La dinastía Yuan fue una dinastía mongola que gobernó Mongolia y China entre 1271 y 1368. Fue la primera vez que los gobernantes mongoles establecieron un Estado que controlaba toda la China tradicional; antes, gran parte de China había estado dividida y bajo la dinastía Song en el sur. Tras el fin de la dinastía Yuan, la dinastía Ming gobernó el país. La dinastía Yuan fue fundada por Kublai, nieto de Gengis Khan, quien ya había conquistado y unificado vastas zonas de Asia.

Orígenes y unificación

En 1206, Temüjin fue proclamado Gengis Khan tras la unificación de las tribus mongolas en un kurultai (asamblea tribal), lo que dio comienzo al Imperio mongol. Las campañas de los mongoles avanzaron rápidamente: atacaron y debilitaron a los estados Jin y Xia en el norte de China y, en marzo de 1234, ocuparon gran parte del norte chino.

Tras la muerte de Möngke Khan en 1259, durante una campaña contra la dinastía Song, estalló una lucha por la sucesión entre varios hermanos. El enfrentamiento más importante fue entre Kublai y su hermano Ariq Böke; Kublai logró imponerse y en 1264 consolidó su poder. En 1271 proclamó el nombre de Da Yuan (Gran Yuan) y declaró como fundador simbólico a su abuelo Gengis Khan.

Las campañas contra la dinastía Song continuaron hasta 1279, cuando las fuerzas Yuan derrotaron definitivamente al último gobierno Song del sur y completaron la unificación de China bajo el gobierno mongol.

Gobierno, administración y capital

Kublai Khan adoptó muchas instituciones y prácticas administrativas chinas para gobernar un territorio mayoritariamente sedentario y enormemente poblado. Estableció la capital en Khanbaliq (la "Ciudad de Khan", llamada Dadu por los chinos, situada en la actual Pekín), e incorporó funcionarios chinos a la administración, aunque mantuvo un sistema jerárquico que favorecía a los mongoles y a otros extranjeros no chinos en los puestos más altos.

El gobierno Yuan mantuvo y adaptó el sistema de impuestos, las redes de transporte y la burocracia heredadas de dinastías chinas anteriores, instaló una amplia red de correos (el sistema "yam") y emitió papel moneda a gran escala, lo que produjo tanto ventajas para el comercio como problemas de inflación en periodos posteriores.

Sociedad, economía y cultura

La sociedad Yuan era multicultural y multirreligiosa. A la cima de la jerarquía social se situaban los mongoles, seguidos por grupos extranjeros (como los musulmanes de Asia Central), y finalmente los chinos del norte y del sur. Esta estructura generó tensiones pero también facilitó el intercambio cultural.

El control mongol garantizó cierta seguridad a lo largo de las rutas terrestres conocidas como la Ruta de la Seda, lo que aumentó el comercio entre China, Asia Central, el Medio Oriente y Europa. También promovieron el comercio marítimo, facilitaron la circulación de ideas, tecnología y productos, y permitieron la llegada de viajeros como Marco Polo, cuya obra fue durante siglos una de las principales fuentes de información de Occidente sobre el imperio de Kublai.

Relaciones exteriores y acciones militares

Kublai Khan impulsó campañas militares fuera de China: intentó invadir Japón en 1274 y 1281, operaciones que fracasaron en parte por tormentas (los llamados kamikaze) y por la resistencia japonesa. También hubo expediciones en el sudeste asiático y contra reinos de Birmania y Vietnam, con éxito limitado y costos elevados.

Declive y caída

Con el tiempo, la dinastía Yuan sufrió problemas internos: corrupción administrativa, tensiones étnicas, desastres naturales, mala gestión económica (incluida la inflación por exceso de emisión de papel moneda) y brotes de enfermedad. Estos factores alimentaron levantamientos populares. A mediados del siglo XIV se extendieron rebeliones, entre ellas el movimiento de los Paños Rojos (Red Turban), que apoyó a líderes campesinos como Zhu Yuanzhang.

En 1368 las fuerzas rebeldes capturaron Khanbaliq y proclamaron la dinastía Ming; la familia imperial Yuan huyó al norte y continuó en Mongolia como la llamada dinastía Yuan del Norte hasta siglos después. Ese mismo año terminó el dominio mongol sobre China propiamente dicha, y la dinastía Ming gobernó el país.

Legado

La dinastía Yuan dejó un legado complejo: facilitó durante un tiempo la conectividad entre Asia y Europa, introdujo cambios administrativos y fomentó el intercambio cultural y comercial. Al mismo tiempo, su carácter de dinastía extranjera y las políticas que favorecían a los mongoles generaron resentimiento entre la población china, lo que contribuyó a su caída. La memoria de Kublai Khan y de la época Yuan permanece como un periodo decisivo en la historia del contacto entre Oriente y Occidente.