Caballo Loco (aprox. 1838–5 de septiembre de 1877) fue un destacado jefe de los sioux oglala. En tiempos recientes se ha proyectado y comenzado a esculpirse una escultura monumental en Dakota del Sur, Estados Unidos.
Biografía
Nacido con el nombre de Curly, en su juventud tuvo una visión que marcó su reputación dentro de su comunidad. Más tarde adoptó el nombre de su padre, Caballo Loco (Tasunke Witko), mientras su progenitor cambió a otro nombre. Fue reconocido por su valor y por las prácticas ceremoniales que muchos interpretaron como protección en combate.
Resistencia y Little Bighorn
Caballo Loco condujo a su banda hasta el valle del Little Bighorn, en el norte de Montana, para unirse con otras agrupaciones sioux —entre ellas los hunkpapa y los miniconjou— y con tribus aliadas como los cheyennes y los arapahos. En esa campaña las fuerzas indígenas derrotaron a la expedición del teniente coronel Custer y aniquilaron a sus jinetes, en un enfrentamiento que pasó a la historia como una de las victorias más significativas de la resistencia indígena.
Rendición y muerte
Con la caza escasa y los bisontes diezmados, Caballo Loco tomó la difícil decisión de llevar a su gente a una reserva para intentar evitar la inanición. Tras abandonar las Colinas Negras, en Fort Robinson fue obligado a entregar armas y caballos. Mientras se encontraba retenido y, según las crónicas, tras intentos de huida durante una salida de caza, sufrió una apuñalada en el hígado y murió la noche del 5 de septiembre de 1877, hecho que marcó prácticamente el fin de la Gran Guerra Sioux.
Familia y legado
Según la Enciclopedia de los Indios de América del Norte de Frederick Hoxie, Caballo Loco fue Tasunke Witko III, hijo de Rattling Blanket Woman y Tasunke Witko II. Se casó en tres ocasiones; la segunda esposa, conocida como Mantón Negro, fue la que le dio descendencia, incluida una hija que murió tempranamente. La figura de Caballo Loco permanece como símbolo de resistencia en la memoria colectiva y ha originado linajes y reclamaciones sobre herencia y liderazgo dentro de comunidades oglala.
En el imaginario contemporáneo y en relatos populares se citan otras voces de la época: por ejemplo, se atribuye al jefe Gerónimo de los apaches una frase que refleja el desgaste de la lucha indígena ante la presión estadounidense.