Partido Progresista de 1912 (EE. UU.): Theodore Roosevelt y el 'Partido del Alce'
Partido Progresista (1912): Theodore Roosevelt y el "Partido del Alce" que impulsó reformas progresistas, populistas y líderes reformistas en la histórica elección de 1912.
El Partido Progresista fue un tercer partido en Estados Unidos. Fue creado en 1912 por el ex presidente Theodore Roosevelt después de que perdiera la nominación presidencial del Partido Republicano frente al actual presidente William Howard Taft. El nuevo partido era conocido por adoptar posiciones avanzadas en materia de reformas progresistas y populistas. También atrajo a famosos reformistas nacionales. Tras la derrota del partido en las elecciones presidenciales de 1912, entró en un rápido declive electoral hasta 1918, desapareciendo en 1920. Al Partido Progresista se le llamaba a menudo el "Partido del Alce", ya que Roosevelt decía a menudo que se sentía "fuerte como un alce".
Origen y fundación
El Partido Progresista surgió de la ruptura entre Theodore Roosevelt y la dirección del Partido Republicano. Tras la derrota de Roosevelt en la convención republicana de 1912, muchos progresistas —que consideraban que Taft había traicionado las reformas— impulsaron la creación de un nuevo partido que recogiera una agenda reformista más decidida. En la Convención Nacional Progresista de 1912 Roosevelt fue nominado como candidato presidencial y el gobernador de California Hiram Johnson como su compañero de fórmula.
Plataforma y propuestas
El programa del Partido Progresista combinaba demandas sociales, económicas y políticas propias del movimiento progresista de la época. Entre sus propuestas más destacadas estaban:
- Regulación de los grandes monopolios y control más estricto de las corporaciones y los trusts.
- Impuesto progresivo a la renta y reforma fiscal para reducir privilegios.
- Democracia directa: iniciativa, referéndum y la figura del recall (destitución) para funcionarios electos.
- Elección directa de senadores (antes de la Enmienda XVII), y expansión de la participación ciudadana.
- Derechos laborales:jornadas razonables, protección contra el trabajo infantil y mejoras para los trabajadores.
- Seguridad social y seguros sociales (pensión y apoyo al desempleo), avanzando hacia un Estado más protector.
- Sufragio femenino y otras reformas para ampliar derechos civiles y políticos.
- Conservación y gestión responsable de los recursos naturales y parques nacionales.
Campaña de 1912 y resultados
La campaña de Roosevelt fue enérgica y atrajo a numerosos votantes descontentos con la política tradicional. Roosevelt recorrió el país con un estilo carismático y combativo; durante la campaña fue incluso baleado en un atentado en Milwaukee, pero continuó con su discurso, lo que reforzó su imagen de vigor y voluntad.
En las elecciones presidenciales de 1912 el Partido Progresista obtuvo un resultado notable para un tercer partido: Theodore Roosevelt quedó en segundo lugar, superando al presidente Taft y dividiendo el voto republicano, lo que facilitó la victoria del demócrata Woodrow Wilson. Roosevelt ganó un número importante de votos populares y electorales, aunque no lo suficiente para vencer a Wilson.
Declive y legado
Tras las elecciones de 1912 el Partido Progresista comenzó a fragmentarse. Muchos de sus miembros regresaron al Partido Republicano o se integraron en el movimiento progresista dentro del Partido Demócrata. Para 1918 el partido había perdido buena parte de su estructura organizativa y en 1920 dejó de tener relevancia nacional.
A pesar de su corta vida, el Partido Progresista dejó un legado duradero: influyó en el debate público sobre la regulación de los grandes poderes económicos, la ampliación de derechos políticos y algunas reformas que fueron adoptadas posteriormente por administraciones sucesivas. Además demostró el potencial y las limitaciones de los terceros partidos en el sistema político estadounidense.

La Convención Nacional Progresista de 1912 en el Coliseo de Chicago
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