El Palacio de Liria es un palacio situado en Madrid y es propiedad personal de la Casa de Alba. Destaca tanto por su valor histórico como por la gran colección artística y documental que conserva en su interior.

Historia

El palacio fue encargado por un miembro de la familia Fitz-James Stuart, titular del ducado de Berwick y del ducado de Liria; su origen se remonta al siglo XVIII y su arquitectura responde a los gustos neoclásicos de la época, con una fachada sobria que oculta salones y estancias ricamente decoradas. A principios del siglo XIX la propiedad pasó definitivamente a la Casa de Alba, que la convirtió en uno de sus principales residencias y en depósito de su patrimonio artístico y documental.

Entre sus visitantes y residentes ilustres figura Eugenia de Montijo, última emperatriz consorte de los franceses, quien falleció en el palacio en 1920 durante su exilio.

Destrucción y reconstrucción

Durante la Guerra Civil española el Palacio de Liria sufrió daños muy graves: salvo las fachadas, la mayoría de los interiores y colecciones se vieron afectados o destruidos. Tras el conflicto, la reconstrucción fue emprendida por Jacobo Fitz-James Stuart, 17º Duque de Alba, con la colaboración de su hija Cayetana. El arquitecto británico Edwin Lutyens llegó a aportar diseños para algunas de las dependencias interiores; aunque Lutyens murió antes de la finalización de las obras, sus planos sirvieron como referencia en la restauración.

Colecciones y archivo

El Palacio de Liria alberga una de las colecciones privadas más importantes de España: pinturas, tapices, mobiliario, esculturas, objetos decorativos y una rica biblioteca y archivo histórico de la Casa de Alba. Entre sus fondos documentales se conservan cartas, manuscritos y expedientes que abarcan varios siglos de historia europea y española. Parte de este patrimonio se ha puesto a disposición de investigadores y, de forma ocasional, se exhibe en exposiciones temporales o se cede en préstamos a museos.

Uso actual y titularidad

En 2012 la propietaria del palacio era la XVIII Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, que tenía su residencia principal en Sevilla. Su hijo y entonces heredero, Carlos Fitz-James Stuart —hasta entonces conocido por el título de duque de Huéscar— vivía y trabajaba en Madrid y era el residente principal en Liria.

Tras el fallecimiento de la Duquesa en 2014, su hijo Carlos Fitz-James Stuart asumió la jefatura de la Casa de Alba y la titularidad de los bienes familiares, incluido el Palacio de Liria. Actualmente el palacio sigue siendo residencia privada de la familia y sede de parte de sus colecciones y archivos.

Acceso y valor cultural

Aunque es una residencia privada, el Palacio de Liria abre al público sus salones mediante visitas guiadas y celebra, en ocasiones, exposiciones temporales y actos culturales. Su relevancia va más allá de su función residencial: el palacio es un testimonio del legado histórico de una de las familias nobles más antiguas de España y un custodio de patrimonio artístico y documental de gran valor para la memoria histórica y cultural del país.

Datos prácticos

  • Ubicación: Madrid (consultar la dirección y horarios oficiales antes de planificar la visita).
  • Visitas: se realizan visitas guiadas y reservas anticipadas suelen ser necesarias; también acoge exposiciones y actividades culturales puntuales.
  • Importancia: combina función residencial, museo privado y archivo histórico al servicio de la investigación y difusión cultural.

El Palacio de Liria sigue siendo, por tanto, un espacio vivo donde convergen historia familiar, conservación del patrimonio y difusión pública, manteniendo su papel como uno de los edificios privados más emblemáticos de Madrid.