El centrómero es una región especial de un cromosoma, normalmente cerca del centro. Es donde las dos cromátidas hermanas idénticas permanecen en contacto cuando el cromosoma se une al huso en la mitosis. La región contiene tipos específicos de ADN, que son secuencias repetitivas en tándem (ADN satélite). Estas secuencias se unen a proteínas específicas denominadas "proteínas cen".
Estructura molecular
Más allá de las secuencias repetitivas, el centrómero está definido por una combinación de ADN y componentes proteicos. Una característica clave es la presencia de la variante de histona CENP‑A (una forma modificada de la histona H3) que marca la cromatina centromérica y sirve como andamiaje para ensamblar el cinetocoro, el complejo proteico encargado de unir el cromosoma al huso mitótico. Entre las proteínas del centrómero destacan las familias CENP (por ejemplo, CENP‑A, CENP‑B, CENP‑C) y otros complejos como el de cohesina, que mantiene unidas a las cromátidas hermanas.
Función durante la división celular
La función principal del centrómero es asegurar la correcta segregación de los cromosomas durante la mitosis y la meiosis. Durante la prometafase se forma el cinetocoro sobre la región centromérica y los microtúbulos del huso se acoplan a él. Las cromátidas hermanas permanecen unidas por la cohesina hasta que, en el anafase, la proteasa separasa rompe esa cohesión permitiendo que las cromátidas se separen y se muevan hacia polos opuestos de la célula.
Tipos y posición del centrómero
- Metacéntrico: centrómero cerca del centro, brazos cromosómicos de longitud similar.
- Submetacéntrico: centrómero desplazado, brazos de longitudes diferentes.
- Acrocéntrico: centrómero muy desplazado hacia un extremo, con un brazo muy corto.
- Telocéntrico: centrómero en el extremo (raro en humanos).
- Holocéntrico: algunos organismos (por ejemplo, ciertos insectos y plantas) tienen cinetocoros distribuidos a lo largo de todo el cromosoma en vez de un único centrómero.
Aspectos moleculares y epigenéticos
Aunque en muchos organismos el centrómero coincide con secuencias repetitivas (como el ADN satélite), la simple presencia de esas repeticiones no siempre determina la posición funcional del centrómero. La identidad centromérica depende en gran medida de marcas epigenéticas, especialmente la incorporación de CENP‑A. Por eso, en algunos casos experimentales el centrómero puede formarse en regiones que no contienen las repeticiones típicas.
Importancia clínica y evolutiva
Errores en la función centromérica o en la unión del cinetocoro pueden producir una segregación cromosómica incorrecta y dar lugar a aneuploidías (número anormal de cromosomas), lo que está implicado en abortos espontáneos, alteraciones del desarrollo y en algunos tipos de cáncer. Desde el punto de vista evolutivo, los centrómeros cambian rápidamente; sus secuencias repetitivas son muy variables entre especies.
Observación al microscopio
Durante la mitosis, los centrómeros suelen verse mejor en metafase como una constricción primaria en el cromosoma; en esa constricción es donde las dos mitades del cromosoma, las cromátidas hermanas, se mantienen unidas hasta el inicio de la anafase.
Datos adicionales
- El tamaño del centrómero varía mucho entre especies y aún entre cromosomas de la misma especie.
- En biotecnología se han construido cromosomas artificiales humanos que requieren una región centromérica funcional para ser estables.
- No confundir centrómero con centrosoma o con el polo del huso; el centrosoma es el orgánulo que organiza los microtúbulos, mientras que el centrómero es una región del cromosoma.
En resumen, el centrómero es una estructura esencial y multifuncional del cromosoma que garantiza la correcta distribución del material genético en la división celular, sustentada tanto por secuencias de ADN, como por un complejo conjunto de proteínas y marcas epigenéticas.

