Harry Morgan (nacido como Harry Bratsburg, 10 de abril de 1915 - 7 de diciembre de 2011) fue un actor estadounidense con una carrera que abarcó más de seis décadas en cine, radio y televisión. Es especialmente recordado por su papel como el Coronel Sherman T. Potter en la serie de televisión M*A*S*H y por interpretar a Bill Gannon en la serie Dragnet. Ganó un premio Emmy en 1980 por su trabajo en M*A*S*H.

Biografía

Morgan nació en Detroit, Michigan, el 10 de abril de 1915 y se crió en Muskegon, Michigan. Estudió en el Muskegon High School y posteriormente asistió a la Universidad de Chicago. Comenzó su carrera artística en teatro y radio antes de establecerse en Hollywood, donde construyó una trayectoria prolífica como actor de carácter.

Carrera

Durante su larga carrera interpretó papeles en decenas de películas y centenares de episodios de series de televisión. Alcanzó un reconocimiento popular por su versatilidad: podía interpretar tanto personajes cómicos como roles serios y de autoridad. En televisión destacó por dos papeles que se convirtieron en señas de identidad:

  • Bill Gannon en Dragnet, papel que le dio visibilidad en la televisión policíaca.
  • Coronel Sherman T. Potter en M*A*S*H, un personaje entrañable por su mezcla de disciplina, sentido del deber y calidez humana, que le valió el reconocimiento de crítica y público.

Por su trabajo en M*A*S*H recibió el premio Emmy en 1980 y obtuvo además varias nominaciones a lo largo de su carrera. Continuó actuando en papeles episódicos y en cine durante las décadas siguientes, consolidándose como uno de los actores de carácter más respetados de la industria.

Vida personal

Estuvo casado con Eileen Detchon desde 1940 hasta su fallecimiento en 1985. En 1986 contrajo matrimonio con Barbara Bushman, con quien permaneció hasta su muerte en 2011. Tuvo cuatro hijos. En diciembre de 1987 fue detenido por un supuesto maltrato a su mujer; los cargos que se presentaron posteriormente fueron retirados.

Fallecimiento y legado

Morgan falleció el 7 de diciembre de 2011 en Los Ángeles (California) a causa de una neumonía, a la edad de 96 años. Su cuerpo fue incinerado posteriormente. Su legado perdura por la calidad de sus interpretaciones y por la influencia que tuvieron sus personajes —especialmente el Coronel Potter— en la representación de la autoridad comprensiva en la ficción televisiva. Compañeros y críticos suelen recordar a Morgan por su profesionalismo, su sentido del humor y la calidez humana que aportó a sus papeles.