Las elecciones presidenciales francesas de 2007 se celebraron en dos vueltas: la primera tuvo lugar el 21 y 22 de abril de 2007 (con votaciones adelantadas en algunos territorios de ultramar el 21) y la segunda el 5 y 6 de mayo de 2007 (con la votación metropolitana el 6 de mayo). En la práctica, en la Francia metropolitana las fechas fueron 22 de abril y 6 de mayo. El presidente en funciones, Jacques Chirac, decidió no presentarse a un tercer mandato, lo que abrió una contienda competitiva entre varios candidatos de distinto signo político.

Candidatos principales

Entre los candidatos más destacados figuraron:

  • Arlette Laguiller (Lutte Ouvrière).
  • Nicolas Sarkozy (Unión por un Movimiento Popular, UMP), candidato de la coalición de centro-derecha.
  • Ségolène Royal (Partido Socialista), cabeza de lista de la izquierda moderada y primera mujer en llegar a una segunda vuelta presidencial en Francia.
  • François Bayrou (Unión por la Democracia Francesa, UDF), con una candidatura centrista que atrajo a votantes moderados de ambos lados.
  • Jean-Marie Le Pen (Frente Nacional), representante de la extrema derecha nacionalista.
  • Olivier Besancenot (Liga Comunista Revolucionaria, LCR).
  • Philippe de Villiers (Movimiento por Francia, MPF).
  • Marie-George Buffet (Partido Comunista Francés, PCF).
  • Dominique Voynet (Los Verdes).
  • José Bové (candidato independiente con perfil ecologista y antisistema).
  • Frédéric Nihous (Chasse, Pêche, Nature et Traditions, CPNT).
  • Gérard Schivardi (Parti du Travail).

Sistema electoral y dinámica de la campaña

El sistema presidencial francés es de doble vuelta: si ningún candidato obtiene más del 50% de los votos en la primera vuelta, pasan a segunda los dos candidatos con más votos. La campaña de 2007 se centró en temas como la seguridad y la inmigración (enfatizados por la derecha), las reformas económicas, el empleo, y el modelo de protección social. Las propuestas de Nicolas Sarkozy sobre reformas laborales y fiscales contrastaron con las propuestas sociales y de redistribución de Ségolène Royal, mientras que François Bayrou propuso una alternativa centrista que captó una parte importante del electorado moderado.

Resultados

En la primera vuelta, celebrada en abril, los resultados favorecieron a Nicolas Sarkozy con alrededor del 31,2% de los votos y a Ségolène Royal con aproximadamente el 25,9%. Otros candidatos relevantes fueron François Bayrou, con cerca del 18,6%, y Jean‑Marie Le Pen, con alrededor del 10,4%. La participación fue elevada, superior al 80% en conjunto, reflejando el interés por la sucesión de Chirac.

En la segunda vuelta, celebrada en mayo, Nicolas Sarkozy resultó ganador frente a Ségolène Royal, obteniendo aproximadamente el 53,1% de los votos frente al 46,9% de su rival. Con esto, Sarkozy se convirtió en presidente de la República Francesa para el periodo 2007–2012, liderando un gobierno de signo liberal-conservador que impulsó reformas económicas y institucionales durante su mandato.

Consecuencias y legado

La elección de Nicolas Sarkozy marcó un giro hacia políticas económicas más orientadas al mercado y a la flexibilización en distintas áreas (mercado laboral, fiscalidad, y organización del sector público). La presencia de Ségolène Royal en la segunda vuelta fue relevante por abrir un nuevo capítulo en la representación femenina en la política francesa, aunque la derrota mostró los límites del mensaje de renovación del Partido Socialista en ese momento. Además, la irrupción de François Bayrou como fuerza centrista puso de manifiesto el descontento con la bipolaridad tradicional y anticipó debates posteriores sobre alianzas y recomposición política en Francia.

En resumen, las presidenciales de 2007 fueron un momento clave de transición política tras la longivada presidencia de Chirac, con una contienda polarizada entre propuestas de reforma económica y defensa del modelo social francés, y terminaron con la llegada de Nicolas Sarkozy al Elíseo.