Resumen — Jammu y Cachemira fue el estado más septentrional de la República de la India hasta su reorganización en agosto de 2019. El estado tradicional ocupaba una gran zona montañosa del Himalaya occidental, citada comúnmente como unas 138.200 millas cuadradas (357.936 km²) en referencias antiguas. Antes de 1947 existió como estado principesco bajo la soberanía del Raj británico; después de la partición se convirtió en un punto central de reclamaciones contrapuestas.

Geografía y regiones

El territorio incluía varias regiones bien diferenciadas: las llanuras y las colinas bajas de Jammu al sur, el valle de Cachemira, fértil y central, y las mesetas y cordilleras de gran altitud tradicionalmente asociadas con Ladakh. El clima y la vegetación cambian de forma notable con la altitud, desde valles fluviales templados hasta mesetas áridas y nieve permanente cerca de los pasos más altos. Hacia el sur y el sureste, el estado lindaba con los estados indios de Himachal Pradesh y Punjab; otros límites conducen a zonas administradas por países vecinos.

Situación política y administración

Desde 1947 la región quedó dividida por líneas de control y administrada en partes separadas. Las áreas del oeste y noroeste son administradas por Pakistán como Azad Jammu y Cachemira y Gilgit‑Baltistán. Algunas zonas de gran altitud al este y noreste son administradas por la República Popular de China. El Gobierno de India mantuvo la administración del resto hasta 2019, cuando el antiguo estado se reorganizó en dos territorios de la unión.

Historia y disputa

La disputa de Cachemira surgió en el momento de la partición de la India británica en 1947 y ha implicado conflictos militares, negociaciones diplomáticas y atención internacional. La región se vio afectada por guerras entre India y Pakistán y por la guerra chino-india de 1962, que modificó el control sobre algunas áreas del Himalaya. El estatus del territorio en Cachemira sigue siendo una cuestión central en las relaciones entre los tres países.

Población, economía y cultura

El área es culturalmente diversa: el valle de Cachemira tiene una población mayoritariamente musulmana, Jammu incluye comunidades importantes de hindúes y sijs, y Ladakh alberga grupos budistas y musulmanes. La agricultura en los valles, el cultivo de frutales, la artesanía —en particular los chales y el tejido de alfombras—, el turismo y el potencial hidroeléctrico han tenido importancia económica. El terreno difícil y la ubicación estratégica otorgan a la región un continuo peso geopolítico.

Notas

  • Las disposiciones administrativas y las fronteras del antiguo estado se han modificado desde 2019.
  • Los esfuerzos internacionales y bilaterales para resolver la disputa continúan, y la situación sobre el terreno ha variado con el tiempo.