La Acid Survivors Foundation es una organización bangladesí que ayuda a las víctimas de ataques con ácido e intenta prevenirlos.

Se fundó en 1999 con el apoyo de UNICEF y la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional. En 2005 la cofundadora Monira Rahman recibió el Premio de Derechos Humanos de Amnistía Internacional.

Desde su creación, la Fundación se ha convertido en una institución clave en la respuesta integral a los ataques con ácido en Bangladesh. Combina atención médica, apoyo legal y rehabilitación psicosocial con campañas de prevención y defensa de políticas públicas para reducir la incidencia de estos ataques, que a menudo se enmarcan en la violencia de género y conflictos personales.

Qué hace la organización

  • Atención médica y quirúrgica: apoya tratamientos, cirugías reconstructivas y cuidados de seguimiento para las víctimas.
  • Apoyo psicosocial: ofrece consejería, terapia y rehabilitación emocional para ayudar a las sobrevivientes a recuperar su autonomía y autoestima.
  • Asistencia legal: brinda orientación jurídica y acompaña a las víctimas en procesos judiciales para buscar justicia y sanciones para los atacantes.
  • Rehabilitación socioeconómica: facilita formación vocacional, microcréditos y programas de reinserción laboral para mejorar la independencia económica de las sobrevivientes.
  • Prevención y sensibilización: realiza campañas educativas en comunidades y escuelas, trabaja en el control de la venta de ácidos corrosivos y promueve cambios culturales contra la violencia.
  • Investigación y documentación: recopila datos, documenta casos y publica informes que sirven para diseñar políticas públicas y orientar la intervención.

Logros y papel en reformas legales

La Acid Survivors Foundation ha participado activamente en la presión pública y técnica que condujo a reformas legislativas y normativas en Bangladesh. Gracias al trabajo conjunto de organizaciones civiles y defensoras de derechos humanos se aprobaron leyes y regulaciones para controlar la venta y el acceso a sustancias corrosivas y para tipificar y sancionar los crímenes con ácido con mayor severidad. Estas medidas han contribuido a una reducción de ataques en años recientes, aunque el problema no ha desaparecido.

Impacto y desafíos

El impacto de la Fundación se observa tanto en la atención directa a miles de sobrevivientes como en cambios de política y mayor visibilidad del problema a nivel nacional e internacional. No obstante, persisten desafíos: la estigmatización social de las víctimas, recursos limitados para atención integral, la necesidad de formación médica especializada y la implementación desigual de las leyes en todo el país.

Cómo ayudar

  • Difundir información para prevenir ataques y reducir el estigma alrededor de las víctimas.
  • Apoyar con donaciones a organizaciones que trabajan en atención médica, rehabilitación y defensa legal de sobrevivientes.
  • Participar en campañas de sensibilización y presión para el control efectivo de sustancias corrosivas y la protección de las potenciales víctimas.

La labor de la Acid Survivors Foundation muestra cómo la combinación de apoyo directo, prevención y defensa de políticas públicas puede salvar vidas y reconstruir futuros después de ataques con ácido. Su trabajo sigue siendo esencial para erradicar esta forma extrema de violencia y ofrecer a las sobrevivientes la atención y la justicia que necesitan.