21st Century Fox (Siglo XXI Fox) fue una corporación multinacional estadounidense de medios de comunicación de masas creada en 2013 a raíz de la reestructuración de los activos del grupo de Rupert Murdoch. En 2019, The Walt Disney Company adquirió la mayor parte de 21st Century Fox, cerrando una operación que reconfiguró buena parte del mapa audiovisual global.
Origen y estructura
21st Century Fox nació como una de las dos empresas resultantes de la escisión en 2013 de News Corporation (grupo fundado por Rupert Murdoch en 1979). La fragmentación separó los negocios de entretenimiento y radiodifusión de los activos editoriales, que escindieron para formar la nueva News Corp. El objetivo declarado de la escisión fue permitir que cada compañía operara con una gestión más centrada y, según Murdoch, "desbloquearía" su verdadero valor.
Como sucesora legal de la rama de entretenimiento de News Corporation, 21st Century Fox concentró activos de radiodifusión, cine y televisión por cable a nivel mundial.
Activos principales
Entre los holdings de 21st Century Fox se encontraba Fox Entertainment Group. Este grupo poseía, entre otros:
- El estudio cinematográfico 20th Century Fox, responsable de la producción y distribución de películas.
- La cadena de televisión Fox, así como numerosos canales de cable y unidades de producción televisiva.
- Activos internacionales de televisión por suscripción, incluyendo el operador panasiático Star India y redes regionales en América Latina, Europa y Asia.
- Participaciones en asociaciones y plataformas, como la relación con National Geographic y una participación significativa en la plataforma Hulu (que adquirió mayor valor estratégico con la compra).
Acuerdo con Disney (2017–2019)
El 14 de diciembre de 2017, The Walt Disney Company anunció que adquiriría una gran parte de las filiales de 21st Century Fox por aproximadamente 52.4 mil millones de dólares (comunicado en la prensa como ~52.000 millones de dólares). El paquete incluía los estudios de cine y televisión —como 20th Century Fox—, redes de cable (por ejemplo FX) y la participación de Fox en la asociación con National Geographic, así como activos internacionales como Star India.
La operación requirió permisos regulatorios en varios países y la aprobación de accionistas; hubo competidores interesados y varias negociaciones accesorias antes del cierre definitivo. El acuerdo se cerró oficialmente el 20 de marzo de 2019.
Qué se vendió y qué se mantuvo
Como resultado del acuerdo:
- Disney incorporó la mayor parte de los activos de entretenimiento y producción, ampliando su biblioteca para plataformas como Disney+ y reforzando su presencia internacional.
- Algunas filiales y negocios relacionados con las cadenas de emisión nacional y noticieros —como Fox Broadcasting Company, así como Fox News Channel y Fox Business— no formaron parte del paquete vendido y permanecieron fuera de la transacción. Esos activos y otras propiedades de transmisión en abierto se reorganizaron posteriormente en una compañía separada, conocida como Fox Corporation, que continuó siendo controlada por la familia Murdoch.
- En el cierre y la integración hubo además desinversiones forzadas por autoridades de competencia en determinados mercados (por ejemplo, la necesidad de vender redes regionales deportivas en EE. UU.), así como procesos de reorganización interna y reapertura de marcas bajo el paraguas de Disney.
Consecuencias y legado
La compra por parte de Disney transformó el panorama mediático global: por un lado, concentró una enorme cantidad de contenido en manos de un solo conglomerado y reforzó la posición de Disney en el mercado del streaming; por otro, dejó a Fox Corporation como un grupo más pequeño, centrado en noticias, deportes y la cadena en abierto. Bajo la propiedad de Disney, algunas marcas fueron renombradas (por ejemplo, 20th Century Fox pasó a llamarse 20th Century Studios en 2020) y numerosas producciones y catálogos se integraron en las plataformas digitales del comprador.
En síntesis, 21st Century Fox fue la principal heredera de los negocios de entretenimiento del imperio Murdoch tras la escisión de 2013 y su venta en 2019 marcó uno de los mayores cambios estructurales en la industria audiovisual contemporánea.