Procedimiento del silencio (aprobación tácita): definición y uso en la OTAN y la UE
Descubre qué es el procedimiento del silencio, cómo funciona y su impacto en la toma de decisiones de la OTAN y la UE. Explicación clara y ejemplos prácticos.
El procedimiento del silencio (en francés: procédure d'approbation tacite) es una táctica o proceso de toma de decisiones utilizado en contextos políticos internacionales. El procedimiento se basa en la frase latina qui tacet consentire videtur, que significa "el que calla se considera que está de acuerdo" o "el silencio significa consentimiento".
El procedimiento de silencio se utiliza para mejorar el proceso de creación de consenso. Lo utilizan muchos grupos internacionales, como la OTAN y la Unión Europea (UE).
En los contextos de estos grupos multipartidistas, el silencio significa la voluntad de trabajar juntos para limitar las posibles causas de la parálisis.
Definición y fundamento
En términos prácticos, el procedimiento del silencio es un mecanismo mediante el cual una propuesta (texto, decisión, comunicado, etc.) se considera aprobada automáticamente si ninguna de las partes formula una objeción durante un período de tiempo previamente establecido. El propósito es agilizar decisiones no controvertidas evitando la necesidad de convocar una reunión formal o de proceder a una votación explícita.
Cómo funciona (elementos comunes)
- Plazo: se fija un plazo concreto para presentar objeciones; puede ir desde unas pocas horas hasta varios días, según la urgencia y la práctica de la organización.
- Notificación: todos los miembros o delegaciones son informados de la propuesta y del plazo para objetar.
- Objeción o "break the silence": cualquier delegación puede "romper el silencio" presentando una objeción dentro del plazo; al hacerlo, la propuesta deja de ser aprobada tácitamente y pasa a discusión explícita.
- Confirmación: si no hay objeciones, la secretaría o el órgano responsable emite una nota que confirma la aprobación tácita y registra el resultado.
Uso en la OTAN
En la OTAN, el procedimiento del silencio es una práctica habitual en comités y foros donde se requiere coordinación rápida y uniforme entre los Estados miembros. Se emplea para aprobar comunicados, decisiones administrativas, documentos técnicos o posiciones que no plantean controversia sustancial. La práctica permite responder con rapidez a asuntos operativos o diplomáticos sin necesidad de convocar reuniones formales del Consejo u otros órganos.
Como en otras organizaciones, cualquier país miembro puede interrumpir la aprobación tácita si considera que la cuestión necesita mayor debate o si la decisión afecta a sus intereses nacionales. En ese caso se abre la discusión y, si procede, se busca una solución por consenso o mediante los procedimientos formales establecidos.
Uso en la Unión Europea
En la UE, el procedimiento de aprobación tácita se utiliza en diversos órganos y etapas del trabajo institucional, especialmente para actos no legislativos o para decisiones internas y conclusiones. Órganos preparatorios como el COREPER y comités especializados recurren a menudo a este mecanismo para adoptar puntos de agenda, acuerdos técnicos o declaraciones conjuntas cuando no existen objeciones manifestadas por los Estados miembros.
También es frecuente en procesos administrativos y en la adopción de documentos que requieren coordinación entre servicios o entre instituciones, siempre sujeto a las reglas internas de cada órgano y al respeto de las competencias nacionales y de control parlamentario cuando proceda.
Ventajas
- Rapidez y eficiencia: reduce el tiempo dedicado a asuntos rutinarios y facilita respuestas oportunas.
- Menor carga de reuniones: evita convocatorias innecesarias y agiliza la agenda de comités y consejos.
- Facilita el consenso: permite que cuestiones no controvertidas se formalicen sin obstaculizar temas más complejos.
Riesgos y críticas
- Falta de escrutinio: decisiones relevantes pero discretas pueden aprobarse con poca deliberación.
- Presión tácita: delegaciones más pequeñas pueden sentirse obligadas a permanecer en silencio por razones diplomáticas o de recursos.
- Transparencia y rendición de cuentas: el uso excesivo del procedimiento puede debilitar la supervisión parlamentaria y la transparencia hacia la sociedad.
Buenas prácticas y salvaguardias
- Limitar su uso a asuntos no controvertidos y de carácter técnico o administrativo.
- Establecer plazos claros y razonables, y comunicar con antelación tanto la propuesta como el procedimiento a seguir.
- Registrar y publicar las decisiones tomadas por silencio, incluyendo las objeciones y su resolución.
- Permitir que cualquier miembro solicite explícitamente la reapertura del debate si lo considera necesario.
- Respetar los requisitos de control democrático y consulta nacional cuando la decisión afecte competencias internas.
Ejemplos típicos de uso
Nombramientos administrativos, aprobación de actas de reuniones, textos de comunicados no sensibles, decisiones técnicas sobre procedimientos de trabajo, y pequeñas modificaciones administrativas de programas o proyectos internacionales son ejemplos habituales de asuntos que suelen tramitarse por el procedimiento del silencio.
Conclusión
El procedimiento del silencio es una herramienta útil para agilizar la toma de decisiones en organizaciones internacionales como la OTAN y la UE, siempre que se aplique con criterios claros y controles adecuados. Bien gestionado, facilita la creación de consenso y la eficiencia; mal gestionado, puede erosionar la transparencia y la rendición de cuentas.
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