Simbolismo: qué es, ejemplos y significado en poesía y novela
Descubre el simbolismo: significado y ejemplos en poesía y novela. Guía práctica para interpretar símbolos, sentidos y recursos literarios.
El simbolismo es la práctica de representar las cosas por medio de símbolos, o de investir las cosas con un significado o carácter simbólico. Un símbolo es un objeto, una acción o una idea que representa algo distinto de sí mismo, a menudo de naturaleza más abstracta. El simbolismo crea aspectos cualitativos que hacen que la literatura, como la poesía y las novelas, tenga más sentido.
Simbolismo: técnica y corriente
El término simbolismo se usa en dos sentidos relacionados: como técnica literaria (el uso de símbolos dentro de un texto) y como nombre de una corriente artística y poética surgida a finales del siglo XIX, especialmente en Francia. En la vertiente de corriente, autores como Charles Baudelaire (precursor), Stéphane Mallarmé, Paul Verlaine y Arthur Rimbaud buscaron expresar lo absoluto y lo espiritual a través de imágenes sugerentes y símbolos que evocan más que describen.
Funciones del simbolismo en la literatura
- Concentrar significado: un símbolo puede condensar ideas complejas (amor, muerte, culpa, redención) en una imagen concreta.
- Crear ambigüedad productiva: la multiplicidad de sentidos enriquece la lectura y permite interpretaciones diversas.
- Generar atmósfera: los símbolos contribuyen a la tonalidad emocional y sensorial del texto.
- Conectar lo particular con lo universal: lo cotidiano se vuelve vehículo de valores o verdades generales.
Tipos de símbolos
- Símbolos naturales: elementos del paisaje o la naturaleza (agua, fuego, noche, estaciones).
- Símbolos culturales: objetos cargados por convención social (banderas, coronas, cruces).
- Símbolos personales o contextuales: creados dentro de una obra y cuyo sentido depende del relato o del poema (un anillo, una casa, una canción recurrente).
- Símbolos arquetípicos: imágenes que aparecen en muchas culturas (el héroe, el viaje, la caverna) y remiten al inconsciente colectivo.
Ejemplos en poesía
- Baudelaire: en Las flores del mal, objetos y estaciones suelen simbolizar estados del alma (decadencia, deseo, spleen).
- Mallarmé: utiliza palabras y pausas como símbolos de lo inefable; la forma del poema sugiere significados más amplios.
- Pablo Neruda: en muchos odas y poemas amorosos, objetos cotidianos (la guitarra, la sal, la mano) se vuelven símbolo del deseo, la memoria o la patria.
- Antonio Machado: el paisaje castellano y la senda representan el paso del tiempo y la búsqueda personal.
Ejemplos en la novela
- Moby-Dick (Herman Melville): la ballena blanca funciona como símbolo múltiple (naturaleza indiferente, obsesión, lo inabordable).
- Madame Bovary (Gustave Flaubert): los objetos, la ropa y los colores ayudan a simbolizar el hastío y las aspiraciones frustradas de la protagonista.
- La metamorfosis (Franz Kafka): la transformación física simboliza la alienación, la culpa y la incomunicación.
- Cien años de soledad (Gabriel García Márquez): Macondo, la lluvia interminable, las mariposas amarillas y la familia Buendía funcionan como símbolos que articulan memoria, destino y repetición histórica.
Cómo interpretar un símbolo
- Observa el contexto: ¿dónde y cuándo aparece? ¿qué personajes lo usan o lo observan?
- Fíjate en la repetición: un símbolo que reaparece suele tener mayor peso semántico.
- Analiza las relaciones: ¿qué asociaciones establece con otros elementos del texto?
- Busca la ambigüedad: un buen símbolo admite varios niveles de lectura, sin cerrarlos.
- Considera la carga cultural: algunos símbolos dependen de tradiciones o creencias específicas.
Diferencias entre símbolo, metáfora y alegoría
- Símbolo: un elemento que remite a algo distinto y puede tener múltiples significados. Ej.: la noche como símbolo de muerte o de misterio.
- Metáfora: una figura retórica que compara dos realidades para iluminar una de ellas. Es más puntual y explícita: “la vida es un viaje”.
- Alegoría: una narración o imagen en la que cada elemento corresponde de modo más o menos fijo a un concepto abstracto (p. ej., La Divina Comedia como alegoría del viaje del alma hacia Dios).
- En síntesis: la alegoría tiende a ser más sistemática y unívoca; el símbolo, más abierto y polisémico; la metáfora, más instantánea y retórica.
Consejos para lectores y escritores
- Lectores: no busque siempre una sola “respuesta”. Anote imágenes recurrentes, conecte con el tono y el contexto histórico-cultural del autor.
- Escritores: use símbolos con intención: elija imágenes coherentes con el mundo de la obra y permita que su significado se despliegue mediante acciones y situaciones, no sólo por enunciados explicativos.
- Ambigüedad controlada: un símbolo eficaz sugiere sin aclarar del todo; también debe evitar el enigma gratuito que confunde al lector.
El simbolismo enriquece la experiencia literaria al permitir que lo concreto cargue con sentido profundo. Aprender a reconocer y leer símbolos abre múltiples capas interpretativas y hace que la lectura sea un diálogo entre el texto y el lector.
Páginas relacionadas
- El simbolismo (arte) trata del simbolismo en el arte visual.
- La metáfora en el uso del lenguaje.
Buscar dentro de la enciclopedia