Nicola Sturgeon (nacida el 19 de julio de 1970 en Irvine, Escocia) es una política escocesa conocida por su liderazgo en el Partido Nacional Escocés (SNP) y por haber ocupado el cargo de Primera Ministra de Escocia. Fue la primera mujer en ejercer esa función y estuvo al frente del Gobierno escocés desde el 20 de noviembre de 2014 hasta marzo de 2023. Se convirtió en la líder del Partido Nacional Escocés el 14 de noviembre de 2014. Anteriormente desempeñó los cargos de Viceprimera Ministra de Escocia, Secretaria del Gabinete para la Salud y el Bienestar, y Líder Adjunta del Partido Nacional Escocés.
Vida temprana y formación
Sturgeon nació y creció en el oeste de Escocia. Estudió derecho en la Universidad de Glasgow, donde obtuvo su título en Derecho. Antes de dedicarse plenamente a la política trabajó como abogada y en puestos de asesoría dentro del movimiento independentista y del propio partido.
Trayectoria política
Comenzó su actividad política en el seno del Partido Nacional Escocés y fue candidata en las elecciones generales de 1992 y 1997 sin conseguir escaño. En 1999 accedió por primera vez al Parlamento escocés como diputada de la lista regional por Glasgow. En 2004 fue elegida viceprimera del SNP y, mientras Alex Salmond era líder del partido, Sturgeon asumió la jefatura del grupo parlamentario del SNP en el Parlamento escocés.
Tras las elecciones al Parlamento escocés de 2007, en las que el SNP formó un gobierno en minoría, ocupó el cargo de Secretaria del Gabinete para la Salud y el Bienestar y, desde 2007 hasta 2014, ejerció también como Viceprimera Ministra bajo la jefatura de Salmond. En las elecciones de 2007 fue elegida diputada por Glasgow Govan; posteriormente representó a otras circunscripciones de Glasgow en el Parlamento escocés.
Primera ministra: prioridades y acontecimientos
Sturgeon asumió la jefatura del Ejecutivo escocés el 20 de noviembre de 2014, tras la dimisión de Alex Salmond después de la derrota en el referéndum de independencia escocés. Durante su mandato defendió con firmeza el derecho de Escocia a decidir su futuro constitucional y abogó por un segundo referéndum de independencia, argumentando que el resultado del Brexit (la salida del Reino Unido de la Unión Europea) había cambiado las circunstancias políticas.
Entre las prioridades políticas de su gobierno destacaron:
- La defensa y la financiación del Servicio Nacional de Salud (NHS) en Escocia.
- Políticas sociales orientadas a reducir la pobreza, mejorar la vivienda y proteger los servicios públicos.
- Impulso de medidas de salud pública y reformas en la atención primaria y hospitalaria durante su etapa como responsable sanitaria previa y como primera ministra.
- Promoción de la igualdad de género, la educación pública y el acceso a la universidad.
Sturgeon también dirigió al Ejecutivo escocés durante la pandemia de COVID-19, destacando por sus comparecencias públicas periódicas y por coordinar respuestas sanitarias y sociales específicas en el ámbito de la administración escocesa. Su gestión en este período recibió tanto apoyo como críticas en distintos momentos.
Controversias, investigaciones y dimisión
El liderazgo de Sturgeon se vio marcado por debates internos dentro del SNP y por cuestiones relacionadas con la financiación del partido. Tras su anuncio de dimisión en febrero de 2023, el partido y sus finanzas fueron objeto de atención pública y de investigaciones que generaron controversia política. Nicola Sturgeon anunció su intención de dimitir como líder del SNP el 15 de febrero de 2023 y dejó el cargo de primera ministra en marzo de 2023; fue sucedida por Humza Yousaf como líder del partido y jefe del Gobierno escocés.
Vida personal y legado
Sturgeon reside en Glasgow. A lo largo de su carrera se la ha descrito como una política meticulosa, con un estilo de trabajo detallista y disciplinado. Su llegada al liderazgo del Gobierno marcó un hito por ser la primera mujer en ocupar la jefatura del Ejecutivo escocés y por mantener de forma continuada la reivindicación de un Escocia con mayor autonomía o independencia.
Su legado incluye la consolidación del SNP como la fuerza política dominante en Escocia durante más de una década, el impulso de políticas públicas en sanidad y bienestar, y su papel central en los debates contemporáneos sobre la relación entre Escocia y el resto del Reino Unido.


