Lineal B es una escritura antigua utilizada para consignar el griego micénico, la forma más antigua conocida del griego antiguo. Su desciframiento en la primera mitad de la década de 1950 —obra principal de Michael Ventris con la colaboración de John Chadwick— demostró que los textos registran una lengua indudablemente griega. La escritura Lineal B es anterior al alfabeto griego por varios siglos y constituye la primera evidencia escrita de la lengua griega.
Origen y datación
Lineal B deriva de la línea A, una escritura usada en Creta (Linear A) que todavía no ha sido descifrada con claridad y que probablemente registraba una lengua distinta del griego. Las tablillas más antiguas en Lineal B datan aproximadamente del año 1450 a.C.; la tradición escrita perduró hasta el colapso de los palacios micénicos alrededor de 1200 a.C. La mayoría de los textos proceden de los archivos palaciegos de Cnosos, Cydonia, Pilos, Tebas y Micenas.
Sistema de escritura y características
Lineal B es un sistema silábico: sus signos representan combinaciones consonante-vocal (CV) o vocales aisladas. Existen alrededor de 87 signos que sirven como sílabas, aunque las cifras pueden variar según el criterio de análisis. Además, la escritura emplea numerosos signos ideográficos o «logogramas» que representan objetos, productos, animales o categorías administrativas (por ejemplo, aceite, vino, ovejas). Estos ideogramas no representan sonidos y, por tanto, no se usan para componer palabras fonéticamente en una frase; sirven como marcadores de mercancías o unidades contables.
- Limitaciones: Lineal B no transcribe consonantes finales ni ciertas oposiciones consonánticas del griego histórico (p. ej. aspiradas), por lo que la reconstrucción fonética de muchos términos requiere análisis comparativo.
- Sistema numérico y indicadores: junto a los signos silábicos e ideogramas aparecen números y unidades de medida que registran cantidades y tributos.
Uso y función social
La documentación disponible indica que Lineal B se empleó principalmente con fines administrativos y contables del palacio: inventarios, listas de raciones, relaciones de personal, tributos y control de productos agropecuarios y manufacturados. Las tablillas eran de arcilla blanda y, en muchos casos, quedaron conservadas porque fueron cocidas accidentalmente por incendios que destruyeron los palacios. El corpus no contiene literatura ni textos narrativos: su naturaleza es esencialmente bureaucrática.
En los miles de tablillas encontradas se ha identificado un número relativamente pequeño de «manos» o escribas: por ejemplo, se han diferenciado alrededor de 45 escribas en Pilos (costa occidental del Peloponeso, en el sur de Grecia) y 66 en Cnosos (Creta). Esto sugiere que la escritura pudo haber estado reservada a un gremio de escribas profesionales que trabajaban para la administración palacial; cuando los palacios fueron destruidos durante el colapso final de la Edad del Bronce, la práctica administrativa registrada en Lineal B desapareció también.
Desciframiento y estudio moderno
El desciframiento definitivo de Lineal B se atribuye a Michael Ventris, con aportaciones lingüísticas críticas de John Chadwick, en 1952–1953. El hallazgo clave fue la identificación de correspondencias sistemáticas entre los signos y formas griegas esperadas, lo que permitió leer nombres de lugares y términos administrativos. Desde entonces, la investigación ha ampliado y refinado las lecturas, la gramática y el vocabulario micénicos; hoy existe un corpus de miles de inscripciones estudiadas en ediciones críticas y bases de datos especializadas.
Importancia y legado
Lineal B es fundamental para el estudio de la prehistoria griega porque proporciona información directa sobre la economía, la organización palacial y onomástica (nombres de personas y topónimos) de la época micénica. Aunque no dio lugar de manera directa al alfabeto griego, sus textos permiten comparar el griego micénico con las formas posteriores (incluido el griego homérico y clásico) y contribuyen a comprender la evolución de la lengua y la sociedad griegas en la transición de la Edad del Bronce a la Edad Oscura.
Bibliografía y recursos
Para profundizar en Lineal B conviene consultar ediciones críticas del corpus micénico, estudios sobre el desciframiento y trabajos arqueológicos sobre los archivos palaciales. Las publicaciones clásicas incluyen las obras de Ventris y Chadwick, además de numerosas monografías y artículos más recientes que analizan aspectos paleográficos, lingüísticos y económicos del material.
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