Disección aórtica: causas, presentación, diagnóstico y tratamiento
La disección aórtica es un desgarro potencialmente mortal de la pared de la aorta que separa sus capas. Este artículo resume causas, síntomas, clasificación, diagnóstico, tratamiento y diferencias clave.
Resumen general
La disección aórtica es una afección grave en la que se produce un desgarro en la capa interna de la aorta, la arteria principal del cuerpo. La sangre entra entonces en la pared aórtica y separa sus capas, creando un canal falso. Este proceso puede reducir el flujo sanguíneo a órganos vitales, extenderse a lo largo de la aorta o romperse a través de la pared externa; cualquiera de estas situaciones puede ser rápidamente mortal sin tratamiento oportuno.
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10 ImágenesPresentación típica y signos iniciales
El síntoma más frecuente es la aparición súbita de dolor intenso, a menudo descrito como agudo, punzante o “desgarrante”, localizado en el pecho, la espalda, el cuello o el abdomen según la parte de la aorta afectada. Otros hallazgos frecuentes incluyen sudoración, náuseas o vómitos, mareo, desmayo y signos de mala perfusión, como piel pálida, pulsos débiles o presión arterial baja. Cuando la disección compromete arterias que irrigan el cerebro, el tubo digestivo, los riñones o las extremidades, puede causar déficits parecidos a los de un ictus, síntomas de isquemia mesentérica, lesión renal o isquemia de una extremidad.
Causas y factores de riesgo
La disección aórtica ocurre con mayor frecuencia en personas con hipertensión arterial de larga evolución, que debilita la pared aórtica con el tiempo. Los trastornos hereditarios del tejido conectivo que afectan la integridad vascular, como el síndrome de Marfan y ciertas formas del síndrome de Ehlers-Danlos, aumentan mucho el riesgo y suelen asociarse con disecciones a una edad más temprana. Otros factores contribuyentes incluyen anomalías congénitas de la válvula aórtica, por ejemplo una válvula aórtica bicúspide, cirugía aórtica previa o procedimientos con catéter, traumatismo torácico, uso de drogas estimulantes y aortitis inflamatoria o infecciosa. El control de la hipertensión es una medida preventiva central.
Clasificación y complicaciones
Los médicos suelen clasificar las disecciones según su extensión anatómica. Dos sistemas ampliamente usados son la clasificación de Stanford (el tipo A afecta a la aorta ascendente; el tipo B se limita a la aorta descendente) y el sistema de DeBakey (los tipos I a III describen el origen y la extensión). Entre las complicaciones principales se encuentran la rotura con hemorragia potencialmente mortal, el taponamiento cardíaco cuando la sangre se acumula alrededor del corazón, la isquemia de órganos por afectación de ramas arteriales y la dilatación aórtica crónica.
Diagnóstico y tratamiento
Si se sospecha una disección, es esencial obtener imágenes con rapidez. La angiografía por tomografía computarizada (CTA), la ecocardiografía transesofágica (TEE) y la angiografía por resonancia magnética (MRA) se usan con frecuencia para confirmar el diagnóstico y definir la extensión. La atención médica inicial se centra en reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial para limitar la propagación del desgarro; para ello se usan habitualmente betabloqueantes y vasodilatadores. La reparación quirúrgica suele ser necesaria en las disecciones que afectan a la aorta ascendente (Stanford tipo A) para prevenir la rotura y restablecer el flujo normal. Muchas disecciones de la aorta descendente (tipo B) pueden tratarse de forma médica, aunque algunas se manejan con colocación endovascular de una prótesis o stent, mediante la reparación endovascular aórtica torácica (TEVAR), cuando aparecen complicaciones.
Pronóstico y diferencias importantes
El pronóstico varía según la rapidez del diagnóstico y el tipo de disección; las disecciones agudas no tratadas tienen una alta mortalidad temprana. El seguimiento a largo plazo incluye control de la presión arterial, vigilancia por imagen para detectar aumento del diámetro aórtico y, cuando está indicado, asesoramiento genético. Es importante distinguir la disección aórtica de otras afecciones aórticas relacionadas, como el aneurisma aórtico sin disección, el hematoma intramural y la úlcera aterosclerótica penetrante, porque las estrategias de tratamiento son diferentes. Para más información sobre complicaciones isquémicas relacionadas, consulte isquemia mesentérica y los recursos sobre ictus en las referencias enlazadas.
La identificación de los factores de riesgo, el reconocimiento rápido de los síntomas característicos y el acceso urgente a estudios de imagen y a equipos quirúrgicos o endovasculares son claves para mejorar los resultados en esta afección potencialmente mortal.
Autor
AlegsaOnline.com Disección aórtica: causas, presentación, diagnóstico y tratamiento Leandro Alegsa
URL: https://es.alegsaonline.com/art/4834
Fuentes
- doi.org : 10.1097/tme.0b013e31827145d0
- pubmed.ncbi.nlm.nih.gov : 23364404