Saltar al contenido
Inicio

Glándula de Bartholin (glándula vestibular mayor)

Pequeñas glándulas vulvares pares situadas junto a la abertura vaginal que producen lubricación; suelen tratarse en relación con quistes, abscesos y tratamientos en personas en edad reproductiva.

Resumen

Las glándulas de Bartholin, también llamadas glándulas vestibulares mayores, son un par de glándulas pequeñas situadas en la parte baja de la vulva, justo al lado de la abertura de la vagina. Cada glándula tiene un conducto corto que se abre en el vestíbulo y secreta un líquido de aspecto mucoso que ayuda a humedecer y lubricar los tejidos vulvares, especialmente durante la excitación sexual. Las glándulas llevan el nombre del anatomista Bartholin; forman parte habitual de la anatomía genital externa femenina humana y tienen equivalentes en otros mamíferos.

Galería de imágenes

1 Imagen

Anatomía y función

Cada glándula suele tener aproximadamente el tamaño de un guisante cuando no está inflamada y se encuentra dentro de los labios mayores, por debajo del músculo bulboesponjoso. Las glándulas liberan una pequeña cantidad de moco claro y alcalino a través de sus conductos hacia el vestíbulo. Aunque sus secreciones contribuyen al confort y la lubricación, no son la única fuente de humedad vaginal: el epitelio vaginal y el moco cervical también desempeñan un papel importante. Los conductos son cortos y pueden obstruirse, lo que constituye un problema clínico frecuente.

Problemas frecuentes

Los trastornos relacionados con las glándulas de Bartholin son más comunes en personas en edad reproductiva y son poco frecuentes antes de la pubertad o después de la menopausia. Entre las afecciones típicas se incluyen:

  • Quiste: la obstrucción del conducto puede hacer que el líquido se acumule y forme un quiste indoloro o con molestias leves.
  • Absceso: si un quiste se infecta, puede convertirse en un absceso doloroso e inflamado, a veces acompañado de fiebre.
  • Masas o tumores: las neoplasias verdaderas son raras; cualquier masa persistente o inusual, sobre todo en adultos mayores, requiere una evaluación adicional.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico suele ser clínico, basado en la historia y en la exploración física. En casos seleccionados pueden utilizarse ecografía o cultivo. El tratamiento depende del tamaño, de los síntomas y de si existe infección. Entre los enfoques más habituales están:

  1. Baños de asiento y analgésicos para quistes pequeños no infectados, con el fin de favorecer el drenaje espontáneo.
  2. Incisión y drenaje para los abscesos agudos, a menudo combinados con la colocación de un catéter temporal (por ejemplo, un catéter de Word) para permitir el drenaje continuo y que el conducto cicatrice alrededor del catéter.
  3. Antibióticos cuando existe infección sistémica o celulitis; la elección se guía por los microorganismos probables y por el contexto clínico.
  4. Opciones quirúrgicas definitivas, como la marsupialización o la extirpación, cuando los quistes reaparecen o cuando se sospecha malignidad.

Importancia clínica y datos destacados

Los problemas de la glándula de Bartholin son una causa frecuente de consultas ginecológicas ambulatorias en personas en edad reproductiva. Aunque la mayoría de los casos son benignos y responden a medidas sencillas, las lesiones persistentes o de crecimiento rápido deben evaluarse, ya que pueden presentarse neoplasias poco frecuentes. El tratamiento busca equilibrar el alivio de los síntomas con la conservación del tejido y la función. Para información más detallada sobre anatomía y orientación clínica, consulte fuentes especializadas: referencia anatómica, visión clínica general o opciones de tratamiento.

Artículos relacionados

Autor

AlegsaOnline.com Glándula de Bartholin (glándula vestibular mayor)

URL: https://es.alegsaonline.com/art/9146

Compartir

Fuentes