Halimede es una luna no esférica de Neptuno. Fue encontrada por Matthew J. Holman et al. el 14 de agosto de 2002. Es una de las múltiples lunas irregulares que orbitan a gran distancia del planeta y que muestran órbitas muy distintas a las de las lunas regulares cercanas.
Órbita y dinámica
Halimede sigue una órbita muy inclinada y muy excéntrica en relación con las lunas internas de Neptuno. Su trayectoria la sitúa entre las lunas externas e irregulares, con una inclinación suficiente para clasificarla entre las que se mueven en planos muy distintos al del ecuador neptuniano. Además, su movimiento es retrógrado (es decir, orbita en sentido contrario al de rotación de Neptuno), rasgo habitual en satélites irregulares y que sugiere un origen por captura o por un evento de colisión.
Características físicas
Halimede tiene un tamaño pequeño: alrededor de 62 kilómetros de diámetro si se asume un albedo bajo de 0,04, valor típico de objetos oscuros del sistema exterior. Su apariencia en observaciones ópticas es casi neutra, es decir, gris en la luz visible, lo que indica una superficie con poca variación de color o con materiales oscuros y poco reflectantes.
Origen y relación con Nereida
El color y otras propiedades observadas de Halimede son muy similares a las de Nereida, otra luna de Neptuno. Esto, junto con estudios dinámicos que estiman una probabilidad relativamente alta (alrededor del 41%) de colisión entre ambas durante la vida del sistema solar, ha llevado a proponer que Halimede podría ser un fragmento desprendido de Nereida tras un impacto. Alternativamente, como ocurre con muchas lunas irregulares, su origen también podría ser la captura de un cuerpo del cinturón de Kuiper o del disco primordial que rodeó al sistema solar exterior.
Denominación y observaciones
Halimede, o Neptuno IX, al igual que muchas de las lunas más lejanas de Neptuno, lleva el nombre de una de las Nereidas, las cincuenta hijas de Nereo y Doris. Antes de que se anunciara su nombre el 3 de febrero de 2007 (IAUC 8802), Halimede era conocida por la designación S/2002 N 1. Su estudio se ha realizado principalmente mediante observaciones telescópicas desde Tierra y mediante análisis astrométricos; no ha sido visitada de cerca por sondas espaciales.
Estado del conocimiento y futuras investigaciones
Muchos detalles sobre Halimede siguen siendo inciertos: la rotación (periodo y eje), la composición exacta de su superficie y su historia de colisiones no están bien definidos por falta de datos de alta resolución. Futuras observaciones con telescopios más potentes (del tipo de los actuales y los próximos telescopios gigantes terrestres o sondas dedicadas al sistema neptuniano) podrán aclarar su origen, confirmar vínculos con Nereida y medir con mayor precisión su tamaño, forma y propiedades superficiales.

