Una cama es un mueble en el que se duerme. Normalmente tiene un colchón blando sobre un armazón. Muchas camas también tienen sábanas para cubrir el colchón y otras sábanas para que la gente duerma debajo. La gente también utiliza una almohada bajo la cabeza. Hay camas de diferentes tamaños: individuales, dobles y de matrimonio.

 

Qué es y para qué sirve

La cama es el elemento principal del dormitorio destinado al descanso y al sueño. Además de facilitar una postura cómoda para dormir, puede ofrecer almacenamiento (canapé, cajones), soporte para personas con movilidad reducida (camas articuladas) y funciones decorativas (cabecero, diseño). Las camas también contribuyen a la higiene del sueño: una base y un colchón adecuados mejoran la postura y la calidad del descanso.

Tipos de camas

  • Cama individual: diseñada para una persona; ideal para habitaciones pequeñas, dormitorios infantiles y juveniles.
  • Cama doble o matrimonial: para dos personas; existen variantes como queen y king según el ancho.
  • Cama nido: incluye una cama extra extraíble debajo, útil para invitados o habitaciones infantiles.
  • Litera: dos o más camas apiladas; maximize el espacio en habitaciones compartidas.
  • Sofá cama: mueble convertible que sirve de asiento y cama.
  • Cama abatible o plegable: se guarda en la pared o mueble para ahorrar espacio.
  • Canapé: base con arcón o cajones integrados para almacenamiento.
  • Futón o tatami: opciones de estilo japonés, algunos son plegables o colocados sobre el suelo.
  • Cama articulada y hospitalaria: permite ajustar la inclinación de distintas secciones; usada en cuidados y personas con necesidades especiales.

Tamaños habituales

Los tamaños varían según el país, pero en Europa y España los más comunes son (ancho × largo en cm):

  • Cama individual: 80–90 × 190–200 cm (también 105 × 190/200 cm para una individual más amplia).
  • Cama doble (matrimonial): 135 × 190 cm o 140 × 200 cm.
  • Queen: 150 × 190/200 cm.
  • King: 160 × 200 cm o 180 × 200 cm (super king).
  • Cuna: 60 × 120 cm (para bebés) y modelos convertibles para niños pequeños.

Las longitudes más habituales son 190 y 200 cm; para personas altas existen longitudes especiales. Antes de comprar, mida el espacio disponible y tenga en cuenta la apertura de puertas y el acceso a mesillas.

Partes de la cama

  • Cabecero (cabecera): pieza vertical en la cabecera, sirve de apoyo y elemento estético. Puede ser acolchado, de madera o metálico.
  • Piecera: panel en el pie de la cama, no siempre presente.
  • Armazón o estructura: marco que sostiene el somier y el colchón; puede ser de madera, metal o tapizado.
  • Somier o base: soporte del colchón; puede ser de láminas, rígido, de plataforma o articulado.
  • Listones y largueros: componentes del somier que distribuyen el peso.
  • Patas o base: elevan la cama del suelo; en algunos modelos la base es plana o con almacenaje integrado.
  • Canapé: base con cajón interior o tapa abatible para guardar ropa, sábanas o maletas.
  • Barandillas: en camas infantiles o literas para evitar caídas.

Tipos de colchón y características

  • Colchón de muelles: tradicional, buena ventilación; existen muelles ensacados (mejor independencia de lechos) y muelles continuos.
  • Colchón viscoelástico (memory foam): se adapta al contorno del cuerpo, reduce puntos de presión; reteniendo algo más el calor.
  • Colchón de látex: natural o sintético; elástico, transpirable y duradero.
  • Colchón de espuma HR: alta resiliencia, facilidad de fabricación en diferentes firmnesses.
  • Colchón híbrido: combina muelles con capas de espuma o látex para equilibrar soporte y confort.

La firmeza se suele clasificar en blanda, media y firme. La elección depende de la postura al dormir, el peso y preferencias personales. La altura del colchón suele oscilar entre 15 y 30 cm; los colchones de mayor grosor ofrecen más capas y confort, pero el factor más importante es el soporte adecuado de la columna.

Ropa de cama y accesorios

  • Sábanas: bajera (con o sin ajuste), encimera y funda de almohada.
  • Protector de colchón: impermeable o transpirable, alarga la vida del colchón.
  • Funda nórdica y edredón: sustituyen a las mantas en climas fríos y facilitan el lavado.
  • Topper o sobrecolchón: capa adicional para modificar la sensación del colchón (más blando o más fresco).
  • Almohadas: de distintos materiales y alturas para adaptarse a la postura de sueño.

Cómo elegir una cama

  • Valore la talla y posición al dormir: las personas que duermen de lado suelen preferir colchones más blandos; las que duermen boca abajo o son pesadas, colchones más firmes.
  • Tenga en cuenta el tamaño de la habitación y el espacio libre alrededor de la cama.
  • Pruebe el colchón antes de comprar: tumbese al menos 10–15 minutos en la tienda y, si es posible, elija tiendas con periodo de prueba en casa.
  • Revise la garantía y las condiciones de devolución; un colchón de buena calidad suele durar 7–10 años.
  • Para personas con problemas de espalda o movilidad, consulte a un profesional (fisioterapeuta o médico) y valore camas articuladas u ortopédicas.

Mantenimiento y seguridad

  • Use un protector de colchón y lave la ropa de cama con regularidad.
  • Ventile el colchón periódicamente dejándolo descubierto unas horas para reducir la humedad y malos olores.
  • Gire o rote el colchón según las recomendaciones del fabricante (no todos los colchones se giran; los viscoelásticos suelen rotarse en vez de voltearse).
  • Evite saltar sobre la cama y revise periódicamente que el armazón y las patas estén firmes.
  • En camas infantiles, instale barandillas y asegure que el colchón encaje correctamente para evitar huecos peligrosos.

En resumen, la cama combina función, confort y estética. Elegir la combinación adecuada de estructura, somier y colchón, y mantenerlos correctamente, contribuye a mejorar la calidad del sueño y la salud general.