Resumen

El metal Babbitt, a menudo llamado metal blanco, es una familia de aleaciones blandas diseñadas para ofrecer una superficie de trabajo de baja fricción en cojinetes lisos o cojinetes de apoyo. Su objetivo es reducir el contacto metal con metal y conservar el lubricante en la interfaz de deslizamiento. El término destaca la aplicación y la función más que una composición fija; las aleaciones Babbitt se eligen para combinar una matriz dúctil con partículas intermetálicas más duras que ayudan a soportar la carga y a resistir el desgaste. Para más información sobre el papel de la fricción en el revestimiento, véase baja fricción.

Composición y microestructura

Las aleaciones Babbitt tradicionales se basan en un metal relativamente blando como el estaño o el plomo e incluyen cantidades menores de elementos que forman fases más duras, comúnmente cobre y antimonio. La microestructura suele contener una matriz blanda con partículas o cristales duros distribuidos en ella. A medida que el material más blando se desgasta durante el deslizamiento, las partículas duras permanecen expuestas y crean diminutas cavidades y canales que actúan como depósitos de lubricante, ayudando a reducir la fricción y a proteger el eje giratorio. Por ello, el revestimiento Babbitt se adapta a pequeñas desalineaciones y puede incrustar partículas pequeñas sin rayar el eje.

Fabricación y ajuste

Los cojinetes babbittados se fabrican con mayor frecuencia vertiendo la aleación fundida en una carcasa o alojamiento del cojinete y dejándola enfriar. Después del colado, la superficie se mecaniza, se raspa o se tornea hasta obtener la geometría y las holguras finales. Una holgura de aceite correcta y un buen acabado superficial son importantes para la lubricación hidrodinámica y una larga vida útil. Cuando el revestimiento se daña o se desgasta, con frecuencia puede reconstruirse retirando el metal viejo y recasteándolo, o mediante soldadura y reacondicionamiento de la superficie; esta facilidad de reparación ha sido una ventaja clave en las prácticas de mantenimiento.

Aplicaciones y ejemplos

El metal Babbitt se ha usado durante más de un siglo en motores, bombas, turbinas, generadores eléctricos y grandes máquinas industriales en las que los ejes giratorios trabajan bajo carga. Se trata de un material de revestimiento, no de una aleación estructural, y se elige cuando se necesita una superficie de apoyo conformable y sacrificial. Entre los objetos cotidianos simples que usan cojinetes se encuentra un spinner antiestrés o la rueda de una bicicleta, aunque muchos productos de consumo emplean otros tipos de cojinetes. El revestimiento Babbitt es especialmente común en maquinaria pesada, equipos antiguos y situaciones en las que se valora la reparación in situ; para contexto general, véanse los cojinetes.

Salud, medio ambiente y alternativas

Algunas formulaciones históricas de Babbitt contienen plomo, por lo que las consideraciones medioambientales y sanitarias han impulsado la adopción de aleaciones basadas en estaño o sin plomo, así como materiales alternativos para cojinetes como bronce, polvos sinterizados o compuestos poliméricos. La selección equilibra la carga, la velocidad, el régimen de lubricación y la facilidad de reparación. La manipulación adecuada, el reciclaje de desechos y la sustitución por composiciones menos peligrosas son prácticas modernas habituales para reducir el riesgo.

Notas

  • La composición varía según la aplicación y la región.
  • El babbitado sigue siendo un procedimiento de mantenimiento que aún se enseña en muchos oficios industriales.