Hacia los siglos XIII y principios del XIV muchas ciudades de los Países Bajos experimentaron un notable crecimiento económico y demográfico. El desarrollo de la industria textil —especialmente la confección de paños—, el comercio marítimo y las rutas interiores de transporte convirtieron a núcleos como Brujas o Gante en centros comerciales de gran importancia. Estas ciudades comenzaron a acumular privilegios y fueros municipales que limitaban el poder directo de los señores feudales y fortalecían a la burguesía urbana, que desempeñaba un papel relevante en los asuntos políticos y económicos de sus feudos.

En los condados flamencos las principales ciudades lograron aumentar su autonomía y su influencia sobre el gobierno local. Cuando Luis II, conde de Flandes, murió en 1384 sin heredero varón, su hija Margarita III (que ya estaba casada con el duque de Borgoña, Felipe el Atrevido, desde 1369) se convirtió en heredera del condado. Las ciudades flamencas —entre ellas Brujas, Ypres y Gante— apoyaron esa vinculación dinástica con Borgoña porque ofrecía mayor seguridad política y continuidad para el comercio y las instituciones municipales. Ese matrimonio y la sucesión dinástica abrieron el camino para que los territorios de los Países Bajos se integraran en el estado borgoñón y, posteriormente, pasaran a la órbita de los Habsburgo a finales del siglo XV y comienzos del XVI.

Cronología breve y procesos clave

  • Siglos XIII–XIV: Expansión urbana y aumento del poder municipal gracias al comercio de paños y a las rutas marítimas y fluviales; las ciudades obtienen fueros y privilegios frente a los señores locales.
  • 1369: Matrimonio de Margarita de Flandes con Felipe el Atrevido, duque de Borgoña —vínculo que será decisivo para la futura unión de territorios.
  • 1384: Muerte de Luis II de Flandes; la herencia pasa a Margarita, acercando Flandes a la Casa de Borgoña.
  • Siglos XIV–XV: Los duques de Borgoña (Felipe el Atrevido, Juan Sin Miedo, Felipe el Bueno, Carlos el Temerario) consolidan y amplían sus dominios en los Países Bajos mediante herencias, compras y alianzas, centralizando la administración.
  • 1477–1478: Tras la muerte de Carlos el Temerario en 1477, su hija María de Borgoña se casa con Maximiliano I de Habsburgo, lo que inicia la transferencia de muchos territorios borgoñones a la Casa de Habsburgo; la muerte de María (1482) y las posteriores negociaciones afianzan la influencia Habsburgo en la región.
  • Finales del siglo XV — siglo XVI: La herencia y matrimonios dinásticos hacen que los Países Bajos formen parte del ámbito Habsburgo (más tarde bajo el reinado de Carlos V y, posteriormente, la monarquía española Habsburgo), con importantes consecuencias políticas y administrativas para la Europa moderna.

La unión de ciudades ricas y políticamente activas con dinastías poderosas transformó la estructura territorial y política de los Países Bajos: de un mosaico de feudos y municipios autónomos se pasó a un territorio más integrado bajo la autoridad de Borgoña y, después, de los Habsburgo. Este proceso sentó las bases para las tensiones religiosas, fiscales y políticas que caracterizarían la región en la Edad Moderna, culminando en conflictos como la guerra de independencia de los Países Bajos en el siglo XVI.