Detector de humo: qué es y cómo funciona — tipos y seguridad
Descubre qué es un detector de humo, cómo funciona, tipos (fotoeléctricos, por ionización), instalación y consejos de seguridad para proteger tu hogar y evitar falsas alarmas.
Un sensor de humo o detector de humo es un dispositivo diseñado para detectar la presencia de humo, habitualmente indicador de un incendio, y avisar a las personas mediante una señal sonora, luminosa o enviando una alarma a un sistema centralizado. Existen dos tecnologías básicas de detección: la detección óptica (fotoeléctrica) y la ionización, y algunos detectores combinan ambas para mejorar la sensibilidad. Los equipos domésticos simples suelen ser unidades independientes que emiten un pitido o una luz cuando detectan humo, mientras que los sistemas más sofisticados transmiten señales a un panel de alarma, a una central receptora o a una aplicación móvil.
Cómo funcionan las dos tecnologías principales
Fotoeléctricos (ópticos): detectan el humo cuando las partículas dispersan un haz de luz dentro de la cámara del detector. Son especialmente eficaces para detectar incendios de combustión lenta y con gran producción de humo, como los que se originan en colchones, muebles o materiales sintéticos.
Ionización: utilizan una pequeña fuente radiactiva para ionizar el aire dentro de una cámara; cuando llegan partículas de humo, cambian la corriente eléctrica y se activa la alarma. Suelen reaccionar antes a fuegos de llama rápida con pocas partículas visibles.
Cada tecnología tiene ventajas y limitaciones: los detectores fotoeléctricos producen menos falsas alarmas en cocinas y baños que los de ionización, mientras que los de ionización pueden detectar llamas abiertas más rápidamente. Por eso muchos detectores combinan ambos métodos para una protección más completa.
Tipos de detectores y alimentación
- Unidades alimentadas por batería: suelen usar pilas alcalinas o baterías de litio; son fáciles de instalar pero requieren revisión periódica de las pilas. Muchos modelos emiten un “chirrido” cuando la pila está baja para advertir de su sustitución.
- Detectores conectados a la red (hardwired): se alimentan de la corriente eléctrica del edificio y suelen llevar una batería de respaldo para garantizar el funcionamiento en caso de corte de suministro.
- Unidades interconectadas: cuando una alarma detecta humo, todas las unidades conectadas suenan al mismo tiempo, lo que aumenta la probabilidad de alertar a todos los ocupantes incluso si el fuego se origina lejos de algunas unidades.
- Detectores combinados: integran sensores de humo y detectores de monóxido de carbono (CO) o funcionan con capacidades “inteligentes” que se conectan a redes Wi‑Fi para notificaciones remotas y control por apps.
- Sistemas aspirantes y de haz: se usan en edificios grandes o zonas críticas; toman aire por tuberías o detectan humo mediante haces de luz entre emisor y receptor.
Diseño y apariencia
Los detectores de humo suelen estar alojados en cajas de plástico con forma de disco; un tamaño habitual es de unos 150 milímetros de diámetro por 25 milímetros de grosor, aunque hay variaciones. En interiores comerciales e industriales los detectores forman parte de un sistema central de alarma de incendios que se alimenta con la energía del edificio y con una batería de reserva.
Instalación y colocación recomendada
- Instale detectores en cada dormitorio y fuera de las zonas para dormir; además, en cada planta de la vivienda, incluido sótanos y pasillos principales.
- Coloque los detectores en el techo o en la pared alta; si se instalan en la pared, el borde superior no debe quedar a más de 10–30 cm del techo.
- Mantenga los detectores alejados de ventanas, ventiladores, conductos de aire, cocinas o baños, donde corrientes de aire, humos de cocina o vapor pueden provocar falsas alarmas.
- En techos inclinados, instálelos cerca de la parte más alta. Evite colocarlos en esquinas donde pueda acumularse polvo o suciedad.
Mantenimiento y pruebas
- Pruebe el detector por lo menos una vez al mes usando el botón de prueba.
- Cambie las pilas al menos una vez al año si no son de larga duración; muchos fabricantes recomiendan baterías de litio de 10 años en detectores que no requieren cambio de pila.
- Reemplace la unidad completa cada 10 años (según recomendaciones de fabricantes y normativa), ya que los sensores pierden sensibilidad con el tiempo.
- Limpie la carcasa y las aberturas con un paño seco o aspirador suavemente para eliminar polvo e insectos. Evite pintar el detector o usar aerosoles cerca de él.
- Si el detector emite chirridos intermitentes, revise la batería; si persiste tras cambiarla, sustituya el dispositivo.
Reducir falsas alarmas
Para evitar activaciones innecesarias:
- Use detectores fotoeléctricos cercanos a cocinas y zonas con vapor.
- Evite ubicar detectores directamente sobre hornos o duchas.
- Utilice la función “hush” o silencio temporal si el detector dispone de ella, pero no desactive nunca permanentemente la protección.
Seguridad complementaria
Los detectores son una parte esencial de la protección contra incendios, pero deben complementarse con:
- Un plan de evacuación y prácticas de salida con todos los ocupantes.
- Extintores adecuados y formación básica sobre su uso.
- Instalación de detectores interconectados o sistemas monitorizados para notificación inmediata a servicios de emergencia.
Normativa y recomendaciones
Muchas legislaciones y códigos de construcción exigen detectores de humo en viviendas y edificios públicos; revise las normativas locales para cumplir los requerimientos de instalación y mantenimiento. En entornos comerciales o industriales, los detectores suelen integrarse en redes de detección con mantenimiento profesional y pruebas periódicas.
En resumen: un detector de humo (de tipo óptico o de ionización, o ambos) debe instalarse correctamente, mantenerse y probarse con regularidad para ofrecer una protección fiable. Priorice detectores con buena certificación, instálelos en puntos estratégicos y sustituya pilas y unidades según las indicaciones del fabricante para mantener la seguridad de su hogar o edificio.

Detector de humos COFEM con homologación EN 54-7
Diseño
Fotoeléctrico
Los detectores de humo fotoeléctricos se basan en la detección de la falta de luz para activar la alarma. La luz utilizada puede ser infrarroja, visible o ultravioleta. Cuando el humo bloquea la luz dentro de un detector de humo fotoeléctrico, el detector de humo detecta que hay menos luz. Por debajo de una determinada luminosidad, provenga o no del humo, el detector de humo fotoeléctrico emitirá un pitido.
Ionización
Los detectores de humo por ionización utilizan elementos radiactivos para ionizar el aire. El elemento radiactivo libera partículas alfa sobre las partículas de aire, de modo que éstas se cargan. Un detector de humo por ionización detectará el humo si se produce un cambio de tensión. Si el humo entra en el detector de humo, algunas de las partículas alfa se adherirán al humo en lugar de a las partículas de aire. Esto cambiará el voltaje dentro del detector de humo, por lo que el detector de humo emitirá un pitido.
Los detectores de humo por ionización son más baratos que los detectores de humo fotoeléctricos, pero provocan más falsas alarmas que los detectores de humo fotoeléctricos. Además, los detectores de humo por ionización son más lentos a la hora de reaccionar en incendios domésticos reales.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es un sensor de humo?
R: Un sensor de humo, o detector de humo, es un dispositivo que puede detectar la presencia de humo, que puede ser un indicador de un incendio.
P: ¿Cómo suelen alertar los sensores autónomos simples de la presencia de humo?
R: Los sensores autónomos simples suelen emitir un sonido o encender una luz cuando detectan humo.
P: ¿Cuáles son los dos métodos utilizados por la mayoría de los detectores de humo para detectar la presencia de humo?
R: La mayoría de los detectores de humo utilizan un sensor óptico o un proceso físico denominado ionización para detectar la presencia de humo.
P: ¿Con qué frecuencia deben sustituirse las pilas de los sensores autónomos simples?
R: Las pilas de los sensores autónomos simples deben sustituirse con regularidad; de lo contrario, los detectores dejarán de funcionar y pueden emitir un "chirrido" cuando la pila esté baja como señal de advertencia.
P: ¿Existen sistemas que se conectan directamente a la corriente eléctrica con fines de reserva?
R: Sí, hay sistemas que se conectan directamente a la corriente eléctrica con fines de reserva; éstos también pueden utilizar pilas.
P: ¿Qué aspecto tiene un detector de uso doméstico típico?
R: Los detectores de uso doméstico suelen tener carcasas de plástico con forma de disco de unos 150 milímetros (6 pulgadas) de diámetro y 25 milímetros (1 pulgada) de grosor, pero la forma y el tamaño varían.
P: ¿Pueden utilizarse las alarmas sensibles para disuadir de fumar en zonas donde está prohibido?
R: Sí, las alarmas sensibles pueden utilizarse para detectar y disuadir de fumar en zonas donde está prohibido.
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