El 6 de diciembre de 1989 tuvo lugar la Masacre de la École Polytechnique, también conocida como la Masacre de Montreal. Fue un tiroteo en una escuela ocurrido en la École Polytechnique de Montréal, una facultad de ingeniería afiliada a la Université de Montréal en Montreal, Quebec, Canadá.

Marc Lépine, un joven de veinticinco años, disparó a 28 personas; mató a 14 mujeres e hirió a otras 14; al final terminó con su vida (suicidarse). El tirador apuntó a las mujeres durante el ataque y, según testigos, dejó explícito que estaba "luchando contra el feminismo", pronunciando frases que identificaban a sus víctimas como "feministas".

Los hechos

La masacre comenzó en la mañana del 6 de diciembre en un aula de la École Polytechnique. Lépine irrumpió en el edificio, separó a los estudiantes por género y disparó principalmente contra mujeres. Empleó un rifle semiautomático (reportado como un Ruger Mini-14) y, tras causar las muertes y los heridos, se quitó la vida.

Perpetrador y motivación

Marc Lépine tenía antecedentes de inestabilidad emocional y resentimiento hacia mujeres que, en su percepción, ocupaban espacios que él consideraba destinados a hombres, especialmente en la ingeniería. Su acción fue ampliamente interpretada como un ataque misógino dirigido a mujeres universitarias y profesionales; se suele clasificar el hecho como un acto de violencia de género a gran escala.

Víctimas y cifras

  • Fallecidas: 14 mujeres (las víctimas son conmemoradas cada año y sus nombres figuran en memoriales).
  • Heridas: 14 personas resultaron heridas, entre ellas mujeres y hombres.
  • Total de personas atacadas: 28.

Respuesta, investigación y consecuencias

El atentado conmocionó a la sociedad canadiense y provocó debates nacionales sobre la violencia contra las mujeres, la salud mental y el control de armas. La actuación policial y los procedimientos de emergencia recibieron análisis y críticas, lo que motivó revisiones en protocolos de respuesta ante tiroteos masivos.

En el plano legislativo y social, la masacre impulsó un mayor consenso público sobre la necesidad de medidas para prevenir la violencia armada y fortalecer políticas de prevención de la violencia de género. Esto influyó en iniciativas legislativas posteriores sobre control de armas y en campañas públicas contra la violencia hacia las mujeres.

Conmemoración y legado

El 6 de diciembre se convirtió en una fecha de recuerdo y acción: el Parlamento de Canadá designó el 6 de diciembre como el Día Nacional de la Conmemoración y la Acción en Favor de las Mujeres Víctimas de la Violencia, en memoria de las víctimas y como llamada a la prevención de la violencia de género. Cada año se realizan vigilias, ceremonias y actividades educativas para mantener viva la memoria de las víctimas y promover la igualdad y la seguridad para las mujeres.

Además, en Montreal y en otros lugares se erigieron varios memoriales y se impulsaron programas de apoyo a las víctimas y a la educación sobre la violencia sexista. La masacre sigue siendo un punto de referencia en discusiones sobre misoginia, políticas públicas y prevención de la violencia en Canadá y en el mundo.

El suceso dejó una huella profunda en la sociedad canadiense y continúa siendo un recordatorio de la necesidad de abordar las raíces culturales y estructurales de la violencia de género, así como de mantener y mejorar las políticas de prevención y de control de armas.