Resonancia de Helmholtz: definición, ejemplos y resonadores acústicos
Descubre la resonancia de Helmholtz: qué es, ejemplos prácticos (botellas, silbidos) y cómo funcionan los resonadores acústicos para identificar tonos musicales.
La resonancia de Helmholtz o la pulsación del viento es la resonancia del aire en una cavidad. Se produce cuando el volumen de aire que ocupa el cuello o la boca de la cavidad oscila como una masa y el aire contenido en la cavidad actúa como un muelle (resistencia elástica), formando un sistema masa–muelle acústico que tiene una frecuencia propia de resonancia.
- Soplando a través de la parte superior de una botella vacía.
- Silbando
- Instrumentos y dispositivos que usan cavidades cerradas con un orificio (por ejemplo, ciertos tipos de ocarinas o cajas de resonancia).
- Receptores acústicos en sistemas de control de ruido (resonadores Helmholtz en conductos o fachadas para atenuar frecuencias específicas).
Origen histórico
El nombre proviene de un dispositivo creado en la década de 1850 por Hermann von Helmholtz, el resonador de Helmholtz. Lo utilizó para encontrar las distintas frecuencias o tonos y musicales en la música y otros sonidos complejos. Con estos resonadores pudo identificar componentes tonales en sonidos complejos y estudiar la percepción auditiva.
Fórmula y parámetros principales
La frecuencia de resonancia aproximada de un resonador de Helmholtz se puede estimar con la expresión
f = (c / 2π) · sqrt( A / (V · L_eff) )
donde:
- f es la frecuencia de resonancia (Hz).
- c es la velocidad del sonido en el aire (≈ 343 m/s a 20 °C; varía con la temperatura y la humedad).
- A es el área de la sección transversal del cuello (m²).
- V es el volumen de la cavidad (m³).
- L_eff es la longitud efectiva del cuello (m), que incluye la longitud física L más una corrección de extremo debida a la radiación del aire en los extremos.
La corrección de extremo depende de la geometría del cuello y la abertura; para cuellos cortos y aberturas circulares se usan aproximaciones empíricas. En la práctica se toma L_eff = L + δ, con δ (la corrección) que suele estar en el orden de una fracción del radio del cuello y depende de si la abertura está embutida, flanqueada por un labio, o en espacio libre.
Interpretación física y factores que afectan la frecuencia
- Masa acústica: el aire dentro del cuello se mueve como una masa. Cuanto mayor sea el volumen de masa móvil (cuello más largo o sección mayor), menor será la frecuencia.
- Rigidez (compliance) del volumen de aire: un volumen de cavidad grande es "más blando" (menor rigidez), lo que reduce la frecuencia; un volumen pequeño aumenta la frecuencia.
- Área del cuello: un cuello más ancho (mayor A) aumenta la frecuencia porque facilita mayores desplazamientos y menor inercia relativa por unidad de compresibilidad.
- Temperatura y humedad: la velocidad del sonido c aumenta con la temperatura, por lo que la frecuencia también aumenta si los demás parámetros se mantienen.
- Pérdidas y ancho de banda: la resonancia ideal es una frecuencia pura, pero en la práctica hay pérdidas por fricción, radiación y disipación térmica, que ensanchan la respuesta y disminuyen el factor de calidad (Q).
Ejemplo numérico sencillo
Para hacerse una idea: si una botella tiene un cuello circular de radio r = 1 cm (A ≈ 3,14·10⁻⁴ m²), longitud física L = 2 cm y volumen V = 750 ml (7,5·10⁻⁴ m³), tomando una corrección de extremo moderada L_eff ≈ 3,5 cm, la frecuencia estimada por la fórmula anterior queda en el orden de ~180–200 Hz. En la práctica, si agregas agua al interior (reduces V), la frecuencia sube, y al vaciarla baja.
Aplicaciones prácticas
- Instrumentos musicales: algunos instrumentos de viento y cajas de resonancia emplean principios similares para reforzar frecuencias.
- Control de ruido: en sistemas de ventilación y silenciadores se usan resonadores de Helmholtz para atenuar bandas de frecuencias molestas.
- Ingeniería: en automoción y climatización se diseñan cavidades que reducen ruidos específicos (por ejemplo, "cámaras Helmholtz" en escapes o tomas de admisión).
- Educación y experimentos caseros: botellas y recipientes sirven para demostrar la relación entre volumen y frecuencia.
Cómo experimentar de forma segura
- Usa botellas o frascos limpios para probar cómo cambia el tono al añadir o quitar agua.
- Mide la frecuencia con una aplicación de análisis de sonido en un teléfono inteligente o un analizador espectral para observar el pico de resonancia.
- Ten en cuenta que las mediciones varían con la temperatura y que los cálculos son aproximados; la geometría real (forma interna, borde del cuello) influye en el resultado.
En resumen, la resonancia de Helmholtz es un fenómeno sencillo de entender mediante la analogía masa–muelle y de gran utilidad práctica: desde identificar tonos en la música —como lo hizo Helmholtz con su resonador— hasta diseñar soluciones para controlar el sonido en ingeniería.

Resonador esférico de Helmholtz de latón basado en su diseño original, hacia 1890-1900
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