La temporada 2007 de los New England Patriots fue la 38ª temporada de los New England Patriots en la NFL. Fue su 48ª temporada en total. El equipo, dirigido por el entrenador en jefe Bill Belichick y con Tom Brady como mariscal titular, ganó la AFC Este por sexta vez consecutiva y consolidó una de las ofensivas más explosivas de la era moderna.
En 2007, los Patriots ganaron los dieciséis partidos de la temporada regular, convirtiéndose en el primer equipo de la era de 16 partidos en terminar la temporada regular con un registro de 16-0. La racha culminó con una victoria dramática por 38-35 sobre los New York Giants en la última semana, asegurando el hito histórico. La temporada regular fue marcada por numerosos récords ofensivos: Tom Brady tuvo una temporada histórica y fue reconocido con el premio MVP de la liga; Randy Moss estableció el récord de recepciones de touchdown en una temporada para un receptor abierto, y la combinación quarterback–receptor produjo una de las duplas más temidas de la NFL.
Playoffs y Super Bowl
Tras la temporada regular, los Patriots siguieron invictos en playoffs hasta la Super Bowl. En la ronda divisional derrotaron a los Jacksonville Jaguars 31-20 y en el partido por el título de la AFC vencieron a los San Diego Chargers 21-12, lo que dejó a New England con un récord de 18-0 antes de la final. En la Super Bowl XLII se enfrentaron nuevamente a los New York Giants, quinto cabezas de serie. Aunque los Patriots habían vencido a los Giants 38-35 en el último partido de la temporada regular, en la final los Giants sorprendieron con una defensa sólida y una serie final memorable encabezada por Eli Manning.
El resultado fue una derrota ajustada por 17-14 a favor de los Giants. El partido se recuerda especialmente por la decisiva y famosa “atapada contra el casco” de David Tyree en la jugada clave del último drive de Nueva York y por el touchdown final de Plaxico Burress, que acabó con el intento de los Patriots de completar una temporada perfecta. Eli Manning fue nombrado MVP del Super Bowl.
Contexto y legado
La temporada 2007 dejó una mezcla de admiración por la actuación regular y desilusión por el final inesperado en el partido por el título. El equipo estableció varios hitos individuales y colectivos que aún se recuerdan: la marca de 16-0 en la temporada regular, la cifra récord de touchdowns por pase para Tom Brady (temporada de 50 pases de touchdown) y la temporada de Randy Moss con 23 recepciones de touchdown. Además, la campaña estuvo marcada por la polémica previa conocida como “Spygate”, que había resultado en sanciones administrativas y multas a comienzos del año, y que añadió un matiz de controversia al reconocimiento de los logros del equipo.
Al final, el registro final de la campaña fue 18 victorias y 1 derrota (18-1) contando playoffs y la Super Bowl, y la temporada de 2007 se mantiene como una de las más analizadas en la historia reciente de la NFL por lo excepcional de su rendimiento regular y por lo dramático de su cierre.
Como dato adicional y para contexto histórico, en 2015, los Patriots empezaron 10-0 antes de perder en la prórroga ante los Denver Broncos.