El distrito de Val-de-Travers es uno de los seis distritos del cantón de Neuchâtel (Suiza). La capital del distrito es Val-de-Travers. Tiene una población de 11.898 habitantes (a 31 de diciembre de 2017).
Es famosa por su industria relojera. También es famosa por ser la cuna histórica de la absenta, que ahora vuelve a destilarse en la región.
Historia y administración
Val-de-Travers tiene una larga tradición rural e industrial vinculada al Jura suizo. Históricamente, la manufactura relojera y la artesanía doméstica se desarrollaron en el valle a partir del siglo XVIII, complementándose con la agricultura y la explotación de bosques y yacimientos locales. En 2009 varias municipalidades del valle se unieron para formar la nueva comuna de Val-de-Travers, unificando la administración local y preservando la identidad cultural de la región.
Municipios que forman la comuna Val-de-Travers
- Boveresse
- Buttes
- Couvet
- Fleurier
- Les Bayards
- Môtiers
- Noiraigue
- Saint-Sulpice
- Travers
Geografía y naturaleza
El valle se sitúa en el macizo del Jura y ofrece paisajes característicos: valles boscosos, pastizales, acantilados de roca caliza y cursos de agua como el Doubs. Entre sus atractivos naturales destaca el Creux-du-Van, un espectacular anfiteatro rocoso que atrae excursionistas y amantes de la fotografía, así como rutas de senderismo, miradores y posibilidades para esquí de fondo en invierno. La proximidad a la frontera francesa y los saltos de agua del Doubs potencian el valor paisajístico y turístico de la zona.
Economía: relojería y producción local
La industria relojera ha sido un pilar económico durante más de dos siglos. Talleres y pequeñas manufacturas producen componentes, movimientos y relojes de gama media y alta, manteniendo técnicas tradicionales combinadas con tecnología moderna. Además de la relojería, la economía local incluye artesanía, agroindustria (quesos y productos locales), turismo rural y pequeñas empresas de servicios.
La absenta: historia y renacimiento
Val-de-Travers es reconocida internacionalmente como la región de origen de la absenta. Esta bebida anisada, elaborada tradicionalmente con ajenjo y otras plantas aromáticas, fue objeto de prohibiciones en varios países durante el siglo XX. A principios del siglo XXI la destilación y comercialización se normalizaron de nuevo bajo controles y límites de ciertos compuestos, lo que permitió que productores locales recuperaran viejas recetas y pusieran en valor este patrimonio. Hoy existen destilerías, rutas temáticas, catas y eventos que explican la historia y el proceso de elaboración de la absenta en la región.
Cultura y turismo
El valle ofrece museos, talleres y festivales relacionados con la relojería y la absenta, así como mercados y ferias locales. Puntos de interés cultural incluyen talleres artesanales, pequeñas galerías y museos locales que cuentan la historia industrial y rural del valle. El turismo se centra en el senderismo, la gastronomía regional, visitas a destilerías y la observación de paisajes y fauna típica del Jura.
Accesos y transportes
Val-de-Travers está bien conectado por carretera con el resto del cantón y con Francia. La línea ferroviaria regional conecta la zona con Neuchâtel y con destinos transfronterizos, facilitando tanto el acceso de visitantes como el transporte de mercancías. Dentro del valle existen servicios de transporte público que enlazan sus municipios y puntos de interés turísticos.
En conjunto, Val-de-Travers combina patrimonio industrial —especialmente en relojería—, tradición agrícola y una rica oferta natural que la convierten en un destino atractivo para quienes buscan paisajes del Jura, historia de la absenta y la precisión relojera suiza.