El Punjab era una provincia de la India británica, una de las últimas zonas del subcontinente indio en caer bajo el dominio británico. Con el fin del dominio británico en 1947, la provincia se dividió entre India y Pakistán. La zona que constituía el Punjab británico se extendía desde Himachal Pradesh en el este hasta Khyber Pakhtunkhwa en el oeste, que a su vez se separó en 1909; hoy se ha dividido en las siguientes zonas:
Conviene precisar que la referencia a la separación del N.W.F.P. (North-West Frontier Province) corresponde a una reorganización administrativa colonial: la provincia del N.W.F.P. se creó en 1901 y, tras la partición, pasó a formar parte de Pakistán con el nombre actual de Khyber Pakhtunkhwa.
Historia y anexión (hasta 1849)
El Punjab cayó bajo control británico tras las Guerras anglo-sij de mediados del siglo XIX. El Reino sij, consolidado por figuras como Ranjit Singh, se debilitó tras su muerte y fue derrotado por las fuerzas británicas en las guerras de 1845–46 y 1848–49. Tras la capitulación y los tratados resultantes, los británicos anexionaron formalmente el Punjab en 1849 y lo convirtieron en una provincia de la Corona dentro del Virreinato de la India, con Lahore como centro administrativo y cultural.
Límites, organización y estados principescos
El Punjab británico abarcaba una región amplia y heterogénea: llanuras fértiles irrigadas por los ríos Indo, Jhelum, Chenab y Sutlej, mesetas y zonas colindantes con las montañas al norte y noroeste. Administrativamente se organizó en divisiones y distritos, y coexistió con numerosos estados principescos (por ejemplo, Patiala, Jind, Nabha, Faridkot y Bahawalpur), que conservaban grado variable de autonomía interna bajo la supervisión británica.
- Capital: Lahore, centro administrativo, judicial y cultural.
- Fronteras: al norte y noreste con regiones montañosas e imperios principescos; al oeste, con la nueva provincia del N.W.F.P. (establecida en 1901).
- Divisiones administrativas: incluyeron áreas como Lahore, Rawalpindi, Multan, Jullundur, Ambala y otras, cambiantes a lo largo del período colonial.
Economía y sociedad
La economía del Punjab se basó principalmente en la agricultura. En el último tercio del siglo XIX los británicos impulsaron grandes proyectos de irrigación —las llamadas "canal colonies"— que transformaron tierras en cultivo intensivo de trigo, algodón y otros cultivos comerciales, provocando un notable aumento demográfico y de la productividad. El ferrocarril y la administración colonial facilitaron la comercialización agrícola y el movimiento de personas.
La población era diversa desde el punto de vista religioso y comunitario: musulmanes, sijs e hindúes convivían en distintos porcentajes según la subregión —los musulmanes predominaban en las zonas oeste y sur, los sijs estaban mayoritariamente concentrados en el centro y noroeste y los hindúes en áreas urbanas y del este—. Según el censo de 1941 el Punjab tenía decenas de millones de habitantes, con una económica y cultura muy desarrolladas respecto a otras provincias.
Ruta hacia la partición (1930–1947)
Las décadas de 1930 y 1940 vieron el auge de la política regional: surgimiento del Congreso Nacional Indio en varias partes, la creciente influencia de la Liga Musulmana en áreas de mayoría musulmana y demandas por autonomía o unidad religiosa como base de estado. La cuestión de las delimitaciones territoriales y de la representación política en el Punjab fue un foco crucial en las negociaciones que condujeron al fin del dominio británico.
Partición de 1947 y consecuencias
En 1947, al retirarse los británicos, el Punjab fue una de las regiones más afectadas por la partición del subcontinente: el trazado de la línea de frontera (la llamada Línea Radcliffe) dividió la provincia en dos partes —la mayor parte occidental pasó a Pakistán (West Punjab) y la oriental a la India (East Punjab)—. La partición provocó uno de los movimientos poblacionales más grandes y traumáticos del siglo XX: millones de personas cruzaron la nueva frontera buscando seguridad según su identidad religiosa, y estallaron episodios masivos de violencia comunal. Cientos de miles murieron y millones quedaron desplazados; ciudades como Lahore, Amritsar y Ferozpur quedaron en lados distintos de la nueva frontera.
Tras la partición, los territorios del antiguo Punjab británico se reorganizaron administrativamente:
- En Pakistán: la porción occidental pasó a ser la provincia de Punjab (con Lahore como una de sus principales ciudades); también quedaron proximidades con la provincia que hoy es Khyber Pakhtunkhwa.
- En India: la porción oriental dio lugar al estado de Punjab (posteriormente, en 1966, reorganizado para crear el estado de Haryana y traspasar zonas al actual Himachal Pradesh, además de establecer el territorio de la capital Chandigarh como entidad separada).
- Varios estados principescos se incorporaron ya sea a la India (por ejemplo, Patiala) o a Pakistán (por ejemplo, Bahawalpur), según sus decisiones de adhesión y la situación geográfica.
Legado
El Punjab británico dejó una huella profunda: transformaciones agrarias y de infraestructura que moldearon la economía regional, una rica vida cultural y religiosa, y una memoria histórica marcada por la partición. Las consecuencias demográficas, políticas y humanas de 1947 siguen condicionando las relaciones entre India y Pakistán, así como la identidad y la memoria colectiva de comunidades punjabíes en ambos países y en la diáspora.
Hoy, cuando se estudia el Punjab colonial se atiende tanto a su importancia en la arquitectura agraria y administrativa del imperio británico como a las profundas consecuencias humanas y territoriales que su división ocasionó en el siglo XX.