Ystradgynlais (galés: [ˌəstradˈɡənlais], inglés: /ˌʌstrədˈɡʌnlaɪs/) es una ciudad situada en el suroeste del condado de Powys, en Gales. Es la segunda ciudad más grande de Powys, después de Newtown, y se encuentra a orillas del río Tawe, en el histórico condado de Brecknockshire. Por su ubicación en el valle, la localidad ha funcionado tradicionalmente como punto de referencia para las comunidades cercanas del suroeste de Powys.
La ciudad fue registrada por primera vez en 1372. El topónimo Ystradgynlais suele interpretarse como «valle del río Cynlais», aunque también se ha propuesto que pueda relacionarse con cyn (cincel) y glais (arroyo). Cynlais, además, puede haber sido un nombre personal. Como ocurre con muchos lugares de Gales, el nombre refleja la estrecha relación entre el paisaje, la lengua y la historia local.
Ystradgynlais es una de las pocas zonas del histórico condado de Brecknockshire que conserva una proporción relativamente alta de hablantes de la lengua galesa. Según el censo de 2001, más de la mitad de los galeses del distrito de Brecknock vivían en Ystradgynlais, lo que subraya la importancia de la ciudad como núcleo cultural y lingüístico en una región donde el galés sigue teniendo una presencia notable en la vida cotidiana, la educación y la identidad comunitaria.
Históricamente, la localidad creció ligada al valle del Tawe y a las actividades económicas del entorno, especialmente la minería y otras industrias propias del sur de Gales. Con el paso del tiempo, Ystradgynlais se ha consolidado como un centro residencial y de servicios para las aldeas cercanas, manteniendo un carácter local fuerte y una vida comunitaria activa. Su emplazamiento también la convierte en una base conveniente para explorar el paisaje del entorno, con colinas, valles y rutas asociadas al patrimonio natural e industrial de la zona.
La ciudad conserva un marcado sentido de memoria histórica. En el Parc-yr-Orsedd hay un monumento dedicado a los caídos de Ystradgynlais, Abercraf, Cwmtwrch, Cwmgiedd, Glyntawe y Coelbren en las dos guerras mundiales. Este memorial es un símbolo importante para la población local y refleja el vínculo entre la ciudad y las comunidades del valle. Además de su valor conmemorativo, el parque y sus alrededores sirven como espacio de encuentro y representación de la identidad colectiva de la localidad.