Sofá: definición, historia y tipos del mueble para el salón

Descubre la definición, historia y tipos de sofá para tu salón: estilos, diseño y consejos prácticos para elegir el mueble perfecto.

Autor: Leandro Alegsa

Un sofá es un mueble diseñado para que se sienten varias personas simultáneamente; suele ofrecer respaldo y uno o dos apoyabrazos. Se utiliza habitualmente en el salón, la sala de estar o frente al televisor, aunque también puede colocarse en dormitorios, oficinas o espacios de espera. Los sofás varían en forma, tamaño, estructura y tapizado según su función: descanso, uso diario, recepción de visitas o como pieza decorativa.

Historia

La idea de asientos largos y compartidos existe desde las antiguas civilizaciones: en Egipto y Roma ya se empleaban divanes y triclinios para reclinarse y socializar. En la antigüedad griega hubo diseños fluidos y decorativos, con piezas de diversos colores elegantes y detalles ornamentales; muchos de ellos tenían extremos con volutas y patas cortas, características que se repiten en reproducciones y estilos neoclásicos.

En los siglos XVII y XVIII el término sofá se concebía como un asiento largo y en cierto modo ascendente para descansar; uno de los extremos se inclinaba lo suficiente para apoyar la cabeza. A finales del siglo XVIII aparecieron variantes con un brazo que corría parcialmente por un lado, un diseño que se siguió fabricando en Inglaterra. Durante la época victoriana el sofá evolucionó hacia piezas más acolchadas y tapizadas, con mayor confort y ornamento, dando paso a estilos como el chaise longue, el canapé y, más tarde, a las formas modernas de sofá acolchado y modular.

Tipos de sofá

  • Sofá de 2 plazas (love seat): compacto, pensado para dos personas.
  • Sofá de 3 plazas: el más habitual en salones; ofrece confort para 3 personas.
  • Sofá en L o esquinero: ideal para aprovechar esquinas y crear áreas de conversación.
  • Sofá modular o seccional: compuesto por módulos independientes que permiten múltiples configuraciones.
  • Sofá cama (clic-clac, futón): funcional para alojar a invitados o espacios pequeños.
  • Chaise longue y diván: piezas con una extensión para apoyar las piernas y reclinarse.
  • Sillón reclinable y sofá reclinable: ofrecen posiciones ajustables para mayor descanso.
  • Chesterfield: clásico con capitoné (botonadura) y brazos a la misma altura que el respaldo.
  • Sofás de exterior: diseñados con materiales resistentes a la intemperie.

Materiales y tapizados

Los sofás combinan varios elementos: estructura, suspensión, relleno y tapizado.

  • Estructura: madera maciza (roble, haya), contrachapado o metal. La madera maciza suele ser más duradera.
  • Suspensión: resortes, cinchas elásticas o sistemas sin resorte que influyen en la firmeza y longevidad.
  • Relleno: espuma de distintas densidades, látex, fibras sintéticas o plumón; la densidad determina el confort y la recuperación.
  • Tapizados: cuero (natural o sintético), microfibra, algodón, lino, terciopelo y tejidos mixtos. Cada material tiene ventajas: el cuero es duradero y fácil de limpiar; las telas permiten una mayor variedad de colores y texturas.

Tamaños y medidas orientativas

  • Altura de asiento: suele estar entre 40 y 50 cm.
  • Profundidad del asiento: 50–60 cm para uso general; más profundo para mayor comodidad al recostarse.
  • Longitud: sofá de 2 plazas ≈ 120–170 cm; sofá de 3 plazas ≈ 180–220 cm; los seccionales varían según módulos.

Antes de comprar, mide puertas, pasillos y el espacio disponible para asegurarte de que el sofá puede entrar y encajar sin obstaculizar la circulación.

Consejos para elegir un sofá

  • Destina su uso: ¿será para ver la tele, recibir visitas, siestas ocasionales o dormir? La función determina el tipo de asiento y el relleno.
  • Medir el espacio: deja al menos 45–60 cm entre el sofá y otros muebles para facilitar el paso.
  • Calidad del bastidor y suspensión: prioriza una estructura sólida y una suspensión adecuada para mayor durabilidad.
  • Tapizado acorde al estilo de vida: si hay mascotas o niños, elige telas resistentes o cuero fácil de limpiar.
  • Estilo y color: considera la paleta del salón y la iluminación; los colores neutros facilitan combinaciones, mientras que un sofá de color intenso puede ser el foco decorativo.
  • Prueba antes de comprar: si es posible, siéntate y comprueba la firmeza y la comodidad del respaldo y asiento.

Mantenimiento y limpieza

  • Aspira regularmente para eliminar polvo y restos en hendiduras.
  • Gira y voltea los cojines si son reversibles para un desgaste uniforme.
  • Sigue las instrucciones del fabricante para limpieza: algunas telas admiten limpieza con agua, otras requieren limpieza en seco.
  • En cuero, emplea productos específicos y acondicionadores para mantener la elasticidad y el color.
  • Actúa rápido ante manchas: absorbe (no restriegues) y aplica el tratamiento apropiado según el tipo de tapizado.
  • Considera limpieza profesional cada 1–2 años, especialmente en sofás de uso intensivo.

Colocación y disposición en el salón

Coloca el sofá frente al punto focal de la habitación: chimenea, ventana grande o el televisor. Si tienes un salón grande, combina sofás con sillones para crear zonas de conversación. En espacios pequeños, un sofá en L o un love seat puede optimizar el uso del espacio. Mantén los caminos de paso despejados y deja espacio suficiente para mesas auxiliares y iluminación.

En resumen, elegir un sofá implica valorar su función, medidas, materiales y estética. Con una elección adecuada y un mantenimiento correcto, un buen sofá puede durar muchos años y convertirse en la pieza central del salón.

Los sofás vienen en muchos tipos de colores como el rojo.Zoom
Los sofás vienen en muchos tipos de colores como el rojo.

Expresión

Como el sofá suele estar frente al televisor, es el lugar principal donde la gente suele sentarse a verlo. Las personas perezosas parecen estar pegadas a él todo el tiempo. A esta persona, que no hace mucha actividad física, se le llamaba "patata de sofá". Esto también se debía a que los papas no se mueven en absoluto, y no hacen nada sino que se quedan sentados. Esto también puede considerarse como argot. Couch viene de la palabra couche, que significa "cama, guarida", o de la palabra coucher, que significa "acostarse".

Tipos

Los tipos de sofás más comunes en los hogares son los "love seats" para dos, o el "sofá" para más de dos. Otros sofás son el diván o el "sofá para desmayarse", que no suele tener respaldo. Los sofás suelen comprarse en conjunto con cojines, que les dan un toque de comodidad y decoración.

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es un sofá?


R: Un sofá es un mueble diseñado para sentar a más de una persona, que suele encontrarse en salones o frente al televisor, y que suele tener un lugar para apoyar los brazos a cada lado.

P: ¿Qué se consideraba un sofá en los siglos XVII y XVIII?


R: En los siglos XVII y XVIII, un sofá se consideraba un asiento largo y ascendente para descansar, con un extremo inclinado lo suficientemente alto como para proporcionar un lugar donde apoyar la cabeza.

P: ¿Cómo se diseñaban algunos sofás de finales del siglo XVIII?


R: Algunos sofás de finales del siglo XVIII tenían un brazo que corría parcialmente por un lado, y este tipo se siguió fabricando en Inglaterra.

P: ¿Qué tipo de diseños había en los divanes griegos?


R: En los griegos había diseños fluidos con todo tipo de colores elegantes. Muchos de ellos tenían extremos con volutas y patas cortas.

P: ¿Qué se apoderó del sofá durante la época victoriana?


R: En la época victoriana, el sofá fue sustituido por el sofá acolchado.

P: ¿Dónde se suelen encontrar los sofás?


R: Los sofás suelen estar en salones o frente al televisor.

P: ¿Qué características tienen la mayoría de los sofás?


R: La mayoría de los sofás tienen un lugar para apoyar los brazos a cada lado.


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