Una llamada a cobro revertido es un tipo de llamada telefónica en la que, a diferencia de lo habitual, quien recibe la llamada asume el coste. Es decir: la persona que inicia la comunicación solicita que el importe de la llamada sea cargado al número que contesta, no al que llama. Este servicio existe para permitir que alguien sin saldo o sin medios de pago pueda comunicarse y dejar que el destinatario decida si acepta pagarla o no.
Cómo funciona
Tradicionalmente, la llamada a cobro revertido debía gestionarla un operador: quien llamaba solicitaba el servicio y el operador contactaba con la persona destinataria para pedir su permiso; si ésta aceptaba, el operador conectaba la llamada y el cargo se aplicaba al número receptor. Hoy en día muchas de estas gestiones se automatizan: los sistemas telefónicos o plataformas digitales informan al receptor mediante un aviso o un mensaje interactivo (por ejemplo, “esta llamada será cobrada al número que recibe; pulse 1 para aceptar”) y solo conectan la comunicación si el receptor presta su consentimiento.
Usos habituales
- Emergencias o situaciones en las que la persona que llama no tiene saldo, no puede pagar o no dispone de tarjeta.
- Llamadas desde instituciones como cárceles o centros asistenciales que en algunos países usan cobro revertido para comunicarse con familiares.
- Situaciones puntuales en viajes internacionales cuando llamar desde el país emisor resulta más económico que recibir cargos especiales.
Medios y evolución
Antes las llamadas a cobro revertido se realizaban con frecuencia desde teléfonos de pago o mediante operadores humanos. Con la llegada de los teléfonos móviles y de tecnologías como VoIP, que han abaratado las llamadas de larga distancia, su uso ha disminuido. Además, los ordenadores y los sistemas automatizados permiten gestionar este tipo de llamadas sin intervención humana.
Aceptar o rechazar una llamada a cobro revertido
Cuando recibes una llamada de este tipo normalmente te informan antes de conectar que la llamada será a tu cargo. Para aceptarla suele bastar con una confirmación verbal o pulsar una tecla indicadora; si rechazas, la llamada no se realiza. Es importante recordar que la aceptación implica que el coste, desde el momento de la conexión hasta su finalización, se cargará a la tarifa aplicable según tu operador telefónico.
Riesgos y precauciones
Existen fraudes relacionados con llamadas que buscan que devuelvas llamadas a números cortos o internacionales con tarifas muy altas (fenómeno conocido en ocasiones como “wangiri” o llamadas perdidas con intención de retorno). Para protegerte:
- No aceptes cargos de números desconocidos o sospechosos.
- Consulta con tu operador las condiciones y tarifas de las llamadas a cobro revertido antes de aceptarlas.
- Si recibes muchas llamadas sospechosas, bloquea los números o pide a tu compañía que implemente filtros contra números premium.
- Revisa tu factura y reclama a tu operador si detectas cargos indebidos.
Alternativas
En la práctica actual muchas personas prefieren alternativas gratuitas o de bajo coste: llamadas a través de aplicaciones de mensajería, videollamadas por Internet, números gratuitos (toll-free) o compartir crédito temporalmente. Estas opciones han contribuido a la disminución del uso de cobro revertido.
Cosas curiosas y estadísticas
Históricamente se ha observado que el día del año con más llamadas a cobro revertido es el Día del Padre, probablemente por llamadas desde lejos para felicitar a los progenitores que no pueden asumir el coste. En cambio, el día con más llamadas en general es el Día de la Madre.
En resumen: la llamada a cobro revertido permite que quien recibe la comunicación decida si acepta pagarla. Aunque su uso ha caído por las nuevas tecnologías, sigue siendo útil en situaciones concretas; conviene actuar con precaución para evitar fraudes y consultar siempre las condiciones con el operador telefónico.