Michel Fourniret (nacido el 4 de abril de 1942 en Sedan) fue un criminal francés conocido por una serie de secuestros, violaciones y asesinatos cometidos entre las décadas de 1980 y 2000. Su historial delictivo incluye condenas previas por voyeurismo y otros delitos en 1986, y posteriormente pasó a ser investigado y condenado por crímenes de mayor gravedad contra menores y jóvenes.

Trayectoria criminal y primeros delitos

En 1986 Fourniret fue condenado por delitos de voyeurismo y relacionados. Más tarde, secuestró y violó a Daphne Le Gennan, de 14 años, por lo que fue condenado a 7 años de prisión; sin embargo, salió en libertad bajo fianza poco después del proceso porque ya había cumplido buena parte de la pena en prisión preventiva. Tras esa libertad volvió a delinquir: cometió su primer asesinato conocido, la muerte de Isabelle Laville, de 17 años.

Periodo en Bélgica y nuevos crímenes

Posteriormente Fourniret se trasladó a Bélgica, donde llevaba una vida aparentemente normal y estuvo vinculado a actividades laborales (por ejemplo, trabajando en un comedor en una escuela de Gedine). Sin embargo, durante esos años continuó cometiendo delitos graves contra menores y jóvenes.

Intentos de secuestro, detención y confesiones

El 26 de julio de 2003 intentó secuestrar a una niña de 13 años llamada Marie-Ascension; la menor logró escapar saltando del vehículo. Ese mismo año Fourniret fue detenido en Bélgica. Antes de su arresto ya existían sospechas: en abril de 2001 una mujer relató haber sido perseguida y acosada en el sur de Bélgica; dio una descripción y la matrícula de un coche que coincidían con Fourniret. Tres semanas después, una niña de trece años, Mananya Thumpong, desapareció en Sedan; Fourniret más tarde confesó que la había matado.

El 1 de julio de 2004 su esposa, Monique Olivier, confesó la participación en varios hechos y declaró que Fourniret había matado a diez personas, que ella había colaborado en los secuestros y que había presenciado agresiones sexuales a las víctimas. Al día siguiente, Fourniret admitió haber matado a ocho personas y posteriormente añadió otra confesión sobre una novena víctima. Aunque las confesiones y las investigaciones permitieron aclarar varios casos, se sospecha que el número real de víctimas podría ser mayor.

Investigación, juicios y apelaciones

Fourniret fue investigado y procesado por numerosos delitos: secuestro de menores, conducta sexual impropia y asesinatos, entre otros. Estuvo detenido desde junio de 2003 a raíz del intento de secuestro de una niña de 14 años en 2000 y de otras investigaciones que relacionaban su actividad con desapariciones y muertes. Su juicio, que atrajo gran atención mediática por la gravedad y el número de los hechos, comenzó el 27 de marzo de 2008. A lo largo de los procesos fue condenado en varios países y recibió penas de prisión muy largas (incluida la reclusión perpetua en varias sentencias).

El papel de Monique Olivier

Monique Olivier, esposa de Fourniret, fue una figura clave en la investigación. Tras denunciar y confesar su participación y testificar contra él, fue acusada de haber ayudado en secuestros y de participación en al menos un asesinato, así como de complicidad en otros casos. Su colaboración permitió resolver y reabrir varias investigaciones abiertas en ambos lados de la frontera franco-belga.

Víctimas, método y posible número real de crímenes

Las víctimas de Fourniret eran en su mayoría niñas y mujeres jóvenes, con edades que abarcaban desde la adolescencia hasta la juventud. Sus modos de actuar incluyeron el secuestro, la agresión sexual y el asesinato, con frecuencia utilizando engaños, violencia y amenazas. En sus confesiones y en las pruebas reunidas por las fuerzas policiales se describieron enterramientos y ocultación de cuerpos, lo que dificultó la localización de todas las víctimas. Por todo ello, investigadores y familias han sostenido que podría existir un número mayor de víctimas aún no identificadas.

Repercusión y situación final

Fourniret recibió el apodo de "Ogro de las Ardenas" por la gravedad y el carácter sistemático de sus crímenes. Su caso tuvo amplia repercusión en Francia y Bélgica, por la polémica sobre fallos policiales anteriores, la colaboración de su esposa y la dificultad para conectar diversos hechos en distintos territorios. Mientras cumplía condenas por múltiples asesinatos y delitos sexuales, Fourniret murió en mayo de 2021 a los 79 años, cuando aún estaba bajo custodia penitenciaria.

El caso sigue siendo objeto de interés por parte de las autoridades y de las familias de las víctimas, que esperan el esclarecimiento completo de todas las desapariciones relacionadas con él. La investigación y los juicios vinculados a Fourniret también impulsaron debates sobre la protección de menores, la coordinación transfronteriza en casos penales y las reformas en procedimientos de seguimiento de delincuentes sexuales.