Puente Krymsky de Moscú: único puente colgante sobre el río Moscova (1938)
Descubre el Puente Krymsky de Moscú, único puente colgante sobre el río Moscova (1938): historia, arquitectura emblemática y su papel en la reconstrucción de la ciudad.
El Puente Krymsky, también llamado Puente de Crimea (en ruso: Крымский мост), es un puente colgante de acero en Moscú. Cruza el río Moscva a 1,8 kilómetros al suroeste del Kremlin. El puente une la plaza de Crimea, en el lado norte, con la calle Krymsky Val, en el lado sur. Se construyó en 1938 y formó parte de la reconstrucción del centro de Moscú por parte de José Stalin. Es el cuarto puente que se construyó en el lugar y el único puente colgante de Moscú.
Historia
El emplazamiento ha contado con varios puentes a lo largo de los siglos; el actual, inaugurado en 1938, se realizó en el marco de las grandes obras urbanísticas de la década de 1930 que transformaron las riberas del río y las comunicaciones del centro de la ciudad. Su construcción respondió a la necesidad de una estructura capaz de salvar el cauce con un vano principal amplio y una sección portante adecuada para el creciente tráfico automovilístico de la época.
Diseño y características
El Puente Krymsky es un puente colgante de acero cuya estética y estructura muestran los principios de ingeniería aplicados en los años treinta: torres de apoyo, cables principales que sostienen la estructura y tablero que permite el paso de vehículos y peatones. Entre sus características destacadas se encuentran:
- Tipo: puente colgante metálico.
- Uso: combinación de carriles vehiculares y aceras peatonales, lo que permite tanto el tránsito rodado como el paseo de peatones.
- Apariencia: silueta esbelta y simétrica, visible desde las riberas y desde varios puntos de la ciudad, especialmente llamativa al anochecer por la iluminación urbana cercana.
Ubicación y entorno
Situado cerca de importantes espacios públicos, el Puente Krymsky conecta áreas frecuentadas por vecinos y visitantes. En las proximidades se encuentran Gorky Park, un extenso parque urbano popular para actividades de ocio, y la sede de arte moderno de la Galería Tretiakov (en la calle Krymsky Val). La cercanía al centro histórico y a ejes viales hace que el puente tenga un papel relevante en la movilidad y el paisaje urbano.
Importancia cultural y conservación
Además de su función práctica, el puente es un elemento reconocible del panorama moscovita y un punto habitual para la fotografía y el paseo. Al ser una obra de la época de la gran reconstrucción estalinista conservada hasta hoy, posee valor histórico y arquitectónico. A lo largo de las décadas ha recibido trabajos de mantenimiento y conservación para garantizar su seguridad y funcionalidad, manteniendo su carácter original dentro del contexto urbano contemporáneo.
En resumen, el Puente Krymsky no solo es un paso sobre el río Moscva sino también un símbolo del desarrollo urbano de Moscú en el siglo XX y un referente para quienes recorren las riberas y parques de la capital rusa.

El puente visto desde el oeste en 2017.
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