El 7 de octubre de 2018 se celebraron elecciones generales en Brasil para elegir al presidente y al vicepresidente y a otras figuras políticas de la nación.

La primera vuelta de las elecciones presidenciales se celebró el 7 de octubre de 2018. Jair Bolsonaro obtuvo el 46% de los votos y Fernando Haddad el 29,3%. Como ningún candidato obtuvo más del 50% de los votos, se celebró una segunda ronda el 28 de octubre de 2018 en la que Bolsonaro fue elegido presidente.

Contexto y principales candidatos

Las elecciones de 2018 tuvieron lugar en un clima de fuerte polarización política y social, marcado por los escándalos de corrupción (como la operación Lava Jato), una larga recesión económica y crecientes preocupaciones por la seguridad pública. El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) fue inhabilitado para participar tras una condena judicial, por lo que el Partido de los Trabajadores presentó a Fernando Haddad como su candidato.

Jair Bolsonaro, candidato del Partido Social Liberal (PSL), se presentó con un discurso conservador, centrado en la lucha contra la delincuencia, la crítica a la corrupción y la defensa de valores tradicionales. La campaña estuvo marcada por el uso intensivo de redes sociales y aplicaciones de mensajería. Además, el proceso electoral sufrió episodios de violencia y tensiones: Bolsonaro fue víctima de un atentado con arma blanca el 6 de septiembre de 2018 durante un acto de campaña, lo que lo mantuvo hospitalizado y limitó su presencia en actos presenciales en las semanas previas a la votación.

Resultados y cifras clave

  • Primera vuelta (7 de octubre): Bolsonaro lideró con alrededor del 46% de los votos y Haddad obtuvo aproximadamente el 29,3%, lo que obligó a una segunda vuelta al no alcanzarse el umbral del 50% más uno requerido por la ley electoral brasileña.
  • Segunda vuelta (28 de octubre): Bolsonaro resultó vencedor y fue elegido presidente tras imponerse en la segunda ronda. Los resultados oficiales le otorgaron una mayoría clara en la votación final.
  • Inauguración: Jair Bolsonaro asumió la presidencia el 1 de enero de 2019.

Impacto y reacciones

El triunfo de Bolsonaro tuvo repercusiones nacionales e internacionales. Internamente, su elección marcó un giro hacia políticas más conservadoras en lo social y un enfoque duro contra el crimen. En lo económico, su gobierno prometió reformas pro-mercado y reducción del tamaño del Estado. Externamente, diversos gobiernos y organismos expresaron atención sobre el rumbo de Brasil en asuntos como derechos humanos, protección ambiental (especialmente en la Amazonía) y políticas indígenas.

En el plano político, aunque el PSL ganó presencia en el Congreso, la nueva administración necesitó formar alianzas con otros partidos para impulsar su agenda legislativa, lo que condicionó algunas iniciativas. La campaña y el resultado también reforzaron el debate sobre la influencia de la desinformación y las redes sociales en los procesos electorales.

Elecciones complementarias

Simultáneamente a la presidencial, se renovaron el Congreso Nacional (Cámara de Diputados y Senado) y diversos gobiernos estatales y legislaturas, por lo que el 2018 redefinió el mapa político brasileño a varios niveles y estableció la base desde la cual el nuevo gobierno comenzó su gestión.

En resumen, las elecciones presidenciales de 2018 en Brasil dieron lugar a un cambio significativo en la dirección política del país, con un resultado que profundizó la polarización y que tuvo efectos duraderos en la política interna y en la imagen internacional de Brasil.