Anastasio "Tachito" Somoza DeBayle fue oficialmente el 73º y 76º presidente de Nicaragua. Como jefe de la Guardia Nacional y miembro de la familia Somoza, que controló Nicaragua desde 1936, fue en la práctica el gobernante del país desde 1967 hasta 1979.
Origen y ascenso al poder
Somoza DeBayle pertenecía a la dinastía familiar que acumuló poder político y económico en Nicaragua a lo largo de varias décadas. Tras la muerte de su padre y el mandato posterior de su hermano, Anastasio consolidó su influencia como comandante de la Guardia Nacional y, mediante elecciones y nombramientos controlados, asumió la presidencia en 1967. Su gobierno combinó la autoridad militar con el control de sectores económicos clave por parte de su familia y allegados.
Gobierno, represión y controversias
Durante su mandato se denunciaron prácticas de corrupción, nepotismo y violaciones de derechos humanos. La Guardia Nacional fue el instrumento principal para reprimir a la oposición política y social. El terremoto de Managua en 1972 agravó la impopularidad del régimen: hubo críticas por la gestión de la ayuda y acusaciones de apropiación de fondos por parte del clan Somoza.
La oposición se organizó en distintos grupos, entre ellos el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que ganó apoyo popular y también respaldo internacional de países como la Unión Soviética y Cuba. Un hecho que movilizó a amplios sectores de la sociedad fue el asesinato del periodista Pedro Joaquín Chamorro en 1978, que intensificó las protestas y debilitó aún más la legitimidad del gobierno.
Relaciones internacionales y pérdida de apoyo
Durante décadas los Somoza mantuvieron una alianza con los gobiernos de los Estados Unidos en el marco de la Guerra Fría, respaldados por su posición anticomunista. Sin embargo, la política exterior estadounidense cambió en la presidencia de Jimmy Carter, cuya administración priorizó los derechos humanos y suspendió el apoyo político y militar a Somoza. Ese retiro de respaldo fue decisivo para el colapso del régimen.
Caída, exilio y asesinato
Ante el avance del FSLN y la pérdida de apoyo internacional, Somoza renunció y abandonó la presidencia el 17 de julio de 1979. Huyó primero hacia Miami, pero las autoridades estadounidenses, bajo la administración de Jimmy Carter, no le permitieron entrar. Finalmente se trasladó a Paraguay, donde recibió asilo. El 17 de septiembre de 1980 los sandinistas asesinan a Somoza DeBayle.
Legado
El régimen de Somoza dejó un legado complejo y polarizado: algunos recuerdan cierto orden y relaciones internacionales favorables para intereses empresariales, mientras que la mayor parte de la población y la historiografía crítica resaltan el autoritarismo, la concentración de la riqueza, la corrupción y las violaciones a los derechos humanos. La revolución sandinista que lo derrocó marcó un cambio profundo en la historia política de Nicaragua y en la región centroamericana.