Frasco de Leyden: historia y funcionamiento del primer condensador

Descubre la historia y el funcionamiento del Frasco de Leyden, el primer condensador que almacenó electricidad estática y cambió la comprensión de la energía en el siglo XVIII.

Autor: Leandro Alegsa

El frasco de Leyden (o frasco de Leiden) es un dispositivo para almacenar electricidad estática. Consiste en una botella de cristal, normalmente forrada por dentro y por fuera con láminas metálicas que actúan como electrodos. Algunos de los primeros frascos contenían agua en su interior como conductor. Con este aparato el experimentador podía recoger y concentrar una gran cantidad de carga eléctrica en un solo recipiente.

Es la primera forma práctica de almacenamiento eléctrico. Hoy en día estos dispositivos y sus principios se conocen como "condensadores" o "condensadores" (en algunos países se usa alternativamente el término "capacitores").

Historia breve

El primer tarro de almacenamiento eléctrico fue creado por el deán Ewald Georg von Kleist el 11 de octubre de 1745. Von Kleist era el deán de la catedral de Cammin, en Pomerania, en la costa norte de lo que hoy es Alemania. Buscaba comprobar si la electricidad estática podía conservarse en una botella, partiendo de la observación de que el vidrio no es conductor. Disponía sólo de un pequeño generador de fricción experimental.

Subestimó con creces la cantidad de electricidad que un pequeño frasco podía almacenar. Una peculiaridad del proceso es que, mientras la lámina exterior del frasco estuviera conectada a tierra o a una superficie conductora sostenida por el experimentador, se permitía la entrada de más carga en el conductor interior sin que esta escapara fácilmente.

En el experimento de von Kleist la superficie conductora era su propia mano, que servía como conexión a tierra parcial. Había insertado un clavo en el corcho que tocaba la lámina interior; al tocar accidentalmente el clavo recibió una descarga tan fuerte que lo apartó violentamente. La descarga se produjo porque, al contactar, se cerró el circuito entre las cargas de signo opuesto acumuladas en el interior y en el exterior del frasco, y toda la carga fluyó a través de su cuerpo.

Von Kleist no comprendió por completo el fenómeno y envió una descripción confusa a algunos conocidos en Berlín, y una copia llegó a manos de Andreas Cunaeus, antiguo colega universitario de von Kleist. A partir de ahí la noticia llegó a Pieter van Musschenbroek, profesor de física en la Universidad de Leyden (Leiden), quien repitió y perfeccionó el dispositivo —observando especialmente que la capacidad aumentaba si el frasco se sostenía en la mano—. Debido a la divulgación hecha desde Leyden se empezó a conocer al dispositivo como "frasco de Leyden".

Durante décadas el frasco de Leyden fue la principal herramienta para almacenar energía eléctrica estática, hasta que la invención de la pila química y los generadores eléctricos modernos cambiaron las necesidades y las técnicas de almacenamiento.

Principio de funcionamiento

Un frasco de Leyden actúa como un condensador sencillo: tiene dos conductores separados por un material aislante (el vidrio). El conductor interior (lámina interna o el agua en los frascos originales) acumula carga de un signo, mientras que el conductor exterior (lámina externa) adquiere carga de signo opuesto por inducción, siempre que esté conectado a tierra o a un gran cuerpo conductor (por ejemplo, la mano del experimentador).

El vidrio funciona como dieléctrico: evita que las cargas se junten directamente y permite que se mantenga un campo eléctrico entre las dos superficies conductoras. La energía queda almacenada en ese campo eléctrico. Si se establece una conexión conductora entre el interior y el exterior (por ejemplo, tocando el clavo interior mientras se está en contacto con la lámina exterior o la tierra), se produce una descarga repentina.

De forma aproximada, la capacidad C de un condensador plano puede expresarse como C ≈ ε·A/d, donde ε es la permitividad del dieléctrico, A el área de las superficies conductoras y d el espesor del dieléctrico. La energía almacenada viene dada por E = 1/2·C·V², siendo V la diferencia de potencial entre los conductores. En el frasco de Leyden la permitividad depende del vidrio y su espesor (cuanto más grueso el vidrio, menor la capacidad, todo lo demás igual).

Construcción y variaciones

  • Elementos básicos: una botella o vaso de vidrio, una lámina metálica interna (o conductor líquido), una lámina externa conectada entre sí y, en la mayoría de los diseños, una varilla o clavo que conecta la parte interior con un punto accesible para cargar y descargar.
  • Dieléctricos: el vidrio era el más común, pero se han usado otros aislamientos según disponibilidad y propiedades dieléctricas.
  • Conexiones: varios frascos de Leyden se podían conectar en serie o en paralelo para aumentar la tensión admisible o la capacidad total, práctica usada en experimentos de alto voltaje.
  • Mejoras históricas: recubrimientos metálicos exteriores más completos, electrodos mejor aislados y soportes para asegurar el frasco y evitar descargas accidentales.

Usos y legado

El frasco de Leyden permitió por primera vez almacenar y manipular grandes cantidades de carga eléctrica, posibilitando experimentos sobre descargas, chispas, transmisión de electricidad y comportamiento del campo eléctrico. Fue fundamental en los inicios de la electrostática y sentó las bases para el desarrollo de condensadores modernos usados en electrónica, potencia y otros campos.

Precauciones y seguridad

Aunque hoy los frascos de Leyden son principalmente de interés histórico o didáctico, siguen representando un riesgo: pueden almacenar altas tensiones y provocar descargas peligrosas. Entre las recomendaciones básicas para experimentos seguros:

  • No trabajar en solitario y mantener a observadores a distancia.
  • Descargar cuidadosamente los frascos mediante una varilla aislada y una resistencia de descarga antes de manipularlos.
  • Usar protección ocular y evitar contactos directos con el cuerpo al cargar o descargar el frasco.
  • Conocer la historia clínica y los riesgos: las descargas pueden ser fatales para personas con problemas cardíacos o con marcapasos.

Conclusión

El frasco de Leyden fue un avance crucial en la historia de la electricidad: representó el primer dispositivo práctico de almacenamiento de carga, inspiró numerosas investigaciones y permitió la transición hacia los condensadores modernos. Su sencillo diseño —dos conductores separados por un dieléctrico— es todavía la base conceptual de todos los condensadores actuales.

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Antigua jarra de Leyden llena de agua

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Más tarde, un tipo más común que utiliza lámina metálica, 1919

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es una jarra de Leyden?


R: Una jarra de Leyden (o jarra de Leiden) es un dispositivo para almacenar electricidad estática. Se trata de una gran botella de cristal, normalmente forrada por dentro y por fuera con algún tipo de lámina metálica. Algunos de los primeros tenían agua en su interior, lo que permitía a los experimentadores recoger una gran cantidad de carga. Se consideran la primera forma de almacenamiento eléctrico.

P: ¿Quién inventó el primer tarro de almacenamiento eléctrico?


R: El primer tarro de almacenamiento eléctrico fue creado por Ewald Georg von Kleist el 11 de octubre de 1745. En aquella época era el deán de la catedral de Cammin, en Pomerania, en la costa norte de Alemania.

P: ¿Cómo creó von Kleist su invento?


R: Von Kleist utilizó un pequeño generador experimental de fricción y pensó que podría ser capaz de capturar y retener una pequeña cantidad de electricidad estática en una botella porque sabía que la electricidad no podía atravesar el cristal. Subestimó miles de veces la cantidad de electricidad que realmente podía retener.

P: ¿Qué peculiaridad permite que la electricidad siga fluyendo en la jarra de Leyden?


R: Una peculiaridad de la electricidad permite que ésta siga fluyendo hacia el interior del frasco siempre que exista una superficie conductora de electricidad conectada a la tierra que neutralice cualquier presión de la carga que intente fluir de nuevo hacia el exterior. En el caso de von Kleist, esta superficie eléctricamente conductora era sólo su mano, pero le bastó para recibir tal descarga eléctrica cuando tocó accidentalmente un clavo clavado en el corcho que le lanzó al otro lado de la habitación.

P: ¿Quién dio a este invento el nombre de "Jarra de Leyden"?


R: Pieter van Musschenbroek, que era entonces el principal profesor de física de la Universidad de Leyden, descubrió que su capacidad de almacenamiento mejoraba enormemente sólo si se sostenía en la mano y envió cartas sobre este descubrimiento a científicos de Francia, lo que dio lugar a su nombre "Jarra de Leyden".

P: ¿Durante cuánto tiempo permaneció este invento como principal herramienta de almacenamiento eléctrico?


R: La Jarra de Leyden permaneció como herramienta principal para el almacenamiento eléctrico hasta que se inventaron las baterías químicas y los generadores modernos muchos años después.


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