Bala redonda calentada: proyectil incendiario en artillería histórica

Descubre la bala redonda calentada: proyectil incendiario en la artillería histórica; uso, técnicas y su impacto en batallas navales y fortificaciones.

Autor: Leandro Alegsa

El tiro calentado, también conocido como hot shot en la bibliografía anglosajona, es el calentamiento de la bala redonda antes de dispararla desde los cañones de avancarga. Su finalidad principal era prender fuego a buques de guerra, edificios, almacenes o equipos enemigos mediante proyectiles de hierro al rojo vivo que, al impactar, transmitían suficiente calor o lanzaban brasas para iniciar incendios.

El uso de la munición caliente se remonta a siglos atrás y fue una técnica valorada especialmente en la época de los buques de madera y los fuertes con estructuras combustibles. Se dejó de utilizar de forma generalizada cuando los buques blindados con hierro sustituyeron a los buques de guerra de madera en las armadas del mundo y cuando las municiones explosivas y los nuevos diseños de artillería hicieron innecesaria esta práctica. Era un arma poderosa contra los buques de guerra de madera, donde el fuego era siempre un peligro: un solo impacto de bala caliente podía prender velas, jarcias, cordelería, pañoles de pólvora o combustibles. Debido a la necesidad de un horno especial para calentar la bala, su empleo se concentraba sobre todo en las baterías de tierra y en los fuertes, donde era más fácil disponer de la infraestructura adecuada.

El uso de perdigones calientes o balas calientes desde un barco era tan peligroso que iba en contra de las normas de la Royal Navy, que prohibía su uso desde buques por el riesgo de incendiar la propia embarcación o de causar explosiones accidentales en cubierta. Pese a ello, hubo excepciones y adaptaciones: el buque estadounidense USS Constitution tenía instalado un horno para disparar perdigones calientes en ciertas circunstancias defensivas.

Procedimiento y equipo

  • Horno o cámara de calentamiento: en tierra o en buques que lo permitieran, se calentaban las balas en hornos específicos hasta alcanzar un color al rojo vivo.
  • Manipulación especializada: se empleaban tenazas, cucharones y carros porta-balas para extraer y transportar las piezas candentes con seguridad.
  • Precauciones al cargar: la carga y la carga de pólvora requerían manos expertas y procedimientos para evitar que las chispas o el calor encendieran la carga en la recámara. En general, las piezas se cargaban con mucha rapidez y con medidas para separar temporalmente la bala caliente de la pólvora (por ejemplo, mediante lonas o borra húmeda) hasta el momento del disparo.
  • Entrenamiento: las dotaciones que usaban tiro calentado debían ser muy entrenadas para minimizar riesgos y mantener el ritmo de disparo.

Ventajas tácticas y limitaciones

  • Ventajas: alta eficacia incendiaria contra objetivos de madera, tiendas y depósitos; psicológicamente intimidante y capaz de causar incendios devastadores con impactos puntuales.
  • Limitaciones: requiere equipamiento y tiempo (horno), es peligroso para la propia artillería y la tripulación, su efectividad cae frente a cascos metálicos o blindados y resulta menos útil contra blancos endurecidos o alejados por la menor probabilidad de iniciar fuego.
  • Riesgos operativos: el manejo de proyectiles al rojo vivo podía ocasionar incendios en la batería, explosiones por ignición accidental de la carga y pérdida de la pieza artillera si no se seguían procedimientos estrictos.

Declive y legado

Con la llegada de los ironclads, el blindaje metálico y el desarrollo de obuses y proyectiles explosivos y encamisados, el tiro calentado perdió su eficacia táctica y dejó de emplearse de forma general. Hoy es una técnica histórica que se estudia en museos y reconstrucciones de artillería de época; restos de hornos para calentar balas pueden verse en algunas fortificaciones restauradas. Aunque obsoleta, la práctica ilustra cómo la tecnología, la logística y las tácticas influyen en la evolución de las armas y en las normas de seguridad militar.

Horno móvil, operado por la Marina Real Noruega, para calentar los disparos de los cañones (ca. 1860)Zoom
Horno móvil, operado por la Marina Real Noruega, para calentar los disparos de los cañones (ca. 1860)

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es el disparo calentado?


R: El disparo calentado es el calentamiento de la bala redonda antes de dispararla desde cañones de avancarga.

P: ¿Por qué se utiliza el disparo calentado?


R: La finalidad del proyectil calentado es prender fuego a buques de guerra, edificios o equipos enemigos.

P: ¿De cuándo data el uso de la bala caliente?


R: El uso del perdigón caliente se remonta a siglos atrás.

P: ¿Cuándo se dejó de utilizar la bala caliente?


R: Se dejó de utilizar la granalla caliente cuando los buques blindados con hierro sustituyeron a los buques de guerra de madera en las armadas del mundo.

P: ¿La munición térmica se utilizaba principalmente en barcos o en baterías costeras y fuertes?


R: El proyectil calentado se utilizaba principalmente en baterías de tierra y fuertes, debido a la necesidad de un horno especial para calentar el proyectil.

P: ¿Era peligroso el uso de perdigones calentados desde un barco?


R: Sí, el uso de perdigones calentados desde un barco era tan peligroso que iba en contra de las normas de la Royal Navy.

P: ¿Qué barco tenía instalado un horno de granalla para disparar perdigones calientes?


R: El buque estadounidense USS Constitution tenía un horno de granalla instalado para disparar perdigones calientes.


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