El vuelo 2933 de LaMia Airlines fue un vuelo operado por LaMia que se estrelló cerca de la ciudad de Medellín en Colombia. El avión transportaba a jugadores del equipo de fútbol Chapecoense. El avión tenía la matrícula CP-2933. El avión se estrelló el 28 de noviembre de 2016, alrededor de las 22:00 hora local. En el accidente murieron 71 personas. En un principio, siete personas sobrevivieron al accidente. Sin embargo, uno de los supervivientes, un portero conocido como Danilo, murió pocas horas después de que el avión se estrellara. Los tres jugadores del Chapecoense que sobrevivieron fueron Alan Ruschel, Jakson Follmann y Neto.

Datos del accidente

El avión, un British Aerospace Avro RJ85 operado por la aerolínea boliviana LaMia, realizaba el vuelo MH-2933 (también referido como LaMia 2933) desde Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) con destino al Aeropuerto Internacional José María Córdova que sirve a Medellín. La aeronave se estrelló el 28 de noviembre de 2016 aproximadamente a las 21:58 (UTC−5). El impacto ocurrió en las proximidades del cerro El Gordo, en jurisdicción del municipio de La Unión (Antioquia), cerca de la ruta hacia Rionegro/Medellín.

Víctimas y supervivientes

En el avión viajaban jugadores, directivos, miembros del cuerpo técnico y personal de prensa del Chapecoense, junto con la tripulación. El siniestro dejó un alto número de víctimas mortales y pocos supervivientes; entre los heridos que lograron sobrevivir en un primer momento estuvieron los futbolistas Alan Ruschel, Jakson Follmann y Neto, quienes recibieron atención médica y fueron trasladados a centros hospitalarios. El suceso conmocionó a Brasil, a Sudamérica y al mundo del fútbol.

Causas investigadas

La Unidad Administrativa Especial de la Aeronáutica Civil de Colombia, con el apoyo de la rama de investigación de accidentes británica, llevó a cabo la investigación del siniestro. El informe preliminar y el informe final identificaron como causa principal la falta de combustible (agotamiento de combustible) que provocó la pérdida de potencia en los motores y la consiguiente pérdida de control.

Entre los factores que contribuyeron al accidente se señalan:

  • Planificación de vuelo deficiente: el plan original no contempló reabastecimientos adecuados ni la cantidad mínima de combustible exigida por normas internacionales (combustible para llegar a un aeropuerto alterno, contingencias y reserva).
  • Decisiones operativas inapropiadas: la tripulación y la compañía decidieron no efectuar escalas técnicas planeadas para repostar —en aeropuertos como Alfredo Vásquez Cobo en Leticia o El Dorado en Bogotá— pese a que hubiese sido necesario.
  • Comunicación tardía del problema: los pilotos no informaron al control de tránsito aéreo de la situación de combustible con la antelación requerida, reportando la emergencia en los instantes finales.
  • Fallas organizativas y de seguridad en la aerolínea: el informe final de la Aeronáutica Civil de Colombia, publicado el 27 de abril de 2018, destacó que la empresa LaMia "no cumplió con la cantidad mínima de combustible exigida en las normas internacionales, ya que no tuvo en cuenta el combustible requerido para volar a un aeropuerto alterno, al aeropuerto de contingencia, al aeropuerto de reserva, ni al combustible mínimo de aterrizaje". Además se identificaron deficiencias en la gestión operativa y en la cultura de seguridad de la compañía.

Consecuencias y acciones legales

Tras el accidente, autoridades de Bolivia y Colombia abrieron investigaciones penales y administrativas. LaMia perdió autorizaciones operativas y enfrentó sanciones; directivos y responsables de la compañía fueron investigados por presunta negligencia y omisión en las normas de seguridad. También se revisaron procedimientos de certificación y supervisión por parte de autoridades aeronáuticas.

Reacciones y homenajes

El impacto emocional del desastre fue enorme: clubes, federaciones, asociaciones y aficionados de todo el mundo manifestaron su solidaridad con Chapecoense y las familias de las víctimas. El club rival Atlético Nacional solicitó que se le otorgara el título de la Copa Sudamericana 2016 al Chapecoense en señal de respeto; la CONMEBOL aceptó la petición y otorgó el título al equipo brasileño, además de rendir homenajes y establecer ayudas para las víctimas y sus familias.

Legado

El accidente del vuelo LaMia 2933 puso en evidencia la importancia de respetar las reglas de planificación de combustible, la necesidad de una supervisión más estricta de aerolíneas y operadores, y la relevancia de una cultura de seguridad robusta en la aviación comercial. También impulsó cambios regulatorios y mayor atención en la gestión del riesgo en vuelos chárter deportivos y de grupos grandes.

La tragedia quedó grabada en la memoria del fútbol y provocó una ola de solidaridad internacional, al mismo tiempo que motivó investigaciones y reformas orientadas a evitar la repetición de errores similares.