Severnaya Zemlya es un grupo de islas de unas 30 islas situadas en el extremo norte de Rusia, dentro del Océano Ártico. Durante un tiempo también se las conoció como la Tierra del Emperador Nicolás II. Este archipiélago ocupa una posición estratégica entre dos grandes mares del Ártico y, por su historia de descubrimiento tardío, suele citarse como el último gran conjunto de tierras de la Tierra en ser identificado y cartografiado.

Descubrimiento y cartografía

Severnaya Zemlya fue señalada por primera vez en 1913 y su exploración completa llegó mucho más tarde, entre 1930 y 1932. Antes de ese momento, la región era poco conocida debido a las duras condiciones del clima polar, la presencia de hielo marino durante gran parte del año y la dificultad de navegación en esas aguas. Su estudio permitió completar el mapa del Ártico ruso y comprender mejor la geografía de la zona.

Desde el punto de vista político, las islas forman parte de la región rusa de Krasnoyarsk Krai. Hoy en día no tienen población permanente, aunque sí existe actividad científica y de apoyo logístico en algunos puntos del archipiélago. En la isla Golomjanny hay una estación meteorológica, y Los científicos pasan allí algunos meses del año para realizar observaciones sobre el clima, el hielo marino y otras condiciones ambientales del Ártico.

Geografía y características naturales

El archipiélago está formado por varias islas principales y numerosos islotes cubiertos en gran parte por glaciares. El relieve es frío, aislado y poco apto para la vida humana permanente. Aun así, su valor científico es enorme, ya que ofrece información clave sobre la evolución del hielo, las corrientes del Ártico y los cambios del clima global.

Severnaya Zemlya divide el mar Ártico en una parte occidental, llamada mar de Láptev, y una parte oriental, llamada mar de Kara. Por su ubicación, el archipiélago funciona como un punto de referencia importante para el estudio de las rutas marítimas del norte y de la dinámica del hielo en esa región.

Importancia del hielo marino

En estas islas puede observarse con claridad un fenómeno muy relevante: la disminución del hielo marino del Ártico. Durante gran parte del siglo XX, Severnaya Zemlya estaba rodeada por una capa de hielo casi permanente, y aun en verano el deshielo era parcial. Ese hielo bloqueaba o dificultaba el llamado Paso del Noreste, una ruta marítima que, si estuviera libre de hielo, permitiría navegar con mayor facilidad desde el Atlántico hasta el Océano Pacífico.

A finales del verano de 2012, la extensión del hielo permanente alcanzó un mínimo récord y aparecieron aguas abiertas al norte del archipiélago. Este hecho atrajo la atención de científicos y observadores porque muestra cómo el calentamiento del Ártico está cambiando rápidamente el paisaje polar. El caso de Severnaya Zemlya resulta especialmente útil para entender cómo la pérdida de hielo afecta tanto a los ecosistemas como a la navegación y a la circulación oceánica.

En conjunto, Severnaya Zemlya es mucho más que un territorio remoto: es una zona clave para la investigación climática, la historia de la exploración polar y el estudio de los cambios que está experimentando el Ártico en las últimas décadas.