Marion Bartoli (nacida el 2 de octubre de 1984 en Le Puy-en-Velay) es una tenista profesional francesa retirada. Fue una figura destacada del circuito WTA durante la primera década del siglo XXI, conocida tanto por sus resultados como por su estilo de juego poco convencional.
Carrera y logros
Bartoli alcanzó su clasificación más alta como 7ª del mundo en individuales y ocupó el puesto 15º en dobles. A lo largo de su carrera ganó siete torneos de la Asociación de Tenis Femenino en individuales y tres en dobles. Su mejor resultado en Grand Slams llegó en Wimbledon, torneo en el que obtuvo su mayor reconocimiento internacional.
- Wimbledon 2007: Bartoli protagonizó una de las sorpresas del torneo al derrotar en semifinales a la número 1 del mundo, Justine Henin, y alcanzar la final, donde se enfrentó a Venus Williams. Finalmente fue subcampeona tras perder la final, pero su recorrido quedó marcado como una actuación memorable.
- Wimbledon 2013: Se proclamó campeona individual de Wimbledon, su primer y único título de Grand Slam, consolidando su lugar en la historia del tenis.
Estilo de juego
Bartoli era conocida por golpear tanto la derecha como el revés con dos manos, una técnica poco habitual en el tenis profesional. Este gesto le daba gran estabilidad y control en los golpes planos y le permitió generar ángulos difíciles para sus rivales. Complementaba su juego con una preparación física meticulosa, movimientos rápidos en la pista y una resistencia mental notable en los intercambios largos.
Retiro y vida personal
Se retiró en agosto de 2013, citando dolores persistentes y problemas físicos derivados de lesiones que limitaron su capacidad para competir al máximo nivel. Tras su retirada continuó vinculada al mundo del tenis a través de apariciones en exhibiciones, actividades relacionadas con la formación y la presencia en eventos deportivos. Vive en Ginebra, Suiza.
Legado
Marion Bartoli es recordada por su carácter combativo, su estilo técnico distintivo y por demostrar que trayectorias poco ortodoxas pueden conducir al éxito en los niveles más altos. Su título en Wimbledon 2013 permanece como el logro cumbre de una carrera marcada por tenacidad y constancia.

