterizado por estados de oxidación variables, compuestos coloreados y comportamiento catalítico. Los electrones d participan en enlaces y en propiedades magnéticas. Ejemplos: Sc, Ti, V, Cr, Mn, Fe, Co, Ni, Cu, Zn.
  • Bloque f (lantánidos y actínidos, a menudo representados en filas separadas): conocidos como elementos de transición interna. Los lantánidos (generalmente 57–71) muestran la llamada contracción de los lantánidos, y los actínidos (89–103) incluyen muchos elementos radiactivos y con complejas propiedades electrónicas. Ejemplos: Ce, Nd (lantánidos); U, Pu (actínidos).

Aspectos prácticos y excepciones

  • La asignación a un bloque habitualmente se basa en el último electrón agregado, pero hay excepciones (p. ej., Cr y Cu muestran configuraciones electrónicas atípicas debido a la estabilidad adicional de subcapas medio llenas o llenas).
  • Algunos elementos como el lantano (La) y el actinio (Ac) pueden considerarse en el bloque d o f según la convención; por esto la representación de las filas f a veces varía entre distintas tablas periódicas.
  • Para elementos superpesados teóricos podría aparecer un bloque g (subcapas g), aunque aún es materia de predicción y estudio experimental.

Por qué importa esta clasificación

Clasificar los elementos por bloques ayuda a predecir propiedades químicas y físicas: tendencias en radios atómicos, energías de ionización, electronegatividad, estados de oxidación y comportamiento químico (por ejemplo, reactividad o capacidad catalítica). En resumen, los bloques proporcionan una comprensión más clara de cómo los electrones determinan la química de los elementos.

Una larga tabla periódica que muestra, de izquierda a derecha: los bloques s, d, f y p. Llevan el nombre del orbital.  Zoom
Una larga tabla periódica que muestra, de izquierda a derecha: los bloques s, d, f y p. Llevan el nombre del orbital.  



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