Fulk IV (1043–1109), llamado le Réchin, fue un noble francés conde de Anjou que, tras una serie de conflictos familiares y políticos, logró imponerse como gobernante del condado de Anjou desde 1068. Se le recuerda por su carácter beligerante, sus frecuentes disputas con señores vecinos y eclesiásticos, y por ser el padre de Fulk V, quien sucedió al condado y más tarde llegó a ser rey consorte de Jerusalén.
Vida y ascenso al poder
Fulk IV nació en 1043, en el seno de la casa señorial de Anjou. Tras la muerte de su padre y las disputas dinásticas que siguieron, mantuvo una larga rivalidad con su hermano mayor, Geoffrey III. En 1068 se rebeló contra Geoffrey y, tras una serie de enfrentamientos y maniobras políticas, consiguió apoderarse del condado. Su ascenso no fue inmediato ni pacífico: el período estuvo marcado por alianzas cambiantes, arrestos y campañas militares para consolidar su autoridad.
Gobierno y conflictos
El reinado de Fulk IV se caracterizó por:
- Militarismo y fortificación: promovió la construcción y el refuerzo de castillos como base de su poder regional, siguiendo la tradición anjevina de controlar el territorio por medio de fortalezas.
- Relaciones con vecinos: mantuvo frecuentes conflictos con señores de Normandía, Maine y Bretaña, y en ocasiones tuvo que negociar treguas o alianzas matrimoniales para asegurar el condado.
- Tensiones con la Iglesia: sus disputas con obispos y monasterios provocaron excomuniones y disputas jurisdiccionales; sin embargo, también realizó fundaciones y donaciones religiosas cuando convenía a sus intereses.
- Política doméstica: su gobierno alternó entre episodios de autoridad fuerte y momentos de crisis interna, debidos a revueltas nobles y a la ambición de familiares.
Matrimonios, descendencia y legado
Fulk IV se casó en varias ocasiones y tuvo numerosos hijos; el más relevante en términos políticos fue Fulk V, conocido como Fulk le Jeune, que heredó el condado de Anjou en 1109 y posteriormente se casó con la heredera del reino de Jerusalén, llegando a ser rey consorte. Gracias a esta descendencia, la casa de Anjou amplió considerablemente su influencia en la política europea y en el Oriente latino.
Retiro y muerte
Tras un largo y convulso gobierno, Fulk IV terminó sus días retirándose progresivamente del poder y dedicándose en los últimos años a asuntos religiosos y a asegurar la sucesión. Abdicó a favor de su hijo Fulk V y falleció en 1109. Su vida dejó la imagen de un príncipe duro y combativo, eficaz en la defensa y ampliación de su dominio aunque muchas veces polémico para sus contemporáneos.
Valoración histórica
La figura de Fulk IV aparece en las crónicas medievales como la de un señor territorial típico del siglo XI: ambicioso, guerrero y pronto a recurrir tanto a la fuerza como a la diplomacia. Su legado más perdurable fue garantizar la continuidad y el reforzamiento de la casa de Anjou, que en las generaciones siguientes desempeñaría un papel central en la historia de Francia y de los reinos cruzados.

