Traumatismo balístico (herida de bala): causas, síntomas y tratamiento

Traumatismo balístico (herida de bala): causas, síntomas y tratamiento. Aprende a identificar signos, actuar con urgencia y conocer opciones médicas y de rehabilitación para minimizar secuelas.

Autor: Leandro Alegsa

El traumatismo balístico o la herida de bala (GSW) es una forma de traumatismo físico sufrido por la descarga de armas o municiones. Las formas más comunes de traumatismo balístico se derivan de las armas de fuego utilizadas en conflictos armados, actividades deportivas civiles, actividades recreativas y actividades delictivas. Los traumatismos balísticos son a veces mortales para el receptor, o causan consecuencias negativas a largo plazo.

Causas y mecanismos

Las heridas de bala se producen cuando un proyectil (bala, perdigón u otro fragmento metálico) penetra el cuerpo. El daño depende de varios factores:

  • Velocidad del proyectil: las balas de alta velocidad (armas militares o calibres potentes) producen mayor cavitación y daño tisular en comparación con proyectiles de baja velocidad.
  • Tipo y calibre del proyectil: balas expansivas o fragmentadas causan lesiones más extensas.
  • Distancia y ángulo de disparo: afectan la energía transferida y la trayectoria en el cuerpo.
  • Órganos alcanzados: lesiones en tórax, abdomen o grandes vasos tienden a ser más graves que en tejidos blandos periféricos.

Fisiopatología

Además del trayecto directo del proyectil, la lesión puede deberse a:

  • Trauma por onda de choque y cavitación temporal que destruye células y vasos alrededor del trayecto.
  • Fragmentación del proyectil que crea múltiples trayectos y cuerpos extraños.
  • Contaminación por ropa, tierra o fragmentos que aumentan el riesgo de infección.

Síntomas y signos

Los signos varían según la localización y la gravedad:

  • Herida de entrada (a veces salida); sangrado externo o interno.
  • Dolor local intenso, pérdida de función o deformidad.
  • Signos de shock: palidez, sudoración, hipotensión, taquicardia.
  • Dificultad respiratoria, hemoptisis o enfisema subcutáneo si hay lesión torácica.
  • Distensión abdominal, dolor intenso, náuseas o signos peritoneales en lesiones abdominales.
  • Parestesias, parálisis o pérdida sensorial si hay afectación neurológica.

Evaluación y diagnóstico

  • Evaluación primaria según el protocolo ABCDE (vía aérea, respiración, circulación, discapacidad/neuroestado, exposición): prioridad a la estabilización.
  • Historia breve: mecanismo, número de disparos, distancia aproximada y si se han extraído proyectiles.
  • Examen físico completo: buscar orificios de entrada/salida, sangrado activo, signos de lesión de órganos.
  • Pruebas complementarias: radiografía simple para localizar proyectiles; tomografía computarizada (TC) para evaluar daño torácico, abdominal o cerebral; ultrasonido FAST para hemoperitoneo/hemotórax; angiografía cuando se sospecha lesión vascular.
  • Laboratorio: hemoglobina/hematocrito, pruebas de coagulación, grupo sanguíneo y crioaglutininas según necesidad.

Primeros auxilios y manejo prehospitalario

  • Priorizar seguridad de la escena; llamar a los servicios de emergencia.
  • Seguir ABC: asegurar vía aérea y ventilación, controlar hemorragias.
  • Control de sangrado: aplicar presión directa sobre la herida. Si la hemorragia es masiva en una extremidad y no cede, usar torniquete proximal como medida de vida o muerte (solo por personal entrenado).
  • No extraer proyectiles empotrados ni objetos grandes que atraviesen el tórax o abdomen; estabilizarlos para el transporte.
  • Inmovilizar fracturas y reducir movimiento hasta llegada al hospital.

Tratamiento hospitalario

El manejo depende de la localización y gravedad:

  • Reanimación inicial: fluidos intravenosos, transfusión sanguínea si es necesario, soporte hemodinámico.
  • Profilaxis antitetánica según el estado vacunal del paciente.
  • Antibióticos: indicados en heridas penetrantes contaminadas; elección y duración dependen del sitio (p. ej., cobertura amplia para heridas abdominales penetrantes).
  • Cirugía: exploración quirúrgica urgente para controlar hemorragia, reparar órganos (vasos, intestino, pulmón), realizar lavado y debridamiento de tejidos necróticos. La extracción del proyectil se realiza solo si pone en riesgo (compresión neurovascular, infección persistente, plomo en articulaciones) o interfiere con el tratamiento.
  • Manejo de tórax: colocación de drenaje pleural para hemotórax/neumotórax; toracotomía de emergencia si hay sangrado masivo.
  • Manejo abdominal: laparotomía exploradora si hay peritonitis, inestabilidad hemodinámica o evidencia de lesión visceral significativa.
  • Lesión vascular: reparación vascular urgente o bypass; posible uso de endovascular según recursos.
  • Prevención de síndrome compartimental: vigilancia y fasciotomía si hay riesgo de aumento de presión muscular.

Complicaciones

  • Hemorragia aguda y choque hipovolémico.
  • Infección local, absceso y sepsis.
  • Afectación de órganos internos con disfunción (pulmón, corazón, hígado, intestino, riñón, sistema nervioso central).
  • Lesión neurológica permanente: déficit motor o sensitivo.
  • Síndrome compartimental y pérdida de extremidad si no se trata.
  • Problemas crónicos: dolor neuropático, cicatrices, limitación funcional y estrés postraumático.
  • Rareza: envenenamiento por plomo si hay proyectiles retenidos en articulaciones o cavidades cerradas.

Pronóstico y rehabilitación

El pronóstico depende de la localización de la lesión, la velocidad del tratamiento y la gravedad inicial. Muchas personas requieren:

  • Rehabilitación física para recuperar movilidad, fuerza y función.
  • Terapia ocupacional para readaptación a actividades diarias o laborales.
  • Apoyo psicológico o psiquiátrico para manejar ansiedad, depresión o trastorno por estrés postraumático.

Prevención

  • Promover almacenamiento seguro de armas, educación en manejo responsable y cumplimiento de la normativa legal.
  • Programas comunitarios de control de violencia y políticas públicas orientadas a reducir el acceso a armas de fuego.
  • Uso de equipos de protección en actividades deportivas o recreativas donde corresponda.

Consideraciones forenses

Las heridas de bala frecuentemente tienen implicaciones legales. La documentación precisa (trayectoria, orificios, hallazgos radiológicos), preservación de la cadena de custodia de proyectiles y prendas, y la coordinación con servicios forenses son esenciales para la investigación.

Resumen: las heridas de bala son emergencias médicas que requieren evaluación rápida, control de hemorragias, estabilización y, en muchos casos, tratamiento quirúrgico. La prevención, la atención especializada y la rehabilitación multidisciplinaria son claves para reducir la mortalidad y las secuelas a largo plazo.

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es el trauma balístico?


R: El trauma balístico, también conocido como herida de bala (herida de bala), se refiere a un tipo de trauma físico que se produce debido a la descarga de armas o municiones.

P: ¿Cuáles son algunas de las causas habituales de los traumatismos balísticos?


R: Los traumatismos balísticos pueden ser consecuencia del uso de armas de fuego en diversos contextos, como los conflictos armados, el deporte civil, las actividades recreativas y la actividad delictiva.

P: ¿Puede ser mortal un traumatismo balístico?


R: Sí, los traumatismos balísticos a veces pueden ser mortales para el individuo que los sufre.

P: ¿Cuáles son algunas de las consecuencias a largo plazo de un traumatismo balístico?


R: El trauma balístico puede causar diversas consecuencias negativas a largo plazo, como dolor crónico, discapacidad y trauma psicológico.

P: ¿En qué se diferencian los traumatismos balísticos de otros tipos de traumatismos físicos?


R: Los traumatismos balísticos se producen específicamente por el disparo de armas o municiones, mientras que otros tipos de traumatismos físicos pueden deberse a diversas causas, como caídas, accidentes y agresiones.

P: ¿Cuáles son algunas formas de prevenir los traumatismos balísticos?


R: Algunas formas de prevenir los traumatismos balísticos incluyen practicar la seguridad con las armas, evitar la violencia y los conflictos y promover resoluciones pacíficas de los mismos.

P: ¿Qué debe hacer alguien si sufre un traumatismo balístico?


R: Si alguien sufre un traumatismo balístico, debe buscar atención médica inmediata y seguir el plan de tratamiento recomendado para minimizar el riesgo de complicaciones y promover la recuperación.


Buscar dentro de la enciclopedia
AlegsaOnline.com - 2020 / 2025 - License CC3