Greta Tintin Eleonora Ernman Thunberg (nacida el 3 de enero de 2003) es una activista sueca conocida internacionalmente por su trabajo contra el cambio climático y por ser un ejemplo del activismo juvenil contemporáneo. Comenzó a protestar el 20 de agosto de 2018 frente al Parlamento sueco en Estocolmo, con la consigna Skolstrejk för klimatet (huelga escolar por el clima). En diciembre de 2018 asistió a la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU (COP24) y, al mes siguiente, pronunció un discurso en el Foro Económico Mundial de Davos. Su estilo directo y su capacidad para movilizar a jóvenes la convirtieron en la cara visible de un movimiento global.
Biografía y orígenes
Nació y creció en Estocolmo en una familia vinculada al mundo artístico y cultural: su madre, Malena Ernman, es mezzosoprano y su padre, Svante Thunberg, es actor y productor. Tiene una hermana menor, Beata. Desde pequeña mostró interés por la naturaleza y la ciencia. Greta ha hablado públicamente sobre su diagnóstico de síndrome de Asperger, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y mutismo selectivo; ella misma ha descrito el Asperger como una ventaja que le permite mantener una atención y determinación singulares en su activismo.
Activismo y huelgas escolares
La protesta individual de agosto de 2018 evolucionó rápidamente en un movimiento global conocido como Fridays for Future (Viernes por el Futuro). Greta mantuvo su huelga semanal en solitario hasta que otros estudiantes se sumaron y, en pocos meses, miles de jóvenes comenzaron a manifestarse en ciudades de todo el mundo. El 15 de marzo de 2019, aproximadamente 1.400.000 personas en más de 100 países, principalmente estudiantes, participaron en una huelga climática global. Una segunda gran movilización internacional tuvo lugar el 24 de mayo de 2019 y desde entonces se han convocado multitud de protestas y acciones locales y coordinadas.
Discursos, viajes y estrategias
Greta se hizo conocida por sus discursos firmes en los que recrimina a líderes y gobiernos la falta de ambición y de acciones concretas para reducir las emisiones. Uno de los más difundidos fue en la Cumbre de Acción Climática de la ONU el 23 de septiembre de 2019, donde utilizó la frase «How dare you?» para denunciar la inacción de las élites. Para reducir su huella de carbono evita viajar en avión; para asistir a la cumbre de la ONU en Nueva York en 2019 cruzó el Atlántico en un velero de regata de bajas emisiones. Su estrategia combina la protesta directa, la visibilidad mediática y la presión política y social, movilizando especialmente a personas jóvenes.
Reconocimientos y nominaciones
Ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su labor ambiental y su capacidad de movilización. Tres diputados noruegos la propusieron para el Premio Nobel de la Paz en 2019. En diciembre de ese mismo año la revista Time la nombró Persona del Año 2019. Además, su figura ha sido incluida en listas de personas influyentes y ha recibido distinciones de organizaciones y algunos centros académicos por su contribución al debate público sobre el clima.
Controversias y críticas
El ascenso de Greta también ha generado controversias: ha sido objeto de críticas y ataques personales por parte de políticos, comentaristas y medios que cuestionan su edad, su mensaje o sus métodos. Algunos críticos discuten la efectividad de las huelgas escolares o señalan contradicciones en determinadas decisiones logísticas, mientras que sus defensores responden que su papel principal es concienciar y presionar para cambios estructurales. Greta y sus seguidores han insistido en que la ciencia climática debe guiar las políticas públicas y que la urgencia exige medidas ambiciosas.
Impacto y legado
Independientemente de las opiniones encontradas, su acción impulsó un debate público global sobre la justicia intergeneracional, la responsabilidad política y económica frente al calentamiento global, y animó a muchas personas jóvenes a implicarse en la política climática. El movimiento que ayudó a consolidar —Fridays for Future— sigue activando protestas y campañas para exigir reducciones de emisiones y políticas climáticas más ambiciosas en gobiernos y empresas.
Greta Thunberg continúa siendo una voz prominente en el activismo climático internacional; su influencia se mide tanto en la capacidad de movilizar a nuevas generaciones como en haber cambiado la narrativa pública sobre la urgencia climática.