Zona de Evitación (Vía Láctea): ¿Qué es y por qué importa?
Descubre qué es la Zona de Evitación de la Vía Láctea, cómo el polvo oculta galaxias y por qué importa para la astronomía y los descubrimientos cosmológicos.
La Zona de Evitación (abreviada ZOA, y a veces llamada Zona de Evasión en traducciones) es el área del cielo nocturno que está oscurecida por nuestra propia galaxia, la Vía Láctea.
El polvo y las estrellas en el plano de la Vía Láctea (el plano galáctico) bloquean nuestra visión en alrededor del 20% del cielo en longitudes de onda visibles. Por ello, los catálogos ópticos de galaxias suelen ser muy incompletos cerca del plano galáctico.
¿Qué la causa?
La ZOA se debe a dos efectos principales:
- Extinción por polvo interestelar: el polvo en el disco galáctico absorbe y dispersa la luz visible, reduciendo drásticamente el brillo de objetos extragalácticos detrás de la Vía Láctea. En algunas líneas de visión la atenuación (AV) puede ser de varias magnitudes, haciendo invisibles galaxias que de otro modo veríamos.
- Enmascaramiento por multitud de estrellas: la alta densidad estelar en el plano galáctico provoca “confusión” y dificulta distinguir fuentes extragalácticas individuales, incluso cuando la extinción no es extrema.
¿Por qué importa?
- Sesgo en los catálogos: la ZOA deja huecos en los mapas de galaxias y cúmulos, lo que complica estudios estadísticos de la distribución de materia en el Universo.
- Influencia en estudios dinámicos: la incompleta cartografía del cielo afecta la determinación de flujos locales de galaxias y la identificación de estructuras masivas (por ejemplo, regiones como el llamado "Great Attractor" están cerca de la ZOA y su estudio requiere conocer qué hay detrás).
- Búsqueda de vecinos cercanos: varias galaxias relativamente próximas y notables —por ejemplo Maffei 1 y Maffei 2, IC 342 y Dwingeloo 1— estaban ocultas o mal caracterizadas hasta que se usaron técnicas fuera del rango visible.
Cómo mirar más allá de la cortina
Los astrónomos usan otras longitudes de onda y técnicas para "ver" a través de la ZOA:
- Infrarrojo cercano y medio: la extinción por polvo es menor en el infrarrojo, por eso son útiles encuestas como 2MASS y WISE para detectar galaxias detrás del plano galáctico. Sin embargo, la densidad estelar puede seguir siendo un problema en las regiones más saturadas.
- Radio (línea de 21 cm, HI): el gas neutro emite en radio y penetra el polvo; son eficaces para encontrar galaxias espirales ricas en gas incluso en la ZOA (ej.: descubrimientos con encuestas HI como HIPASS o trabajos con radiotelescopios regionales).
- Rayos X y submilimétrico: útiles para detectar cúmulos de galaxias y fuentes muy energéticas que no se ven en óptico. Misiones como ROSAT y más recientemente eROSITA ayudan a localizar cúmulos escondidos.
- Mapas de extinción: mapas basados en observaciones de polvo (COBE, Planck, y correcciones modernas como las de Schlafly & Finkbeiner) permiten estimar y corregir la atenuación en diferentes direcciones del cielo.
Limitaciones y progreso
Ninguna técnica es perfecta: el infrarrojo reduce la extinción pero no elimina la confusión estelar; el HI encuentra galaxias ricas en gas pero no detecta bien galaxias elípticas pobres en HI; los rayos X señalan cúmulos masivos pero no galaxias individuales débiles. Aun así, encuestas multi‑longitud de onda han reducido mucho la extensión efectiva de la ZOA en las últimas décadas.
Consejos para observadores
- Para aficionados: hay “ventanas” con menor extinción (por ejemplo, Baade’s Window hacia el centro galáctico) donde es más fácil observar objetos extragalácticos o densidades estelares con menos enmascaramiento.
- Para proyectos científicos: combinar datos ópticos, infrarrojos, radio y mapas de polvo es la estrategia más eficaz para reconstruir la distribución de galaxias detrás del disco galáctico.
En resumen, la Zona de Evitación es una limitación importante para la observación óptica del cielo, pero con técnicas modernas y observaciones en otras longitudes de onda su impacto puede mitigarse, permitiendo mapear y entender mejor la estructura local y a gran escala del Universo.

La Vía Láctea esconde galaxias detrás de nuestra vista
Desarrollos modernos
En años más recientes, muchos proyectos han intentado colmar la brecha en nuestro conocimiento causada por la Zona de Evasión. Sin embargo, los efectos de la Zona disminuyen en longitudes de onda más largas, como el infrarrojo, y la Vía Láctea es efectivamente transparente en longitudes de onda de radio. Los estudios en el infrarrojo nos han proporcionado una imagen más completa del cielo extragaláctico. De hecho, dos galaxias cercanas muy grandes, Maffei 1 y Maffei 2, fueron descubiertas en la Zona de Evasión por Paolo Maffei por su emisión infrarroja en 1968. Aun así, alrededor del 10% del cielo sigue siendo difícil de inspeccionar porque los objetos extragalácticos (por ejemplo, las galaxias lejanas) pueden confundirse con las estrellas de la Vía Láctea.
Los proyectos de prospección de la Zona de Evasión en longitudes de onda de radio han detectado muchas galaxias que no podían detectarse en el infrarrojo. Algunos ejemplos de galaxias detectadas a partir de su emisión HI son Dwingeloo 1 y Dwingeloo 2.
Importantes supercúmulos de galaxias ocultos o parcialmente ocultos por la ZOA son el Gran Atractor y el Cúmulo de Norma.
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