Feminismo radical: definición, principios, críticas y figuras clave

Feminismo radical: definición, principios, críticas y figuras clave. Descubre su visión contra el patriarcado, debates, propuestas y las pensadoras que marcaron el movimiento.

Autor: Leandro Alegsa

El feminismo radical es una corriente del feminismo que analiza la opresión de las mujeres situándola en el patriarcado como sistema central de poder. Las mujeres que se identifican con esta corriente a veces se nombran como "radfems". Las feministas radicales sostienen que la sociedad está organizada de manera que los hombres —como grupo social— tienen más poder que las mujeres y que ese poder se ejerce a través de instituciones, normas culturales y prácticas cotidianas que oprimen a las mujeres. Por eso su objetivo no es solo obtener igualdad formal dentro del sistema existente, sino transformar o eliminar las estructuras patriarcales que generan esa desigualdad.

A diferencia del feminismo liberal, que busca la igualdad de derechos y oportunidades dentro del sistema social vigente, el feminismo radical propone cambiar las raíces de la opresión. Tampoco coincide completamente con el feminismo marxista: mientras las marxistas ponen el énfasis en las desigualdades económicas y en la explotación de clase como motores de la opresión, las radicales consideran que el patriarcado y las relaciones sexuales de poder son explicaciones autónomas y centrales.

Principios y posiciones habituales

  • Centralidad del patriarcado: entienden la dominación masculina como un orden estructural que atraviesa lo social, lo político y lo sexual.
  • Política sexual: muchas radicales analizan la sexualidad como un espacio donde se reproducen y naturalizan relaciones de poder.
  • Crítica de la pornografía y la sexualización: consideran que la pornografía suele representar y normalizar la violencia sexual y la subordinación femenina.
  • Postura sobre el trabajo sexual: muchas feministas radicales rechazan la prostitución y el trabajo sexual entendido como compraventa de actos sexuales, porque lo ven como una forma en que opera el patriarcado. Sin embargo, dentro y fuera del movimiento existe debate y disensión sobre la mejor política (criminalización, descriminalización o regulación enfocada en reducción de daños).
  • Crítica al erotismo violento y prácticas que reproducen dominio: algunas radicales critican prácticas como el BDSM cuando las interpretan como reproducción simbólica o real de relaciones de poder, aunque también hay quien defiende prácticas consensuadas desde otras lecturas.
  • Cuestionamiento de los roles de género: buscan deshacer las expectativas rígidas sobre lo que deben ser "mujeres" y "hombres".
  • Prevención y eliminación de la violencia sexual: luchan contra las violaciones y la violencia doméstica, proponiendo cambios legales, educativos y culturales.

Formas de activismo y propuestas

El feminismo radical ha practicado diversas estrategias: grupos de consciencia (consciousness-raising), comunidades separatistas de mujeres, movilización política, campañas públicas contra la pornografía y la violencia sexual, y propuestas legales. Un ejemplo concreto de acción legal es la colaboración entre algunas feministas radicales para elaborar marcos jurídicos que consideren la pornografía como una forma de discriminación sexual.

Historia breve y figuras clave

En las décadas de 1960 y 1970 el feminismo radical tuvo un fuerte crecimiento dentro de la segunda ola feminista. Entre las figuras frecuentemente asociadas a la tradición radical están Andrea Dworkin —conocida por su crítica de la pornografía— y Catharine MacKinnon, quien desarrolló teorías legales sobre cómo la pornografía puede entenderse como violencia o discriminación de género. Valerie Solanas es otro nombre polémico: autora del SCUM Manifesto, sus escritos y actitudes fueron extremos y controvertidos. Algunas autoras, como Alice Walker, se asocian a veces al radicalismo por su crítica al patriarcado, aunque Walker se identifica más con el womanismo y su obra tiene matices diferentes. El movimiento ha sido diverso y ha incluido muchas voces y posiciones internas.

Críticas y debates internos

  • Esencialismo de género: se acusa a una parte del feminismo radical de presentar a "la mujer" como una categoría única y homogénea, sin atender suficientemente a diferencias de raza, clase, sexualidad o colonialidad.
  • Políticas sobre el trabajo sexual: la postura abolicionista (que propone terminar con la prostitución criminalizando a compradores o a redes y protegiendo a las personas prostituidas) genera fuerte controversia con posturas que defienden la despenalización o modelos basados en derechos laborales.
  • Censura y libertad de expresión: las campañas contra la pornografía han sido criticadas por algunos por promover restricciones que podrían afectar la libertad de expresión; las defensoras responden que se trata de proteger derechos y seguridad.
  • Conflictos en torno a la identidad trans: en años recientes ha habido disputas muy intensas entre algunas feministas radicales y activistas trans. A un sector del feminismo radical se le etiqueta como trans-exclusionario (a menudo con el acrónimo TERF), mientras que otras radicales rechazan esa etiqueta y defienden la inclusión de personas trans. Es un debate complejo y cargado políticamente dentro y fuera del feminismo.
  • Falta de interseccionalidad en algunos sectores: historiográficamente, muchas críticas señalan que el movimiento no siempre integró desde el inicio análisis completos sobre raza, clase, discapacidad y colonialismo; esto llevó al surgimiento de corrientes que combinaron radicalismo con enfoque interseccional.

Influencias y legado

El feminismo radical contribuyó de manera importante a visibilizar la violencia sexual, a crear redes de apoyo para víctimas y a impulsar nuevas discusiones sobre sexualidad, poder y consentimiento. Sus ideas influyeron en políticas públicas en diversos países (por ejemplo, en el debate sobre el llamado "modelo nórdico" que penaliza la compra de sexo) y en el desarrollo de teorías legales y académicas sobre género y violencia sexual. Al mismo tiempo, las críticas internas y externas han dado lugar a renovaciones teóricas: hoy existen corrientes radicales que incorporan enfoques interseccionales y otras que mantienen posiciones más clásicas.

En síntesis, el feminismo radical es una tradición plural y a menudo polémica dentro del feminismo más amplio: plantea que el patriarcado es la raíz de la opresión de las mujeres y propone transformar las estructuras que sostienen esa opresión, mientras que sus propuestas concretas y sus estrategias generan debates importantes sobre derechos, libertades y justicia social.

Historia

En 1967, Carol Hanisch, Shulamith Firestone y Robin Morgan crearon un grupo llamado New York Radical Women. Eran un grupo que estaba descontento por haber sido ignorado por los grupos de derechos civiles y antiguerra dirigidos por hombres.

En septiembre de 1968 hicieron una protesta en el concurso de Miss América en Atlantic City, Nueva Jersey. Colocaron símbolos de la opresión femenina, como sujetadores, ejemplares de la revista Playboy y fajas, en un cubo de basura.

En 1969, las Mujeres Radicales de Nueva York se disolvieron. En 1969, Ellen Willis y Shulamith Firestone crearon un nuevo grupo feminista radical llamado Redstockings.

En los años 80 se produjeron las Guerras del Sexo Feminista. Las Guerras del Sexo Feminista fueron luchas entre las feministas radicales que decían que el porno, el trabajo sexual y el BDSM son malos, y las feministas liberales positivas en cuanto al sexo, que decían que esas cosas pueden ser feministas. El feminismo radical se asocia con la segunda ola del feminismo. Esta terminó en los años 90. Desde entonces, el feminismo radical ha sido menos popular. La tercera ola del feminismo es liberal. Algunas de las mujeres que iniciaron el feminismo radical han muerto. Sin embargo, el feminismo radical sigue teniendo influencia. En 2012 se publicó un libro de Julia Long, Anti-Porn: The Resurgence of Anti-Pornography Feminism.

Crítica

En 1979 se publicó The Transsexual Empire: The Making of the She-Male, un libro de una feminista radical llamada Janice Raymond, fue publicado. En el libro Raymond decía que todas las mujeres trans "violan los cuerpos de las mujeres reduciendo la forma femenina real a un artefacto, apropiándose de este cuerpo para sí mismas". La conferencia RadFem2012 no dejó entrar a las mujeres trans. Las feministas radicales pueden llamarse a sí mismas "transcríticas" o "críticas de género".

Otra razón por la que a la gente no le gusta el feminismo radical es porque pueden pensar que las feministas radicales "odian a los hombres". Esto se debe a una autora llamada Valerie Solanas. En 1967 Valerie Solanas escribió el ManifiestoSCUM. SCUM era la Sociedad para Cortar a los Hombres. En él escribió que las mujeres deberían deshacerse del sexo masculino. Solanas intentó matar a Andy Warhol. También disparó a Mario Amaya.

El feminismo radical ha sido criticado por ser antisexo. Un ejemplo de ello es la obra de Andrea Dworkin. Andrea Dworkin publicó un libro en 1987 titulado Intercourse. En el libro escribió sobre cómo el sexo heterosexual y la pornografía son opresivos para las mujeres. A menudo se piensa que Intercourse sostiene que "todo el sexo heterosexual es una violación", aunque Andrea Dworkin no dijo esto. Dworkin escribió dos libros contra la pornografía, Pornography - Men Possessing Women y Pornography and Civil Rights: Un nuevo día para la igualdad de la mujer.

Las feministas radicales han sido criticadas por las trabajadoras del sexo que no quieren perder su trabajo. Las trabajadoras del sexo pueden estar en desacuerdo con las feministas radicales que dicen que si te pagan por tener sexo, entonces es una violación. Las feministas radicales contrarias al trabajo sexual se denominan a veces SWERF (Sex Work Exclusionary Radical Feminists).

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es el feminismo radical?


R: El feminismo radical es un tipo de feminismo que pretende deshacerse por completo del patriarcado, en lugar de buscar la igualdad dentro de él.

P: ¿Quiénes son algunas feministas radicales famosas?


R: Algunas feministas radicales famosas son Andrea Dworkin, Catharine MacKinnon, Valerie Solanas y Alice Walker.

P: ¿Qué es el patriarcado según las feministas radicales?


R: Según las feministas radicales, el patriarcado es un sistema social en el que los hombres tienen más poder que las mujeres y utilizan este poder para oprimir a las mujeres.

P: ¿Cómo ven las feministas radicales el BDSM y los roles de género?


R: Las feministas radicales ven el BDSM y los roles de género como parte del patriarcado, y creen que no deberían existir.

P: ¿Cuál es la diferencia entre el feminismo radical y el feminismo liberal?


R: Las feministas liberales buscan la igualdad dentro del patriarcado, mientras que las feministas radicales pretenden abolir completamente el patriarcado.

P: ¿Qué opinan las feministas radicales de la compraventa de actos sexuales?


R: Las feministas radicales no creen en la compraventa de actos sexuales, lo que se denomina prostitución.

P: ¿Qué defienden las feministas radicales con respecto a la violación y la violencia doméstica?


R: Las feministas radicales abogan por acabar con la violación y la violencia doméstica.


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